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Candès: "Hace 20 años la pandemia habría tenido consecuencias más dramáticas"

El matemático, el único de los galardonados en Investigación presente en Oviedo, advierte del riesgo de anteponer la tecnología a las personas

Emmanuel Candès, durante la rueda de prensa telemática retransmitida en la mañana de ayer desde el hotel de la Reconquista de Oviedo.

Emmanuel Candès, durante la rueda de prensa telemática retransmitida en la mañana de ayer desde el hotel de la Reconquista de Oviedo.

El matemático francés Emmanuel Candès, el único de los cuatro premiados con el "Princesa de Asturias" de Investigación Científica y Técnica que ha viajado a Asturias para el acto de entrega, abrió, ayer por la mañana, la ronda de ruedas de prensa telemáticas de esta edición, que está discurriendo entre el espacio real y el virtual. De eso habló precisamente, entre otras muchas cosas, Candès, sobre cómo la tecnología está cambiando el mundo, y sobre cómo está ayudando y aún puede ayudar más a afrontar y sobrellevar la hecatombe que se cierne sobre el mundo. "No creo que las consecuencias vayan a ser tan dramáticas como si la pandemia hubiera tenido lugar hace 20 años", reflexionó el matemático, evaluando los recursos científicos y tecnológicos disponibles en la actualidad.

Candès, que comparte su premio con otros tres matemáticos -el francés Yves Meyer, el australiano Terence Tao y la belga Ingrid Daubechies-, hizo esa reflexión en respuesta a una pregunta sobre el impacto del covid en la educación. "La tecnología de la que disponemos hoy, que hace posible que yo esté manteniendo esta conferencia de prensa, nos dota de herramientas que nos permiten transmitir sabiduría a pesar la distancia", indicó. "Nada sustituye las interacciones personales", admitió, y "si los estudiantes no tienen la inmediatez del contacto con sus profesores, el poder mantener conversaciones espontáneas, se perderán cosas, pero vivimos en un universo en el que podemos transmitir lo que sabemos de forma telemática".

Emmanuel Candès, que en estos últimos tiempos ha redirigido sus investigaciones matemáticas al campo de la inteligencia artificial, advirtió ayer de las consecuencias del avance tecnológico. "La inteligencia artificial ya está cambiando nuestras vidas. Hay muchísimos trabajos de investigación en laboratorios privados, algunos ya con prototipos", adelantó. Por ejemplo, coches y camiones que circulan de forma totalmente automatizada. "Somos capaces de hacer circular un vehículo el 90 por ciento del tiempo de forma automática y eso va a tener efectos muy importantes. Imaginen todo el tráfico en Estados Unidos. Eso va a modificar el mercado laboral, la gente se va a ver obligada a transformarse y a aprender un nuevo oficio", explicó Candès. "La inteligencia artificial va a sustituir muchas profesiones y vamos a tener que ser capaces de ofrecer a las personas que las ejercen nuevas oportunidades. Eso va a ser un reto", dijo. Los puestos de empleo de los vigilantes nocturnos desaparecerán y solo en Estados Unidos tres millones de personas trabajan en las cajas de supermercado, fue echando cuentas. "En Estados Unidos, y estoy seguro de que en España también, cada vez es más común salir del supermercado sin pasar por la caja. Hay que ser muy cauteloso, no hay que ir demasiado deprisa con la tecnología para poder ofrecer recursos a esos trabajadores", indicó.

Candès, satisfecho de que un premio tan importante como el "Princesa de Asturias" haya reconocido por primera vez en su historia a las matemáticas, habló de las aplicaciones que la inteligencia artificial tiene en la toma de decisiones. Ese es su campo de trabajo ahora, ayudar aplicando unos algoritmos a decidir en situaciones "muy críticas", tan críticas como liberar o no a un preso.

Emmanuel Candès habló sobre el inevitable asunto del covid desde su perspectiva de matemático. Reconoció que "hay mucha incertidumbre en la predicción de la propagación, porque para que las matemáticas y las estadísticas puedan ayudar a los investigadores y las autoridades públicas, hay que disponer de datos de muy buena calidad. Es importante que todos los países se unan, que tengan una inmensa disciplina para cosechar los datos y compartirlos", señaló. "Hay formas de utilizar las matemáticas contra el covid, para que los test sean más eficaces. Gracias a fórmulas matemáticas podríamos reducir el número de pruebas, vigilando a una población menos extensa", explicó. "La misión de los estadísticos es presentar a los responsables políticos los datos de la manera más responsable posible. Las autoridades publicas evalúan los datos de manera distinta, porque los datos no son los mismos y porque su interpretación del riesgo, de lo que supone cerrar una sociedad largo tiempo, también es distinta", señaló.

Candès, que reside desde hace años en Estados Unidos y trabaja en la Universidad de Stanford, fue interpelado sobre las elecciones presidenciales en ese país, una cuestión sobre la que prefirió pasar de largo: "Siete millones de americanos han empezado a votar, no tengo mucha opinión al respecto".

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