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El Ayuntamiento de Oviedo tiene listo el convenio con el fondo suizo para relanzar el Calatrava

Stoneweg cederá dos de las tres plantas comerciales al Consistorio, aunque tendrá que hacerse cargo del IBI atrasado, más de 2 millones

El edificio calatrava LNE

La negociación del Ayuntamiento con el fondo suizo Stoneweg, principales acreedores de los últimos dueños de las tres plantas comerciales del Calatrava, está a punto de entrar en su recta final y desde el consistorio ven despejado el camino para que las dos partes puedan firmar pronto un convenio para relanzar el fallido complejo de Buenavista. El equipo de gobierno de Alfredo Canteli ha logrado armar una propuesta que resuelve los flecos fiscales de la operación y confían en que los suizos den luz verde a la propuesta, que le llegará al fondo a lo largo de esta semana.

Tal y como explica el primer teniente de Alcalde, Nacho Cuesta, principal interlocutor municipal en estas negociaciones, el acuerdo con los nuevos dueños del centro comercial del Calatrava –una vez que el Stoneweg dio por bueno recibir estos inmuebles como dación en pago para saldar lo que les adeudaba RRPSE Espacio Oviedo– se sustenta en dos principios: el Ayuntamiento no va a pagar nada por las plantas que el fondo suizo les pueda ceder y, pese a esta cesión, Stoneweg tendrá que hacerse cargo de los IBI devengados hasta la fecha, más de dos millones de euros.

La fórmula de encaje de una cesión al Ayuntamiento, que le ofrece al fondo la posibilidad de aligerar las grandísimas cargas fiscales que lleva asociada esta propiedad, se ha desarrollado basándose en un informe que el Ayuntamiento contrató al Catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Oviedo José Pedreira.

Es ese informe el que ha permitido rematar los detalles del convenio que plantea ahora el Ayuntamiento, cuyas líneas maestras ya han sido negociadas con Stoneweg, pero con detalles que ahora tendrá que ser objeto de nuevas reuniones.

Cuesta es, no obstante, razonablemente optimista con llegar a un acuerdo y cree que las dos partes están muy bien encaminadas a conseguir ese objetivo final de relanzar la parte comercial del Calatrava.

El convenio, tal y como adelantó a finales de año LA NUEVA ESPAÑA, plantea que Stoneweg se quede con lo que fue la planta superior del centro comercial Modoo, la que tiene un acceso directo por la calle Policarpo Herrero, en la esquina con Eduardo Herrera, frente al colegio Buenavista I. El Ayuntamiento recibe las dos plantas inferiores, la que tiene acceso por la entrada principal del Calatrava, frente al parque infantil, y la inferior.

Para el consistorio, esas plantas permitirán ganar espacio para aquellas programaciones que necesiten más superficie ferial que la que puede ofrecer el Palacio de Congresos. La superficie, no obstante, es lo suficientemente grande como para acoger más usos y resolver otras carencias de los servicios municipales.

Stoneweg, en su planta, no ha presentado todavía un plan cerrado, aunque de momento se ha tanteado la posibilidad de combinar usos comerciales con el establecimiento de empresas y negocios. Según fuentes conocedoras de los detalles del convenio, el informe fiscal que lo sustenta ofrece también algunas indicaciones sobre los beneficios fiscales que la cesión de esas dos plantas comerciales del Calatrava podría suponer para Stoneweg, al margen de la deuda de los IBI, a la que tendrá que seguir haciendo frente.

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