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POESÍA DESBOCADA
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Blog POESÍA DESBOCADA - Lauren García

Lauren García

Letraherido ferviente de sangre y castigo.

Sobre este blog de Cultura

Este espacio aboga por la inmediatez de la poesía y la literatura. Una apuesta por la creación poética como parte inherente del mundo; la propiedad insalvable de la voz en esencia pura e incorruptible.


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  • 30
    Diciembre
    2016

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    Cultura Oviedo

    El reclamo del latido de Petisme

    Atravesando con soltura los límites entre lo culto y lo popular, la literatura y la música, el preciosismo versátil de la lírica y el reclamo altisonante de la denuncia, nos llega "El dinero es un perro que no pide caricias", último poemario de Ángel Petisme que fue galardonado con el premio Miguel Labordeta. Petisme es un perfecto anfitrión de un logrado órdago literario donde desfilan en la mejor de sus versiones desde Jacques Brel a Gustav Klimt, pasando por los Stones, los Who, Jim Morrison,Bob Dylan, Kavafis, Galdós, Machado o Thomas Mann. En "El dinero es un perro que no pide caricias" la cultura es una vela encendida: "La historia cuenta lo que sucedió,/ la poesía lo que debe suceder". El arte desalojando criptas: "Déjame otra vez morir/en Venecia, no de belleza sino de verdad". Libro imprescindible para conocer la educación sentimental y las latitudes emocionales de este viajero impenitente que solamente conoce los faros que alumbran las largas distancias, en unos meses  publicará "Faro de Dakar" en la editorial Renacimiento. Estos extensos poemas del músico maño son la comunicación y el tacto como prueba de rebeldía y forma de vida. El sentimiento remunerado.

     

     UN MINUTO CALIENTE

     

    Cuando el quantz, la mínima unidad del universo,

    la frágil metáfora de nuestra vanidad, aparecía en Houston

    con los rezos del mundo, como las Nuevas Indias,

    cuando aún no existían inventores de plagas,

    ni poetas benditos ni putas matemáticas

    y no habían extendido el carbono 14 por la Sábana Santa,

    ya seguíamos el rastro de la melancolía,

    y conocíamos el apellido de la oscuridad.

     

    Nos habían arrancado de un zarpazo las vendas,

    bebíamos de vesículas por la fe de Rimbaud,

    Maldoror o Nerval, sabores infinitos,

    magníficos, crueles y modernos.

    Leíamos a Baudelaire en jardines de absenta,

    nos sabíamos presidiarios del mundo

    pero Yo era Otro

    y le compramos un telescopio de segunda mano.

    (....)

    Tu vida, tu destino incluido era un secreto a voces,

    y una niña ciega en Belchite te habló de Jhonny B.Goode,

    el que te lleva por los caminos de Luisiana

    a la alegría inocente del mar. Y le oímos

    entre cervezas a la puesta de sol,

    sentado junto a las vías del ferrocarril.

    Imitamos a Chuck Berry y su paso entre cervezas.

     

    En el reloj crecieron semillas de maldad

    y nos mecimos en las luces del día,

    Bil Haley y los cometas,

    vamos a estar en el séptimo cielo.

     

    DECADENCIA

    TRES RÍOS

    Mi cuerpo fue solo un papel de caramelo

    y mi cuerpo un cometa, sin niño y sin cordel,

    pero mi mente estuvo en ese lugar siempre

    donde el amor es el octavo pasajero.

    Así que dale gas, Sigourney Weaver,

    llévame a Auripa, la ciudad suntuosa

    en medio de la llanura

    y a orillas del gran río de pórfidos y ágatas,

    -que Plinio describe en su libro VIII-,

    donde Túbal, el nieto de Noé,

    seducido por la arena de oro

    que aquel río arrastraba,

    montó su tienda y trajo sus rebaños.

    (...)

    Ayúdame Zaratustra, despierta a la Serpiente,

    ilumina las calles de la muerte

    con la luz del desierto de Nubia.

    Ayudadme Tomases, Moro y Campanella,

    devolvedme al útero de la vieja Utopía

    y las calles que invitan a la vida y al sol.

    Herbert George Wells, súbeme a tu máquina,

    ciérrame este poema

    y llévame a los segundos de antes del Diluvio.

     

    CUATROCIENTES PUENTES

     

    Hay ciudades milenarias que la picota

    y la especulación han enterrado y  convertido

    en simplemente alimenticias a principios de mes;

    y ciudades bebedizas que al anochecer

    te extienden los brazos para explorarlas

    y gozarlas lentamente, desde la oscuridad

    al fulgor de las bengalas de los sueños.

                                                             Es curioso,

    Zaragoza y Venecia tienen el mismo símbolo

    en su blasón: Un león. El primero sin alas,

    el segundo flota en un espejo.

    Para Joseph Brodsky Venecia

    es lo más parecido al paraíso en la tierra.

    Cy Towmbly navega en silencio

    mecido en una cuna hacia el Rialto;

    Ezra Pound cruza de nuevo la laguna

    en una góndola,  un ataúd flotante,

    hacia la isla San Michele.

     

    ÁNGEL PETISME-"EL DINERO ES UN PERRO QUE NO PIDE CARICIAS"-GOBIERNO DE ARAGÓN 2016-PREMIO MIGUEL LABORDETA

     

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