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Una asturiana, finalista de la Olimpiada Filosófica de España

Los alumnos anfitriones de la competición, que se celebra en Oviedo, reivindican el valor de "leer y pensar"

16.04.2016 | 06:18
Los ocho aspirantes asturianos. Por la izquierda, Patricia Aguilar, Javier Arduengo, Nuria Pérez, Vanessa Álvarez, Claudia Quijada, Marta de Sevilla, Lucía Rodríguez y Laura Tatiana Torres.
Una asturiana, finalista de la Olimpiada Filosófica de España
Una asturiana, finalista de la Olimpiada Filosófica de España
Una asturiana, finalista de la Olimpiada Filosófica de España
Una asturiana, finalista de la Olimpiada Filosófica de España
Una asturiana, finalista de la Olimpiada Filosófica de España

En un vídeo de filosofía, firmado por dos alumnos del instituto Aramo de Oviedo, caen fotos "de cosas cotidianas corrompidas", de víctimas de guerras y refugiados sirios, en una bañera de agua ensangrentada. Se llama "¿Perdedores o perdidos?", igual que la leyenda que lo cierra en el fundido a negro, y ayer buscó en la capital del Principado el premio en la modalidad videográfica de la tercera Olimpiada Filosófica de España. Laura Tatiana Torres y Javier Arduengo quisieron enseñar, dice él, "cómo se corrompe el ser humano con poder", o condenar, replica ella, "el egoísmo, la falta de empatía". La suya fue una de las respuestas filmadas que más impresionó al jurado que había planteado la pregunta con la que se encabezaba el tema casi libre de la olimpiada en la especialidad audiovisual: "¿Perdedores?"

En el instituto de La Ería de Oviedo, ayer, sesenta alumnos de Secundaria y Bachillerato de toda España, ocho asturianos, dos por cada una de las cuatro modalidades del concurso, compitieron buscando otras respuestas a otras preguntas de otras maneras. Con disertaciones escritas sobre un tema propuesto, con la construcción y resolución de un dilema moral acerca de la relación del ser humano con los animales y con fotografías que intentaban dar respuesta gráfica a una pregunta eterna, genérica, amplia: "¿Qué es la belleza?"

Los aspirantes pasaron ayer las pruebas en las aulas, pero deberán esperar a hoy para conocer el veredicto definitivo. El tribunal sólo seleccionó ayer a los tres finalistas de cada especialidad, decidió no dar a conocer el orden final hasta el acto de entrega de premios que está programado para que se celebre este mediodía en la Junta General del Principado. Allí, optando a los premios, estará al menos una asturiana, Marta de Sevilla, en la modalidad de dilemas.

La pregunta a la que debieron dar vueltas los participantes en la modalidad de disertación también cuestionaba por la anatomía de la belleza y Lucía Rodríguez-Noriega, alumna del instituto Escultor Juan de Villanueva de Pola de Siero, trató de demostrar en su hora y media de disertación escrita que la belleza tiene mejor salida "como problema ético que como cuestión estética". Sin discutírselo, su compañera Patricia Aguilar, del Aramo, desarrollaba su concepto de la hermosura, de la belleza "ética, de la epistemológica", como tabla de "salvación de la sociedad". Al mismo tiempo, Marta de Sevilla, del IES El Piles de Gijón, y Claudia Quijada, del número cinco de Avilés, levantaban, tomando partido, las alternativas de un dilema sobre la licitud de la experimentación con animales.

Vanessa Álvarez, del Galileo Galilei de Navia, encontró la belleza en el interior de una foto de su abuela, "porque hay sonrisas muy verdaderas" y su compañera Nuria Pérez, reaccionó contra la tiranía de los cánones tradicionales de lo bello fotografiando a una muñeca barbie mirándose a un espejo y añadiendo a la imagen la leyenda "La belleza también engancha".

"Leer y pensar". La receta de los ocho asturianos, los ganadores de la fase autonómica de la olimpiada de filosofía, dice eso sobre la manera de preparar esto que ayer fue mucho "más libre" que un examen de filosofía en el instituto. La disertación que les pidieron sobre la belleza era, al decir de Patricia Aguilar, menos tensa y más agradable, más libre porque "son tus ideas, redactadas según tus criterios, sin patrones preestablecidos". Prepararse equivale aquí a anticipar dilemas morales, a "pensar y leer", a "hablar e intercambiar pareceres", avanza Tatiana Torres, o "leer críticamente", vuelve Aguilar, para "traer a tu tiempo textos del siglo III antes de Cristo..."

Son todos alumnos de Cuarto de la ESO y Primero y Segundo de Bachillerato, y después de dar todas estas vueltas alrededor de los grandes dilemas del pensamiento pueden acabar estudiando Filosofía... o no. De hecho, "los que ganan normalmente no piensan dedicarse a la Filosofía", recuerda el coordinador de la organización, Román García, acordándose de una de las campeonas de la edición del año pasado, que tenía muy pensado matricularse en Medicina. De momento, la talla de las reflexiones de los aspirantes que participaron ayer en las pruebas de Oviedo dejaron gratamente impresionados a los profesores encargados de valorar sus trabajos, según la primera impresión de García.

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