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El análisis

El bisturí

José Alberto alarga la maldición de las decepciones frente a los ex

Babin salta con Moreno

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El Sporting tropezó en la misma piedra. En la última década no se le dan bien los reencuentros a los rojiblancos. José Alberto mantuvo la maldición del club gijonés ante sus antiguos inquilinos del banquillo. El técnico asturiano, igual que Baraja el curso pasado, salió vencedor en el primer duelo ante el Sporting tras haber dejado de dirigido a los rojiblancos. Baraja se impuso el curso pasado 2-1 con el Tenerife. Y José Alberto logró un triunfo por la mínima (1-0) con el Mirandés. Antes de ellos Sandoval y Rubi cosecharon sendos empate. El primero con el Granada (3-3) y el segundo al frente del Huesca (1-1). José Alberto vivió ayer un partido especial. Formado en Mareo como técnico, vio su sueño cumplido de llegar al primer equipo del Sporting. Pero duró poco más de un año. Hace apenas once meses fue destituido, marcado por la derrota en Copa del Rey en Zamora ante un equipo de Tercera. Ayer fue un partido muy especial para José Alberto López. Porque se encontró con muchos de los jugadores que vio crecer desde la base, y con otros que dirigió el curso pasado. El partido lo preparó a conciencia, conocedor de todos los detalles del rival. Tenía la fórmula para intentar frenar a un equipo inmaculado en este inicio de Liga. Con intensidad, un gol tempranero, defendiendo como una roca, secando a Manu García y evitando la reacción del tramo final habitual de los rojiblancos, José Alberto cortó la buena dinámica del Sporting.

David Gallego repite alineación por primera vez este año

Nunca esta temporada, hasta ayer, había repetido alineación el Sporting. Bien una molestia física –Pedro Díaz en la segunda jornada–, una expulsión –la de Gaspar Campos en la cuarta– o alguna decisión técnica –como sucedió en otros partidos–, provocaron que el Gallego se quedase sin dar continuidad a una idea. Ayer, en Anduva, el técnico rojiblanco lo aplicó por primera vez. Los mismos que ganaron al Castellón saltaron de inicio ante el Mirandés. Pero sin fortuna. El Sporting se encontró con un gol en contra muy pronto. Y le costó después encontrarse cómodo en el terreno de juego. Ahora, por delante, nueve días de descanso. No volverá a jugar el conjunto rojiblanco hasta el lunes 16 de noviembre. Tiempo para coger aire y cargar pilas. Y olvidar el pinchazo de ayer en Anduva.

La nueva indumentaria, dedicada a los sanitarios, se pondrá a la venta

Color verde sanitario, con un guiño a las mascarillas quirúrgicas y a la indumentaria de los sanitarios en primera línea en estos tiempos de pandemia._ Así es el color de la equipación que el Sporting lució ayer. La estrenó sin suerte, aunque dejó al menos la satisfacción de que gustó a la afición. El club tiene previsto ponerla a la venta. Aunque se desconocen las condiciones. Los rojiblancos ya han lucido hasta cuatro combinaciones este curso. La habitual indumentaria, la pequeña variación en el derbi de introducir medias rojas, la camiseta morada dedicada a Gijón, y la de ayer. Para algunos nostálgicos de los noventa incluso recordó a aquella segunda equipación del “Dream Team”, aquel Barcelona de Cruyff que logró cuatro Ligas seguidas y una Copa de Europa. Pero por juego se quedó a años luz de aquel equipo, y lejos también de la mejor versión del Sporting de este curso.

Gragera y Pedro, sin chispa en el lugar donde debutaron

Hace casi un año, en Anduva, José Alberto sorprendió con un centro del campo integrado por Gragera y Pedro Díaz. Aquel Mirandés-Sporting fue el primer partido en el que actuaron como pivotes los dos centrocampistas y a la vez amigos. Ahora se han asentado, pero ayer les faltó esa chispa de aquel partido, marcado por el barro, y la que han tenido las últimas semanas. El Sporting perdió muchas de sus opciones de ganar al flojear en el control del centro del campo. Un mal día que se pagó con una derrota.

Como en el derbi, un final sin la sensación de que la remontada pueda llegar

La buena noticia es que lo de ayer en Anduva apenas se dio otra vez esta temporada. Fue en el derbi ante el Oviedo. Ese día el Sporting se vio superado por el rival. Un gol de penalti en la primera parte le neutralizó. Fue suficiente para los azules para ganar. Algo parecido sucedió ayer en Miranda de Ebro, donde los locales también exprimieron su tanto en el primer tramo. El Sporting se secó en Anduva. El poderío de este equipo, al que le viene bien el paso de los minutos, no se manifestó ayer. El Sporting se quedó sin mostrar esa sensación de que la remontada podía llegar. Aunque fuese para al menos salvar un punto. En Málaga sí que se vio un equipo que lo intentó de todas las maneras posibles. Ayer, salvo una asistencia de Manu García, a la que Álvaro no llegó por muy poco, apenas hubo más sensación de peligro rojiblanca.

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