Arce alertó a Areces de sus "sospechas" y el expresidente le pidió un informe que no hizo

"Se solía reunir con Igrafo bastante a menudo; y estaban mucho tiempo", afirma sobre Riopedre

05.05.2016 | 20:49
Arce alertó a Areces de sus "sospechas" y el expresidente le pidió un informe que no hizo

El exdirector general de Política Forestal y de Presupuestos y Patrimonio del Gobierno asturiano, Joaquín Arce, ha desvelado este jueves detalles de su conversación con el expresidente asturiano, Vicente Álvarez Areces, en la que le comunicó sus "sospechas" acerca de lo que estaba ocurriendo en la Consejería de Educación.

Ha sido en el marco de su declaración como testigo en el juicio del 'caso Marea', la presunta trama de corrupción en la contratación del Principado de Asturias en la que están acusados exaltos cargos y empresarios de la Administración socialista, como el exconsejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre, o la exdirectora general de Centros y Planificación, María Jesús Otero.

Arce ha revelado que estaba viendo cosas "muy peligrosas" en la Consejería de Educación en la que trabajaba, en relación a la metodología de contratación. Una noche, cuando estaban, incluido Areces, en plena negociación para conseguir un acuerdo que detuviese una huelga que se iba a producir en el transporte escolar asturiano, se produjo un receso. Arce y Areces se quedaron a solas, según el relato del primero.

Fue entonces cuando decidió hablar al expresidente del asunto. Eran las cuatro o las cinco de la mañana. "Le dije que en Educación había mucha corrupción", ha explicado Arce, que tuvo la sensación de que el dirigente socialista no quería hablar allí de ese asunto sobre la marcha. "Sólo me dijo que le hiciera un informe y que se lo mandara", ha apuntado.

Pero Arce nunca hizo el mencionado informe. Entre otras cosas, porque, según ha reconocido, no tenía pruebas suficientemente contundentes que respaldasen sus sospechas. Además, él trabajaba en esa Consejería. Lo dejó ahí.

Fue posteriormente, cuando saltó el escándalo cuando Arce se dirigió a la Policía para colaborar, en parte, según ha reconocido, porque se sentía mal por no haberlo desvelado antes de forma más contundente. El juez instructor que llevaba el caso le otorgó la condición de testigo protegido, aunque Arce ha admitido que él nunca lo supo.

"De todas formas, se lo agradezco", ha manifestado, antes de señalar que cualquier testigo que vaya en contra de empresas "corre peligro". Cuando se le pregunto desde la defensa de las empresas qué estaba queriendo decir, Arce contestó: "Estamos hablando de presuntos delincuentes y a la gente no le gusta tratar con presuntos delincuentes".

Previamente, Arce describió los procedimientos de contratación que vio en la Consejería de Educación en la que trabajaba. De Otero ha dicho que era una persona "de confianza" de Riopedre y que la vio reunirse a puerta cerrada en varias ocasiones con los empresarios acusados, de las compañías Apsa e Igrafo. "Primero se reunía con ellos, con uno o con otro, y luego adjudicaba los contratos", ha afirmado Arce de Otero.

El sistema comenzaba por las necesidades de los colegios, luego venía la reunión con los empresarios, que eran los que se encargaban casi de "todo el papeleo", ya que iban a los centros, decían lo que había que hacer y luego presentaban las facturas que pagaba el Principado. Y Otero estaba al frente de todo lo que tenía que ver con esa contratación, según Arce. "Ese procedimiento era muy peligroso, no puede ser que dependa sólo de una persona todas esas facturas", ha comentado.

De Riopedre también ha dicho Arce que mantenía reuniones con empresarios en la Consejería. "Se solía reunir con Igrafo bastante a menudo; y estaban mucho tiempo", ha afirmado.

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