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La pizarra del Cuco da sus frutos: 10 goles a balón parado, el segundo mejor de la categoría

Los azules han anotado el 56% de sus tantos en jugadas de estrategia

Ziganda aplaude en un partido en el Tartiere. | Miki López

El Oviedo estuvo más acertado que el Amorebieta el pasado sábado en el Tartiere en varios aspectos del juego. Con la pelota y sin ella, sobre todo en un primer tiempo que se cerró con 2-0 para los azules. Pero el triunfo se cimentó en una vieja arma: el balón parado. Viti abrió la lata en una falta frontal que Brugman sirvió al área y Borja Sánchez dio la puntilla en un córner que primero había ganado Costas. Los dos aciertos elevan a 10 los goles del Oviedo esta temporada en jugadas de estrategia. El laboratorio de Ziganda funciona a pleno rendimiento.

“No estamos haciendo nada especial. El año pasado también estuvimos fuertes en la estrategia”, señala el Cuco cuando se le pregunta por las cifras de la presente temporada. Es cierto que el equipo lució músculo, pero nada comparado a lo que sucede en el presente curso.

Los diez goles en jugadas de pizarra solo son superados por los 11 del Cartagena, el gran especialista hasta la fecha de Segunda. Los carbayones han anotado 5 goles de córner y son el equipo más productivo en tantos desde la esquina. Además, le suman 2 goles en faltas indirectas y 3 desde el punto de penalti. Con un total de 18 dianas, su acierto a balón parado supone el 56% de sus goles. No existe ningún equipo en la categoría con una dependencia tan grande.

Borja Bastón celebra un gol. Irma Collín

Como reflexionaba el Cuco, el equipo no era precisamente débil a balón parado el pasado curso, aunque los números no eran tan brillantes. Entonces anotó 16 goles de estrategia, lejos de los 21 que hizo el Espanyol, gran dominador de este arte. Aquello supuso que el 36% de los tantos procedían de jugadas ensayadas en la pizarra.

Ziganda quiere mantener las buenas costumbres, aunque se quita importancia en el logro: “Contamos con buenos sacadores y este tipo de jugadas dependen más de los futbolistas que del entrenador. De la fe con la que se ejecutan esas acciones. En Segunda División, con tanta igualdad como la que hay cada domingo, se resuelven muchos partidos con la estrategia y este acierto nos viene muy bien para seguir creciendo. Hay que seguir trabajando en la misma línea que hasta ahora”.

Anduva es la siguiente cita en la que el Oviedo puede mostrar si su fortaleza en las acciones de esta naturaleza sigue vigente. Un campo especial. Diferente. También para Ziganda: “Anduva es un estadio recogido, con la grada cerca, con un gran ambiente generalmente, y unos partidos en los que suelen haber muchos centros y jugadas de área”.

Y se suma que el Mirandés es otro de los conjuntos de Segunda que lucen acierto en las jugadas a balón parado. De hecho, los de Anduva son los más inmediatos perseguidores, igualados con Lugo y Girona, de los azules: han anotado 8 goles de estrategia, de los cuales 3 han sido de falta indirecta, 2 de córner, 2 de penalti y 1 de falta directa.

Ziganda y el estilo. Los precedentes invitan a pensar que la de Anduva será una batalla animada, con un Mirandés que presenta unos números llamativos de anotación: 24 goles a favor (7 más que el Oviedo) y 28 en contra (13 más que los azules). Anota y recibe fácil.

Por eso, el entrenador de los azules insiste en mantener un estilo que, cree, acabará dando sus frutos esta temporada: “Nuestro mérito es que jugamos con dos puntas, extremos, dos pivotes que no son defensivos y somos capaces de ajustarnos por trabajo y solidaridad, y también por orden y colocación. Que seamos firmes es muy importante para lograr resultados. Ante el Mirandés tenemos que estar vivos para contrarrestar su juego ofensivo”.

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