Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los logopedas asturianos reclaman más presencia “urgente” en el sector público

La asociación ALPA pide reuniones con tres consejerías ante el drama de la pandemia: “La logopedia se está convirtiendo en un lujo”

La pandemia ha convertido en un drama social la falta de logopedas en el sector público. Y los profesionales asturianos quieren que el Principado los escuche para que la logopedia no sea “un lujo”. La Asociación de Logopedas del Principado de Asturias (ALPA) ha pedido reunirse con áreas de tres consejerías: Salud, Educación y Derechos Sociales y Bienestar. Hay especial interés en encontrarse con el gerente del Sespa, la directora de Planificación Sanitaria y el responsable del ERA (Establecimientos Residenciales Asturias). Y sigue pendiente la creación del colegio profesional: Asturias es la única comunidad autonómica sin él.

Reuniones que se consideran de urgencia porque, señalan fuentes de ALPA, con la pandemia ha crecido mucho la demanda de logopedia entre pacientes UCI intubados y niños, “y si continúa tan exigua la atención de la sanidad pública, y le sumamos la crisis, muchas población no podrá pagar los servicios de logopedia privada y quedará desatendida en sus necesidades sanitarias”.

Luis Román, secretario de la asociación, advierte: “Luchamos a diario contra la invisibilidad y el desconocimiento de nuestras funciones profesionales clínicas de prevención, evaluación y rehabilitación. La sociedad cree mayoritariamente, incluidos los políticos, el bulo de que hay logopedas en los centros educativos cuando es falso y ocasiona tremendas consecuencias, cuando los padres creen que su hijo está recibiendo rehabilitación clínica y no es así. Lo que hay son maestros de Audición y Lenguaje (AL), con 30 créditos en su mención de estudios específicos en alteraciones del lenguaje y habla, frente a los 240 créditos de los logopedas. Los maestros AL no pueden rehabilitar clínicamente, sus funciones son educativas”.

Así que “muchos niños vienen después del cole a nuestras consultas privadas. Muchos están teniendo que dejarlo por la crisis, como los adultos, la logopedia se está convirtiendo en un lujo. Es un drama, el lenguaje, la comunicación, y poder comer sin atragantarse, es lo que nos hace humanos”. “Estamos mayoritariamente en la privada”, insiste, “solo para quien nos pueda pagar, cuando las alteraciones en el lenguaje, la comunicación y la deglución pueden limitar muchísimo la vida de una persona, por ejemplo recientemente Bruce Willis tuvo que dejar su profesión por padecer una afasia del lenguaje, y el sector público asturiano no se está encargando debidamente de este problema social, agravado por la crisis, porque no cuenta suficientemente con nosotros. En EE UU, la logopedia está entre las 12 profesiones mejor valoradas de entre 200. Queremos reunirnos con las tres consejerías y que escuchen nuestras aportaciones”.

Los datos


  • Más logopedas. ALPA pide dos logopedas por hospital, entrar en los centros del ERA y en las unidades de atención infantil temprana (UAIT).
  • Falta de logopedas. No hay logopedas en siete de los diez hospitales públicos y ninguno en los centros de salud; nunca el Sespa ha celebrado oposiciones, señala ALPA. 
  • Sin colegio. Asturias es la única comunidad autónoma que no tiene colegio profesional de logopedas, según ALPA, que se marca como objetivo la creación de uno.

Eternos olvidados

Cristina Vega, presidenta de ALPA, incide en que “el Principado nos ignora e ignora al 30% de la población, niños, adultos y ancianos, que requiere nuestros servicios por presentar alteraciones de lenguaje, comunicación, habla, voz, audición, lectoescritura y funciones orales no verbales, como la deglución”.

“Somos los eternos olvidados para nuestro sistema sanitario público”, señala, “llevamos años pidiendo, al menos, dos logopedas por hospital, entrar en los centros sociosanitarios del ERA, más logopedas en las unidades de atención infantil temprana (UAIT), con listas de espera, incrementadas con la pandemia, y que se eleve a 6 años la edad de alta de este servicio, actualmente en 3”.

Los centros educativos

Ahora también solicitan entrar en los centros educativos, “como profesionales sanitarios, para apoyar la inclusión con nuestra labor clínica, trabajar en equipo coordinadamente con los maestros de Audición y Lenguaje, que realizan una labor educativa de apoyo curricular y para que los niños que, además del apoyo educativo, necesitan clínica y cuyos padres no puedan pagar la logopedia privada, puedan tener acceso a ella. También para prevenir e intervenir en las lesiones en las cuerdas vocales, disfonías, que sufren el 40% de los docentes y que ocasionan largas bajas laborales. Esto sucede a la profesión sanitaria con más mujeres que es también la más invisibilizada”.

Román recuerda, finalmente, que “25 promociones de logopedas lleva la Universidad de Oviedo, unos 700 profesionales formados por la Facultad de Psicología a lo largo de 25 años”. Y concluye: “Los logopedas somos sanitarios y no estamos apenas en la Sanidad, no hay logopedas en 7 de los 10 hospitales públicos y ninguno en los centros de salud, nunca el Sespa ha celebrado oposiciones”.

Compartir el artículo

stats