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Ángel García Prieto

La profunda huella del fado en Oviedo y en toda Asturias

Nostalgia de las veladas de música tradicional portuguesa

Tres décadas atrás, la programación del teatro Campoamor de Oviedo, ligada a actividades culturales del Ayuntamiento, ofrecía ocasionalmente espectáculos de fado de alto nivel, con la presencia de fadistas de primer rango. Pero no es hasta los primeros años de los dos mil cuando se hace más frecuente la presencia del fado en Asturias, en ciclos organizados por la Obra Social y Cultural de Cajastur, que llevaban el título de “Músicas del Siglo XXI” y ofrecían conciertos gratuitos de fados una o dos veces al año, a celebrar en salas de la propia Cajastur o en otras salas concertadas, de Oviedo, pero también de Gijón, Avilés, Mieres y La Felguera, con aforos de alrededor de doscientos o trescientos espectadores.

La profunda huella del fado en Oviedo y en toda Asturias

Muchos fadistas, cantantes y músicos fueron seguidos y aplaudidos, coreados y celebrados en actuaciones siempre de buena calidad. Entre ellos se pueden citar –sin que la enumeración sea exhaustiva– a Joana Amendoeira, Carlos Gonçalves, Lelo Nogueira, Carminho, João Chora, Diamantina, Luis Penedo, Ana Maria, Miguel Ramos, Maria de Fatima, Yola Dinis y un amplio etcétera.

También en Oviedo, a partir de 2010 comienzan a organizarse cada año en otoño, los conciertos del teatro Filarmónica: Ciclo Noches de Fado. Divas, con un gran éxito de público y llenos de las setecientas plazas del aforo, en casi todas las actuaciones. En su organización colaboran la Sociedad Ovetense de Festejos, el Instituto Camões, a través de su programa Mostra Portuguesa, el diario LA NUEVA ESPAÑA, Radio Asturias-SER, la Universidad de Oviedo (en alguno de ellos) y eventualmente alguna firma comercial. El Cohete Internacional se encargó de la dirección artística, técnica y de la producción ejecutiva de los ciclos. Y por ellos han pasado Carminho, Ana Moura, Cristina Branco, Ana Sofia Varela, Joana Amendoeira, Aldina Duarte, Raquel Tavares, Misia, Mafalda Arnauth, Carolina y Carla Pires; acompañadas de músicos ya citados y otros como José Elmiro Nunes, Filipe Larsen, Luis Pontes, Daniel Pinto, João Cebolas y varios más.

Por otro lado, en la capital de la costa Verde, el Teatro Jovellanos de Gijón, también ligado a la concejalía de cultura del Ayuntamiento, en las fiestas locales de la Virgen de Begoña, en agosto, o en conciertos del teatro en otras épocas del año, estuvieron Vicente da Câmara, Ana Sofia Varela, Ricardo Ribeiro, Helder Moutinho, Carlos do Carmo, Mariza, Camané, Cristina Branco, Gisela João, etc., acompañados por músicos del nivel de Joel Pina, José Manuel Neto, Pedro Castro, Jaime Santos, José Luis Nobre Costa, Ricardo Parreira, Francisco Gaspar y otros muchos.

En Avilés hay también fado en varios ámbitos, con menor frecuencia que en las ciudades anteriores y sin referencias fijas a fechas o momentos del año. En ocasiones se organizaron en los circuitos de la actividad cultural municipal, con el apoyo del concejal Román Antonio Álvarez, sensible a lo portugués y al fado, en la Casa de la Cultura o el Centro Niemeyer, en conciertos a los que asisten entre trescientas y setecientas o más personas. Y así, han pasado por ellos en los últimos años Joana Amendoeira, Mafalda Arnauth, Helder Moutinho, Jorge Fernando, Sara Correia, Armenio de Melo, Miguel Ramos, y algunos más. Además la iniciativa personal de un gran aficionado y entendido que conoce bien los ambientes fadistas lisboetas y de Porto - que no gusta de que lo citen en publicaciones y que vamos a llamar José Manuel - ha llevado a cabo varias cenas con fado en dos lugares diferentes: el restaurante del Hotel NH Palacio de Avilés y en el restaurante A Fuego Lento, de San Cristobal. En el hotel con un centenar de comensales y en San Cristobal, debido al tamaño del local, a unos sesenta forofos, con la presencia de alguno de los ya referidos fadistas y también de otros, como Sandra Correia o Diogo Rocha.

Poesía y Fado de Bueño es ya un referente que se celebra –solo interrumpido por la pandemia en 2020 y 2021– desde varios años consecutivos, a última hora de la tarde del segundo o tercer sábado de septiembre, en una actuación donde se combinan las declamaciones de un poeta con fados y guitarradas. Tiene lugar en la plaza de los hórreos de Bueño, al aire libre si las condiciones climatológicas lo permiten, o en el salón del centro cultural cuando el tiempo fue inclemente. Bueño es una preciosa aldea rural, apenas a seis kilómetros de la capital del Principado, que ha obtenido el premio al Pueblo Ejemplar en 2012. El pueblo tiene casi una treintena de paneras y hórreos típicos asturianos, algunos con siglos de historia, y un buen conjunto de casas de arquitectura popular, en un entorno natural tranquilo y campestre. Allí se viene desarrollando una amplia oferta de eventos de calidad que organiza su activa y eficaz Asociación Cultural; como un festival internacional de jazz, un concurso nacional de pintura al aire libre; jornadas de cine temático y otros, entre los que se encuentra éste de poesía y fado y al que han venido otros tantos poetas asturianos, que se han unido a fadistas y músicos de Ourense, Porto, Lisboa y Alentejo; como Maria do Ceu, Leonor Santos, Diogo Rocha, Inês Villa-Lobos, Dora Maria, Bruno Chaveiro, Paulo Silva, Armindo Fernandes, Miguel Gonçalves y algunos más. Suelen asistir entre doscientos y trescientos espectadores, sentados en sillones de terraza, y tras el acto tiene lugar una cena de pinchos en la que se juntan colaboradores de la asociación de Bueño con otros de los amigos del fado, que aprovechan alguna de las casas de turismo rural para pasar allí un fin de semana de descanso y convivencia.

También hay de manera circunstancial fado en algún otro lugar de la región, como por ejemplo ocurrió en el invierno de 2012 en Pola de Siero o más recientemente la actuación que se programó, con la producción musical técnica de Lee Wolfe Concert Promotion, en la villa costera de Ribadesella el verano de 2016, con los fadistas María Emilia Reis y Miguel Ramos, acompañados del gran maestro de la guitarra portuguesa que es Mário Pacheco, también con una notable respuesta del público asturiano. La mencionada agencia, que dirige el músico norteamericano afincado hace muchos años en España, programó también importantes actuaciones con fadistas de primer rango como Ricardo Ribeiro, Carminho, António Zambujo, Miguel Ramos, Maria Emilia Reis o Diamantina Rodrigues....

Estas son nuestras saudades (nostalgias) y deseos de revivir otras nuevas veladas para que el fado reviva pronto en Asturias.

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