Más de 4.000 cazadores intentarán salvar a los osos de las trampas y venenos

"Los cazadores son los primeros interesados en la conservación de la naturaleza, las especies silvestres y los hábitats donde practican su afición" explicó Carlos Beltrán

15.02.2016 | 21:01

Más de 4.000 cazadores participarán en el control de trampas y venenos en la cordillera cantábrica para evitar la muerte del oso pardo y harán un seguimiento de la población de esta especie en peligro de extinción.

"Los cazadores son los primeros interesados en la conservación de la naturaleza, las especies silvestres y los hábitats donde practican su afición. Con una correcta gestión cinegética del jabalí, se protege al oso mejor", ha explicado hoy a Efe el director general de la Oficina Nacional de Caza, Carlos Beltrán.

A su juicio, "el apoyo de los cazadores ha influido decisivamente en el crecimiento de la población osera y es una labor de varios años y de largo plazo".

De esta manera, la Oficina Nacional de Caza se suma al Proyecto Caza y Oso de la Fundación Oso Pardo (FOP), cuyo objetivo pretende recuperar esta especie en el norte de la Península Ibérica.

Según el presidente de FOP, Guillermo Palomero, "los cazadores son grandes conocedores del medio y del territorio, lo que les convierte en una base fundamental para elaborar planes y tomar acciones".

De esta forma, los cazadores controlarán la posible presencia de trampas y venenos y, de forma paralela, ayudarán a hacer un seguimiento constante de la población de osos.

La FOP ha proporcionado a las sociedades de cazadores material de guardería y aproximadamente 1.400 pastores eléctricos para proteger las praderas y los cultivos de los ataques del jabalí, y así evitar que los agricultores y ganaderos coloquen ilegalmente lazos de acero.

En las últimas décadas, España ha pasado de tener una población de entre 60 y 70 ejemplares de oso pardo a más de 250, ha recordado Palomero, que ha añadido el objetivo de extender la población osera a todas la áreas aptas para su hábitat y que cuenten con aceptación social.

Para la Fundación Oso Pardo está demostrado que las limitaciones necesarias para la protección del oso no son incompatibles con el disfrute de la caza.

El proyecto Caza y Oso se desarrolla en Asturias mediante convenios de colaboración con sociedades de caza que aglutinan a más de 4.000 cazadores, mayormente locales y responsables de la gestión cinegética de 280.000 hectáreas.

Además promueve el uso de emisoras para reducir el conflicto con los osos en el transcurso de las cacerías, fomenta la formación y promueve campañas informativas entre el colectivo de cazadores.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine