Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El parque Purificación Tomás, una chistera llena de conejos

El inicio de las obras de reformas de la popular zona verde pone en alerta a la numerosa colonia de la especie que habita el lugar desde hace años

Un conejo paseando entre las obras. | Irma Collín IRMA COLLIN

Los conejos que pueblan casi como una plaga el parque Purificación Tomás ya no disponen de uno de sus escondites favoritos, desde que la semana pasada dieron comienzo las obras de mejora de esta zona verde de la ciudad. Una de las reformas consiste en el acondicionamiento del antiguo bar, que tenía como suelo una estructura de madera que dejaba un hueco debajo, donde se resguardaban decenas de ejemplares de esta especie prolífica que han hecho del Pura Tomás su hogar.

"Cuando levantamos la plataforma salieron muchos corriendo de debajo", explica Jesús Gutiérrez, uno de los obreros que participan en las mejoras. Cuenta también que ya se han acostumbrado a convivir con ellos mientras trabajan: "Los vemos todos los días corretear por aquí alrededor, y muchas veces nos los encontramos debajo de los palés o de alguna de las máquinas. Sobre todo cuando pega mucho el sol, van buscando la sombra". El operario no cree que la ejecución de las obras vaya a suponer un problema para esta fauna: "Su casa es todo el parque, es muy grande y hay muchos sitios donde pueden estar". Jesús García, uno de los jardineros del Purificación Tomás, confirma que se ven muchos conejos que "pasean a sus anchas, pero no molestan, son muy tranquilos e inofensivos".

La colonia de conejos es desde hace años habitual del parque. Así lo cuenta cualquier ciudadano que pasea habitualmente por esa zona verde, como Isabel García, jubilada que todas las mañanas sale a caminar por el Pura Tomás. "Todos los días veo varios conejos, es normal también ver a gente que les trae comida o a los niños jugando con ellos, son un aliciente más", afirma. También lo cuenta Guillermo Álvarez, ovetense que reside en Madrid y que cuando vuelve a casa por vacaciones va a este lugar a jugar al frontón. "En la zona del puente y en la arboleda que hay al lado se acumulan bastantes, ahí he visto hoy al pasar varias crías", explica.

La situación de los conejos en el Pura Tomás puede llegar a descontrolarse, debido a la alta tasa de reproducción de la especie. "Cuando acaben las obras, que esperamos que sea en torno a octubre, veremos cómo está la población de conejos en el parque, y si es necesario acometeremos otro plan de reubicación como el que ya se hizo en su día", explica el concejal de Parques y Jardines, Gerardo Antuña. Fue en el verano de 2020 cuando se colaboró con el albergue municipal de animales para retirar conejos del parque y llevarlos a esa instalación. En cuanto a las obras, Antuña afirma que todo va según lo previsto y que en pocos meses el Purificación Tomás contará con nuevos baños, con las pistas deportivas reformadas y con una zona de gimnasia para adultos, que precisamente estará ubicada en lo que era el bar, hasta ahora refugio habitual de los conejos.

Compartir el artículo

stats