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Alfredo Díaz-Faes | Pintor, expone desde mañana en Amaga (Avilés)

Alfredo Díaz-Faes, pintor: "A la pandemia le debo la explosión de luminosidad de mis nuevos cuadros"

"El confinamiento fue más llevadero gracias a la pintura, fue terapéutico, me dio paz interior en momentos de miedo e incertidumbre"

Alfredo Díaz-Faes, en su estudio de Las Caldas. Miki López

La obra del pintor Alfredo Díaz-Faes (Oviedo, 1960) protagoniza la exposición que se inaugura mañana viernes a las 19 horas en la galería Amaga de Avilés y que estará abierta hasta el próximo 22 de octubre.

–¿Qué se va a encontrar el espectador que visite esta nueva exposición, su undécima individual?

–En esta ocasión presento el trabajo iniciado a principios de 2020 coincidiendo justo antes de la pandemia. Continuo con mi faceta más romántica y pasional, intentando expresar mis sentimientos a través de unos patrones, que Luis Feás califica como abstracción atmosférica y que tiene referencias a la naturaleza y, en concreto, al paisaje. La fibra de vidrio es protagonista como un componente matérico que me caracteriza desde principios de los años 90, y que me proporciona la textura que busco para dar más fuerza a la expresión.

–¿Su trabajo es más paisajístico o abstracto, o las dos cosas a la vez?

–Me considero un pintor abstracto, que como decía Rubén Suárez en la crítica sobre mi exposición también en la Galería Amaga en 2018, se sitúa "entre el impresionismo abstracto y la abstracción", desarrollando lo que podríamos llamar una visión instintiva de la naturaleza.

–La fibra de vidrio es su material. Un material inusual, ¿no?

–No concibo mi pintura sin la fibra de vidrio como medio, junto con la pintura al óleo he desarrollado una técnica que incluye herramientas y procedimientos que me permiten ser yo mismo y diferenciarme de otras formas de hacer. Me encuentro muy cómodo trabajando así y consigo una mayor fuerza expresiva.

–¿Qué encuentra usted en la pintura, cómo la afronta?

–La pintura es un estilo de vida que me apasiona y me hace sentir mejor, es una forma de expresión que parte de un trabajo solitario pero muy gratificante. El procedimiento que sigo es elegir una paleta de colores como base de lo que quiero desarrollar y a partir de ahí me dejo llevar por la pintura para que me sorprenda y me transporte a terrenos que yo solo conozco. Tiene un componente mágico, o al menos a mí me lo parece.

–¿Cómo ha evolucionado usted como pintor en los últimos años?

–Cuando empecé mi andadura como pintor exploré muchos caminos de forma autodidacta, empezando por lo figurativo. De 1990 a 1996 me incorporé al taller de Humberto, que ha sido un maestro para mí y que me enseñó el lenguaje, los medios plásticos para desarrollar mi pintura abstracta. Ahora me mantengo fiel a mis ideas intentando avanzar hacia algo desconocido, pero que puedo intuir. Como dice la canción, me mantendré firme en mis convicciones.

–Primera exposición tras la pandemia. ¿Le ha cambiado algo la mirada? ¿Y la vida?

–Lo primero que me sorprendió cuando iba desarrollando la obra fue la explosión de color y luminosidad, los naranjas, rojos, verdes y azules. Eso se lo debo a la pandemia, como un contraste entre el mundo real y mi mundo interior. Todo ha sido más llevadero gracias a la pintura, hemos estado mucho más tiempo en casa y eso me ha dado la oportunidad de dedicarme a pintar, y sobre todo, a pensar en lo que hago. Ha sido terapéutico y me ha proporcionado paz interior en momentos de miedo e incertidumbre. La vida sigue y tendemos a olvidar lo malo y a pensar en lo bueno, esto nos permite volver a ser lo que éramos.

–¿Cuánto han sufrido los artistas y el panorama artístico durante la pandemia?

–Yo creo que los artistas siempre hemos estado en crisis, cuando no es por una cosa es por otra y la pandemia ha sido una ocasión más. La diferencia es que esta vez no solo es una crisis económica, sino que también lo fue de movilidad, y eso hizo que la gente aficionada a la pintura dejase de ir a las exposiciones y como consecuencia adquiriera menos obra, lo que agravó mucho más la situación.

–¿Cree que ya nos hemos recuperado?

–Si me lo hubiera preguntado antes de verano le hubiera dicho otra cosa, pero ahora mismo yo creo que muchos estamos haciendo una vida completamente normal y ya pensamos muy poco en ese virus, al menos en la actitud hacia las cosas estamos bastante recuperados.

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