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La metamorfosis de Carlitos de Pena

El extremo uruguayo triunfa en Ucrania tras quedarse en paro después de jugar en el Oviedo

Carlos de Pena, en su presentación como jugador del Oviedo.

Carlos de Pena, en su presentación como jugador del Oviedo. J. RUS

"El fútbol son momentos. Estuve sin equipo varios meses y mucha gente me decía que me fuese a un club pequeño de Uruguay, pero no perdí la confianza. Y mira ahora€". Lo explica a distancia Carlos de Pena (Montevideo, 1992), exjugador del Oviedo.

El extremo quiere escribir un libro y quizá ingredientes autobiográficos no le falten para al menos contar un interesante relato de superación. De Pena ha pasado de ser suplente con los azules en 2017 y verse sin trabajo durante meses a jugar la Liga de Campeones con el Dinamo de Kiev y convertirse en un jugador referencia en Ucrania. El año pasado fue nombrado mejor jugador del curso por los hinchas. Metió nueve goles, dio siete asistencias y el equipo ganó la Copa. En su etapa en el Oviedo (media temporada en la 2016-2017, con Hierro al frente) jugó siete partidos, solo tres de titular. "En la parte deportiva soy muy feliz, claramente estoy en mi mejor momento", cuenta el charrúa a LA NUEVA ESPAÑA por teléfono desde Kiev, justo antes de un entrenamiento.

Y recalca lo de la parte deportiva porque, admite, la vida en Ucrania puede ser complicada para un uruguayo. Más aún ahora que está solo, con su familia en Uruguay. "Las costumbres son muy distintas y el idioma es la principal barrera. Mucha gente no me entiende. Me llevaba muy bien con Fran Sol (exoviedista) que se fue hace unas semanas. Mi mujer está en Uruguay, porque vamos a tener nuestro primer hijo. Ahora me junto mucho con los brasileños del Shakhtar", dice.

En el campo, en cambio, todo funciona. Pero no siempre fue así. La historia tiene miga. Carlos de Pena llegó al Oviedo cedido por el Middlesbrough el 31 de enero de 2017 para reforzar el ataque azul. No dejó mala sensación, pero tampoco consiguió asentarse en el once de Hierro. Ni frío ni calor. Y la temporada acabó en chasco: el Oviedo no se clasificó para el play-off de ascenso a Primera. Aunque para el uruguayo su corto periplo en Oviedo fue, sin duda, "de los mejores momentos de su vida". Y tiene una explicación más allá del balón: "Venía de una etapa complicada en Inglaterra y en Oviedo encontré un hogar. Fui feliz. Solo estuve seis meses, pero puedo decir que fue mi casa y siempre lo recordaré". Y después de su experiencia en Oviedo vinieron meses de muchas dudas.

El uruguayo tenía contrato en vigor con el Middlesbrough, pero surgió el interés de un conjunto de Liga italiana. "Estaba todo arreglado. Rescindí en Inglaterra, fui a Milán a firmar y todo se estropeó por motivos extradeportivos", resume el uruguayo. De Pena se quedó en tierra de nadie.

Hasta que en enero de 2018 fichó por el Nacional de Montevideo tras haber estado a prueba, sin ficha, durante seis meses. Una buena temporada allí propició su fichaje por el Dinamo, donde vuelve a ser feliz. No lo era desde su etapa en el Oviedo. Por eso habla maravillas de Asturias pese a jugar muy poco.

"Es que mi competencia era Berjón y estaba a muy buen nivel. Cuando el equipo cogió una mala racha el míster me puso y traté de hacerlo de la mejor manera", recuerda De Pena, que no cesa en sus elogios hacia Oviedo. "Se vivía genial, la ciudad me encantó y todo el mundo me valoraba. En el equipo pude jugar más o menos, pero el trato siempre fue exquisito y estaré siempre agradecido". Tan bien estuvo en Oviedo que De Pena todavía mantiene el contacto con gente de la ciudad y sigue cuando puede los pasos del equipo de Ziganda. "Lo tengo en favoritos en la aplicación de resultados y si me coincide veo los partidos. El otro día los vi empatar contra el Rayo, a ver si pueden mejorar un poco. La gente de allí me escribe mucho y hablo a menudo con Michu, Rocha o Berjón", indica.

No descarta volver algún día al Oviedo. Eso sí, en Primera. "Ojalá. Si el Oviedo me llama siempre lo voy a tener en consideración. Soy oviedista", indica. Mientras, De Pena sigue dando asistencias y preparando su primer libro. "Durante la cuarentena escribí mucho, sobre todo mis experiencias en la vida. Me levanto por la mañana, me tomo un café y me lanzo a escribir sobre todas las cosas. También sobre el Oviedo".

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