Gabriela Valera llora su desdicha. Lo hace entre las cenizas y restos de su casa en Argüero (Villaviciosa). Ya no tiene nada: ni ropa ni zapatos, ni un techo para ella, su marido y sus tres hijos, los tres pequeños. Ahora pide ayuda para reconstruir su casa y sus vidas: "Quedamos en la calle, sin nada, sin absolutamente nada; todo se lo llevó el fuego".

Mientras su marido, Rafael Sánchez, trata de recuperarse en el hospital de Cabueñes de los daños en las vías respiratorias causado por la inhalación de humo, Gabriela apenas encuentra palabras que describan su desdicha, fogueada en las llamas que al mediodía de este lunes devoraron su hogar en Argüero. “Nos quedamos en la calle, literal. Necesitamos volver a reconstruir nuestra casa porque ahora estamos sin un techo para mis hijos”, expresa. Se siente "desolada, como si se me hubiera caído un piso encima".

Ella es venezolana. "Se me quemó hasta el pasaporte, a ver qué hago cuando tenga que renovar el permiso de residencia...", lamenta. Los problemas se agolpan en su cabeza. Intenta obtener información del estado de salud de su marido. Rafael y ella llegaron cuando las llamas ya devoraban la vivienda. Él intentó entrar a plantar cara al fuego: tenían extintores en la casa. Fue imposible. El humo se lo impidió y en la tarde de este lunes los sanitarios evaluaban su estado de salud en el servicio de Urgencias de Cabueñes.

Todo sucedió "de repente". "No sabemos qué pudo pasar, lo tienen que investigar. No teníamos nada prendido, ni siquiera la chimenea", asegura Gabriela Valero. Ella y su marido habían salido a Pola de Siero "para hacer un trámite". En la vivienda de Argüero se quedó su madre con el pequeño de la casa, de tan solo once meses. Los otros dos niños, de seis y tres años, se encontraban en el colegio.

"Mi madre y el peque estaban viendo la tele. De repente, empezaron a ver humo y salieron corriendo. No podían respirar. Tuvieron que salir por la ventana, ayudados por mi suegra", cuenta la mujer de 43 años. Por fortuna, los padres de su marido viven muy cerca y pudieron socorrer a quienes estaban en la vivienda, construida con madera, lo cual facilitó que el incendio se propagase.

Precisamente, de urgencia se tendrán que quedar en casa de los suegros de Gabriela. "Pero es muy pequeña para tanta gente", advierte ella. Por eso, necesitan ayuda para salir adelante. Además, el fuego tuvo que ocurrir justo ahora, cuando ninguno de los dos tiene trabajo. "Necesitamos ropa, porque se nos quemó todo. Y calzado para los niños. Lo perdieron absolutamente todo, no quedó nada", repite una y otra vez. Pero, más allá de las necesidades más urgentes, a ella le preocupa otra cosa: "Reconstruir la casa. Los niños tenían ahí su espacio, su vida. Ahora no tienen nada". A lo que agrega: "No sabes lo complicado que es esto... No se lo deseo a nadie".

Ayuda vecinal

Los vecinos de Villaviciosa ya han juntado fuerzas para tratar de ayudar a esta familia del concejo. El marido de Gabriela y su familia son oriundos de Argüero. "Estamos ayudándolos, no tienen nada. No tienen ni zapatos. Estamos recogiendo ropa, comida, cosas para los niños pequeños…", explica Juan Luis Poladura, administrador de un grupo de Stop Robos en el concejo. "Aquí, cuando hay una emergencia, tratamos de arrimar el hombro", añade. En la campaña también está colaborando la asociación de vecinos de Rozadas.