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Vacaciones de verano solo a medias

Tres de cada cuatro españoles no desconecta del trabajo durante el descanso estival | Expertos gallegos recomiendan establecer límites entre la vida laboral y la personal

Una mujer mira su teléfono móvil mientras toma el sol en una playa. MANUEL BRUQUE

Las vacaciones de verano están marcadas en rojo en el calendario. Hacer las maletas y olvidarse del estrés del trabajo durante unos días se espera con anhelo durante todo el año. Sin embargo, la realidad es que tres de cada cuatro españoles no logran ‘desconectar’ totalmente en vacaciones, según el “Estudio de TopDoctors verano y bienestar físico y mental 2022”. Los datos de este estudio arrojan que el 35% de los españoles desconecta del trabajo, pero no de internet y de las redes sociales, cifra que se dispara hasta el 70% en el caso de los menores de 30 años. Por otro lado, casi un tercio de los encuestados manifiesta que solo consigue desconectar a ratos y un 3% reconoce que no lo hace en ningún momento.

Carlos Montes Piñeiro, presidente de la Sección de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones del Colegio Oficial de Psicología de Galicia (COPG), explica que distanciarse psicológicamente del trabajo o desconectar implica no solo estar físicamente fuera del centro del trabajo sino también dejar de pensar en cuestiones laborales. “Sin embargo, ciertas tareas, obligaciones y prácticas de la cultura laboral contemporánea hacen que sea especialmente difícil desconectar. La inmediatez, esa sensación de estar constantemente bajo presión temporal, y la hiperconectividad, estar accesible y conectado las 24 horas del día durante los 7 días de la semana, son especialmente amenazantes para el establecimiento de límites claros entre la vida laboral y la vida privada, entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal”, expone el psicólogo.

Por su parte, la psicóloga sanitaria María Gallego Blanco apunta que hay personas que por su profesión o situación personal no pueden desconectar durante las vacaciones, especialmente los autónomos y quienes tienen negocio propio, aunque también añade que hay quienes, sencillamente, no saben distanciarse mentalmente del trabajo.

Desconectar del trabajo y sacarles el máximo partido a las vacaciones es fundamental para reducir los niveles de estrés, mejorar el descanso físico y reiniciar la mente para desarrollar nuevos proyectos e ideas. El periodo de vacaciones recomendado por los expertos es de unos diez o doce días seguidos, ya que es tiempo suficiente para desconectar, pero no demasiado para que la vuelta a la rutina sea dura y complicada. Asimismo, la desconexión aumenta la productividad de los empleados a la vuelta. Según un estudio realizado por Sodexo, por cada 10 horas de vacaciones, el rendimiento mejora un 8%. Además, los trabajadores cansados cometen más errores y ven mermada su motivación.

“Ciertas prácticas de la cultura laboral actual dificultan desconectar” Carlos Montes - Psicólogo del trabajo

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“La desconexión en vacaciones nos ayuda a descansar y facilita que volvamos al trabajo más motivados. Por el contrario, no hacerlo provoca agotamiento físico y mental que, en algunos casos, propicia el desarrollo de problemas psicológicos”, advierte la psicóloga gallega de TopDoctors.

En este sentido, Montes explica que, en ausencia de descanso, la activación psicofisiológica que genera la actividad laboral tiende a mantenerse en el tiempo. “Así, aumentan los niveles de fatiga y cansancio, y la actividad neuroendocrinológica de nuestro organismo se dispara al tiempo que disminuye la recuperación cardiovascular, desencadenando problemas de salud que pueden llegar a ser crónicos”, sostiene.

Los perfiles que presentan un mayor riesgo de no desconectar en verano son, curiosamente, aquellos que más necesitan recuperarse del curso laboral, según este psicólogo. Es el fenómeno que Sabine Sonnentag, profesora de la Universidad de Mannheim, acuñó como la “paradoja de la recuperación”. “De este modo, las personas que desempeñan trabajos más agotadores desde el punto de vista mental y emocional serían precisamente las menos propensas a sentirse descansadas y recuperadas durante su tiempo de ocio. Por ejemplo, aquellas que trabajan en el sector sanitario, donde la presión temporal se combina a menudo con vidas en juego, o también en aquellos puestos en los que se trabaja con clientes”, afirma Montes.

“La desconexión nos ayuda a descansar y a que volvamos más motivados” María gallego - Psicóloga sanitaria

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La planificación del tiempo de ocio puede ser una herramienta valiosa a la hora de ayudar a desconectar del trabajo, aunque matiza que es importante mantener unos horarios. “Aunque no madruguemos como lo hacemos el resto del año, debemos intentar proponernos rutinas que nos mantengan activos y nos impulsen a levantarnos a una hora razonable. Hay gente que se queja de ansiedad cuando pasa de un nivel de actividad muy alto a uno muy bajo”, explica Gallego.

Otra razón de estrés vacacional puede ser marcarse unas expectativas demasiado altas de las vacaciones, muchas veces, según Montes, porque concentramos el tiempo para descansar y recuperarnos del trabajo en un único periodo vacacional y, en cambio, no todo tiempo de vacaciones es equiparable a tiempo libre o de ocio. “De hecho, este tiempo puede no estar completamente destinado a la recuperación. Por ejemplo, las tareas domésticas o el cuidado de los niños (o de los mayores) también consumen recursos similares a los que se invierten en el trabajo durante la jornada laboral”, explica el presidente de la Sección de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones COPG.

Los móviles y el descanso no siempre casan

Una de las recomendaciones de los expertos para desconectar en vacaciones es olvidarse todo lo posible de los dispositivos electrónicos, especialmente si en ellos hay correos corporativos, agendas, chats de trabajo, redes sociales o cualquier otra aplicación vinculada de una u otra forma al trabajo. Esto resulta complicado si se tiene en cuenta que el 71% de los españoles afirma padecer ansiedad o estrés por el uso inadecuado de las tecnologías, según el estudio “Brújula. Beneficios y riesgos del uso de Internet y las redes sociales”, impulsado por el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI).

El psicólogo Carlos Montes asegura que cuando una persona sigue expuesta a las exigencias del trabajo a través del móvil es más difícil que se desarrolle ese proceso de recuperación. “Para aprovechar al máximo las vacaciones, es importante tanto abstenerse de trabajar como realizar actividades que aumenten la relajación y las experiencias placenteras. Para ello, será esencial trazar una línea clara entre el uso de la tecnología en el trabajo y en el ámbito personal. Puede ayudar configurar una respuesta automática “fuera de la oficina” en el correo electrónico o incluso apagar el teléfono durante las vacaciones”, sostiene el especialista, que también recomienda “una desconexión periódica” de las redes sociales, especialmente aquellas personas que se pasan muchas horas al día conectadas.

Respecto a esto, María Gallego afirma que a veces las vacaciones marcan un punto de inflexión en el que la persona es consciente de su dependencia de los dispositivos electrónicos y de las redes sociales. “El hecho de querer compartir en las redes sociales los momentos de ocio nos centra en cómo narrar lo que hacemos en lugar de disfrutar de lo que tenemos a nuestro alrededor”, opina la psicóloga, que advierte de que no desconectar también aumenta el riesgo de desarrollar el síndrome del trabajador quemado, un fenómeno cada vez más frecuente.


Pautas para desconectar

Distanciarse del trabajo es fundamental para aumentar el rendimiento y la efectividad. María Gallego da algunas pautas para lograrlo:

1. Mantener unos horarios

En muchas ocasiones no es conveniente pasar de un periodo de tiempos muy marcados al desajuste absoluto.

2. No al sedentarismo

Aunque el verano es un periodo de descanso, un nivel de inactividad alto no es bueno.

3. Evitar las jornadas maratonianas

A veces planificamos excesivamente, abordando los viajes y las excursiones intentando verlo todo y esto cansa.

4. Dedicar tiempo a la familia y amigos

El verano es un buen momento para cuidar las relaciones, que a veces se descuidan un poco.

5. Tiempo para uno mismo

Es bueno dejar un rato para no hacer nada y luego llenarlo con aquello que apetezca hacer.

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