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Delantero del Real Oviedo

Rodri Ríos: "Me pone el riesgo"

"He llegado a lo que soy por jugar al límite; firmo no meter ningún gol más y que el Oviedo consiga su objetivo de mantenerse"

Rodri, ayer, en El Requexón, tras el entrenamiento.

Rodri, ayer, en El Requexón, tras el entrenamiento. LUISMA MURIAS

Rodrigo Ríos Lozano (Soria, 1990) todavía sigue en un hotel ovetense. Pero esta vez, para quedarse en Asturias. El ariete firmó con el Oviedo en el mercado de invierno, aunque no pudo ser inscrito en la Liga hasta días después por problemas con el límite salarial. Momentos de tensión que

- Nació en Soria, pero es andaluz.

-La familia de mi madre es de Soria y viven ahí. Mi padre, cuando yo nací, estaba trabajando en Soria y mi hermana mayor también nació allí. Además, tengo otro hermano que nació en Córdoba. Pero nos fuimos pronto a Sevilla

- ¿Vivió siempre ahí?

-Sí, siempre. En el barrio de La Montilla, en Dos Hermanas. Es un lugar normal, me gusta porque es donde yo me he criado. No sé si viviré ahí en un futuro, pero quiero volver.

- ¿Cuándo empezó el fútbol?

-Me apunté al equipo del colegio y luego al del barrio, La Motilla Fútbol Club. Por cierto, ya tienen césped de hierba artificial por fin. Lo sigo mucho y están muy contentos. Luego, con catorce años, me fui a la cantera del Sevilla.

- ¿Quién le ficha?

-Pablo Blanco, que es el que se encarga de la cantera en Sevilla. Tuve que hacer una prueba con el equipo cadete durante varios días. Fuimos dos o tres y al tercer día me dijeron que me quedaría en el equipo.

- ¿Era sevillista antes de empezar en el club?

-Bueno?Al final Sevilla-Betis es una fuerte rivalidad en la ciudad. Pero de pequeño no tenía ninguna preferencia porque jugaba a varios deportes, no solo a fútbol. Luego estuve en el Sevilla y claro que tira.

- ¿Qué deportes hacía?

-Todos. Karate, patinaje, baloncesto, tenis... ¡De todo!

- ¿Lo de las volteretas al celebrar un gol le viene del kárate?

-No, no, ja ja ja. Eso lo aprendí en la calle, en el jardín de casa. Cosas de niños

- ¿Con catorce años uno ya piensa que su futuro puede estar en el fútbol?

-Es pronto, pero la ilusión de un niño por ser futbolista se fomenta si estás en la cantera de un equipo grande como es el Sevilla. Conforme pasan los años todo se va profesionalizando. Con 18 años pude debutar en el primer equipo.

- ¿Cómo fue?

-De entrenador estaba Manolo Jiménez y yo ya llevaba dos años haciendo la pretemporada con los mayores. Cuando era juvenil ganamos la Copa del Rey dos años seguidos, una al Barcelona y otra al Athletic de Bilbao. Precisamente contra el Athletic debuté en el Pizjuán con el Sevilla.

- ¿Y?

-Imagínate... Que con 18 años te hagan debutar en el Sevilla, con jugadores como Kanouté, Luis Fabiano, Negredo o Palop. Cuando lo vives de cerca te dan cuenta que están a otro nivel y por eso han hecho lo que han hecho.

- En el Sevilla no se asentó, pero metió un gol muy recordado.

-Supuso la primera clasificación del Sevilla para una previa de la Liga de Campeones. Tuve la suerte de hacerlo con 18 años. Era la última jornada, el minuto 94 e íbamos 2-2 contra el Almería. Imagínate que día más grande y que subidón.

- ¿Ese ha sido su gran momento hasta ahora en su carrera?

-Tengo muchos, buenos y malos. Ese está en el top-5, pero también las dos Copas del Rey que comenté antes o el ascenso a Primera el año pasado con el Granada. Tengo la suerte de haber vivido grandes momentos con el fútbol, algo que es difícil.

- Mucha gente asocia su vida a un nivel alto y a ganar mucho dinero.

-El futbolista gana el dinero que genera, nadie nos regala nada. Lo que ganamos lo luchamos. Empiezas con 12 o 13 años y hasta que ganas dinero te toca hacer muchos sacrificios. El que piensa que nos regalan algo está equivocado. Cuando alguien está cerca de un futbolista se da cuenta que no todo es tan bonito ni solo se gana dinero, hay muchas cosas detrás de sufrir y de aguantar.

- ¿Qué es lo más duro?

-Llevo diez años lejos de la familia y desde que tengo 19 vivo fuera. A dos mil kilómetros, a mil, desde Inglaterra, Alemania?No es nada fácil, pero tampoco lo cambiaría por otra cosa. Volvería a elegir lo mismo.

- ¿Cuánto ha cambiado desde que debutó con el Sevilla?

-Mucho. Con los años maduras y corriges errores que no piensas con 20 años, pero las cosas que han pasado es mejor no pensarlas.

- ¿Qué cambiaría si pudiera?

-Muchas cosas. Sobre todo, lo relacionado con los hábitos, y eso que yo siempre me cuido. Las comidas, dormir bien, descansar, tratarte con los fisios?Cosas que alargan la carrera y que ahora hago. También tuve fallos: discutir con un entrenador, con un árbitro?

- A usted le arrastra cierta fama de peleón, ¿no?

-Todo el que ha convivido conmigo sabe que no es así, pero en el campo hay que ir al límite. Hasta donde he llegado ha sido por ir al límite. Puedo corregir cosas, pero si no las hubiese hecho quizá no estaría hoy aquí.

- ¿Qué pasó en el Bristol?

-Fue una experiencia diferente. Me despidió el Granada dos días antes de finalizar el mercado. Estaba a punto de nacer mi hijo, no nos salió otro equipo y tuvimos que quedarnos unos días en la ciudad. Me salió la oportunidad de Inglaterra, mi hijo voló con catorce días y nos lanzamos a esa aventura. Se terminó en Navidad porque llegó el Oviedo. Me llamó Arnau y no lo dudé.

- ¿Por qué sucedió ese despido en Granada?

-Esa pregunta no es para mí. Si conoces a alguien del Granada se la puedes hacer.

- ¿Cómo llevó todos los comentarios y críticas antes de su fichaje por el Oviedo por la experiencia del verano?

-Como el profesional que soy. Solo puedo agradecer al club y a Arnau la confianza que me dieron este año. Además, mi llegada se complicó, pero aquí estoy. Y muy feliz.

- ¿Por qué no fichó por el Oviedo ese verano?

-En el fútbol hay cosas externas que uno no controla. Salió lo del Granada.

- ¿Temía un mal recibimiento?

-No, la gente entiende que somos profesionales y nos movemos de equipo a equipo. Creo que la gente ha valorado mucho que yo haya venido aquí, también por la situación del equipo, que no era buena. Rechacé otras ofertas de conjuntos que estaban mejor que el Oviedo. Arnau me dio la confianza que quería y desde el principio decidí que venir a Oviedo era lo mejor. Nos pegamos diez horas de coche desde Granada con un bebé de diez meses y cuando fui a firmar pasó lo del límite salarial, y aun así nos quedamos. Estoy muy contento.

- Parece que se ha adaptado bien, ¿no?

-La forma de jugar del equipo me viene bien y creo que también sucede al revés. Todos los nuevos estamos para sumar y tirar del carro. Tenemos que sacar al equipo de abajo, que ya lo hemos hecho. Ahora dependemos de nosotros. Estoy seguro de que si la afición está como contra el día del Albacete nos ayudará mucho.

- ¿Para usted supuso un riesgo firmar por el Oviedo por la situación del equipo?

-Bueno, a mí me pone el riesgo. También fui a la Cultural, que era un recién ascendido, y metí 12 goles. Los retos son buenos para la gente que le gusta competir. Y a mí me gusta.

- ¿Qué le pide Rozada?

-Me pide mucho trabajo y que haga goles. El míster está aprendiendo mucho este año y tiene un margen de mejora muy grande.

- ¿Con cuántos goles se ve en junio?

-De momento me veo con uno. Firmo no meter ni un gol más, pero que el Oviedo consiga su objetivo de mantenerse.

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