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UD Las Palmas 3 - 2 Sporting de Gijón

Subidón y desplome ante Las Palmas

Los gijoneses pasan de acariciar la victoria con dos goles de Djuka a sufrir una remontada en la segunda parte arrollados por los canarios

Djuka, con Manu detrás, celebra el 0-2 después de que el VAR confirmara al colegiado Iglesias Villanueva que el tanto era legal. | LOF

Djuka, con Manu detrás, celebra el 0-2 después de que el VAR confirmara al colegiado Iglesias Villanueva que el tanto era legal. | LOF

Dos minutos de desconexión tiraron por la borda el partido que más de cara se le puso al Sporting esta temporada. Los gijoneses vivieron ayer en Las Palmas una de sus mayores paradojas. El día en el que Djuka respondió con máxima eficacia a todo lo que se le puso por delante, demostrando que está en su mejor versión goleadora, el sistema defensivo, tantas veces sostén en los malos días del serbio, se cayó a pedazos. Ni los dos tantos de Djurdjevic al descanso alcanzaron para sumar en el Estadio Gran Canaria. A los once minutos de la reanudación el amarillo Róber ya había reestablecido el empate y a seis del final, Espiau castigó el bloqueo de los de Gallego, que sin renunciar al ataque fueron incapaces de retomar el pulso.

No hay duda de que el fondo de armario de Las Palmas ayudó a conquistar una victoria labrada en torno a Kirian, Clau Mendes y Espiau, tres de los relevos de Pepe Mel en la segunda parte. Los goles recibidos por el Sporting en los minutos 54 y 56 no parecen tener al cansancio como el gran culpable, pero falta saber si el equipo hubiera conseguido levantar el encuentro de haber tenido más piernas frescas, sobre todo, en el centro del campo. Gallego lo atribuye a una pájara emocional. Es probable que todo se juntara para que sucediera lo inexplicable.

Róber igualó la ventaja del Sporting en dos minutos

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Las alineaciones fueron un curioso reflejo de la situación de los dos equipos. El Sporting se presentó en el Estadio Gran Canaria con la única novedad de Pablo García por Saúl, señalado el pasado miércoles en el tanto del Sabadell, mientras que la Unión Deportiva Las Palmas tuvo hasta seis novedades en el equipo. Los de Gallego empezaron como siempre. Los de Pepe Mel vivieron un carrusel de sensaciones.

Dos pases de lujo precedieron los goles del rehabilitado Djurdjevic, impecable en el Estadio Gran Canaria y al ritmo goleador de los máximos artilleros de la categoría, Raúl de Tomás y Rubén Castro. Babin filtró entre líneas un buen balón a Manu García que, perfilado hacia el centro y lejos de la banda derecha en la que el sistema le sitúa, se sacó un pase con el exterior para la carrera al espacio de Djuka. El portero salió a tapar y acabó derribando al balcánico. El gallego Iglesias Villanueva señaló la pena máxima y el VAR, un minuto después, lo confirmó. Djurdjevic lanzó con aplomo al lado contrario al que se tiró Álex Domínguez.

Javi Fuego pugna por el balón con Róber. | LOF

Si a los veinte minutos el Sporting ya iba por delante, diez después engordó la cuenta. El asistente en esta ocasión fue José Gragera, excelente para buscar la espalda de la zaga amarilla y encontrar otro gran desmarque de Djuka, que superó en el mano a mano al meta. El árbitro señaló fuera de juego y anuló un tanto dado por válido por el VAR inmediatamente después. Inmejorable comienzo.

Pablo Pérez tuvo el empate de cabeza tras marcar Espiau el tercer tanto de los amarillos

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Todo lo bueno se fue en dos minutos. La entrada de Loiodice y especialmente de Kirian en la segunda parte dieron intensidad y agresividad a una Unión Deportiva Las Palmas que en el minuto 56 ya había igualado el marcador. Primero, en un saque de esquina desafortunado para los rojiblancos. Djuka despejó de cabeza en semifallo, golpeando el balón en Borja López y quedando muerto para que un atento Róber se adelantara a Guille Rosas y fusilara a Mariño. El del empate pilló en pleno desajuste a la defensa del Sporting, con Kirian sacándose un gran pase al desmarque de Róber, que le ganó la espalda a Borja López y batió a Mariño. El vigués dudó en salir y acabó pagándolo. Gallego movió entonces el banquillo.

La entrada de Pablo Pérez y Gaspar, por Aitor y Pedro Díaz, pareció dar oxígeno al equipo con un disparo del bigoleador ante el Sabadell que se fue lamiendo el palo. El Sporting amenazó con levantarse, pero no. En un partido en el que los dos creyeron en ir a por la victoria, nuevamente el vigor de los hombres del banquillo amarillo acabó de cerrar la remontada. Con los gijoneses echados arriba, Clau Mendes hizo bueno un contragolpe para servir a Espiau, otro que había salido desde el banquillo, y hacer el tercero. Pudo empatar de cabeza Pablo Pérez a la salida de un córner sacado por Manu, pero todo quedó en subidón y desplome en Gran Canaria.

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