Ángel del Naval, el veterano y popular dueño de la carnicería (del mismo nombre) de Riberas, ahora retirado, es uno de los muchos vecinos que a falta de poder celebrar el día en la calle, reuniéndose en familia o con los amigos, mantiene la costumbre de hacer las bollinas en casa. Además, le echó buen humor y mientras trabajó la masa dio rienda suelta a una de sus aficiones: cantar. Á