Una semana después de ser intervenida de urgencia en la Clínica Universitaria de Navarra tras someterse a una revisión rutinaria, Sara Carbonero recibía hace unas semanas el alta hospitalaria. Una gran noticia adelantada por la revista Semana que la periodista confirmó en sus redes sociales, donde con un vídeo que se grabó durante el camino hasta su casa - y en el que está radiante - ha desvelado cómo se encuentra, ha tenido unas preciosas palabras de agradecimiento a su círculo más cercano por su apoyo incondicional en este bache de salud del que ya se recupera, y ha hecho una importante reflexión sobre el momento que está viviendo.

"Este vídeo es de ayer, minutos después de que me dieran el alta, saliendo del hospital. Cuando la felicidad no me cabía en el pecho por el mero hecho de sentir de nuevo el aire en la cara y poder respirar y disfrutar de otro atardecer más" ha comenzado, agradeciendo "las innumerables muestras de cariño recibidas estos días. Me abruman y a la vez me llenan de energía para seguir adelante" y asegurando que se encuentra "muy bien".

"Sirva este mensaje de agradecimiento, tanto a los médicos de la Clínica Universidad de Navarra, una vez más, por llevarme en volandas y cuidarme estos días, como a mi gente, la de siempre, ese grupo reducido de personas que no me ha soltado la mano ni un segundo y que me ha hecho ser consciente de lo fuerte que es el ser humano si está rodeado de amor" ha añadido, en referencia sin duda a su madre, Goyi Arévalo, su hermana Irene, su novio Nacho Taboada y su íntima amiga Isabel Jiménez, que no se han separado de su lago en ningún momento durante esta difícil semana.

Además, y pese al enfado que Iker Casillas mostró en Twitter con la prensa tras hacerse pública la operación de Sara, ésta ha querido agradecer "el respeto y la delicadeza" a los medios de comunicación. "Ojalá se mantenga este clima de tranquilidad tan necesario" ha expresado.

Un mensaje en el que, reconociendo que han sido días de "encierro" y "rabia suave", Sara ha confesado que la canción que le ha "salvado" ha sido "yo quiero bailar" y que, a raíz de su ingreso, se queda con la frase de uno de sus médicos que será su "mantra" desde hoy: "Cada día tiene su afán".

"Que todos consigamos encontrarlo en las pequeñas cosas. En una familia incondicional, en una mano que te sujeta fuerte mientras te toca los acordes de guitarra de tu canción preferida para dormirte, una voz que te lee el periódico cada mañana, unos brazos firmes que te sostienen para ponerte en pie de nuevo y dar paseos en círculo por los pasillos del hospital. Unos niños que te esperan en casa con los brazos abiertos y la pizarra llena de mensajes. Unas amigas que cogen el primer avión para traerte unas flores y un puñado de risas" ha confesado, haciendo referencia a las personas más importantes de su vida.

Pero ahora, poco se sabe de la evolución de la periodista. Sin embargo, su mejor amiga, la también periodista Isabel Jiménez, ha hablado frente a las cámaras para comentar cómo se encuentra su amiga: "Está muy bien, ya sabéis que está fenomenal", aseguró.