19 de julio de 2017
19.07.2017

La sociedad que arrendaba el Llagar el Quesu de Bobes, condenada a pagar 300.000 euros a sus trabajadores

Una sentencia obliga a indemnizar a los 18 empleados tras el cierre del local en 2016

19.07.2017 | 16:15
Marcelina Merino y Ricardo Mohni, empleados del Llagar El Quesu a las puertas del establecimiento.|

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha condenado a la sociedad 'Llagar El Quesu, S.L.', arrendataria del negocio de hostelería cerrado en 2016, a pagar todas las indemnizaciones a sus trabajadores y por ello, ha absuelto a la propietaria a hacerse cargo de los 18 empleados. El fallo del TSJA da la vuelta totalmente a las decisiones de los Juzgados de lo Social de Oviedo.

El 31 de Octubre de 2016 la parte arrendataria de este conocido negocio de hostelería decidió poner fin al contrato de arrendamiento, anunciando a su propietaria, Oliva Menéndez Prado, que le dejaban a su cargo los 18 trabajadores fijos que poseía el negocio; pero ésta se negó a asumir los trabajadores. 'Llagar El Quesu S.L'. está actualmente tramitando su liquidación como tal sociedad mercantil.

Esta situación dio paso a una contienda judicial, permaneciendo el negocio cerrado hasta la actualidad, y con los trabajadores presentando una demanda tanto a la propiedad como a la empresa empleadora ante los Juzgados de lo Social de Oviedo.

Históricamente, el negocio fue explotado como llagar de sidra ya por los padres de la actual dueña del establecimiento que los regentó junto a su esposo hasta 1977, cuando fue alquilado a dos socios. Estos dos arrendatarios constituyeron, veinte años después, la sociedad mercantil Llagar El Quesu, S.L. que siguió explotado el negocio hasta el final del arriendo.

Ante las ocho demandas por despido improcedente tramitadas, Llagar El Quesu, S.L. mantuvo en todos los casos que, al tratarse de un arrendamiento de industria, la propietaria debía hacerse cargo de sus 18 trabajadores, y Oliva Menéndez alegó que no le era posible reanudar la explotación del negocio, y que, además, ni ella ni su esposo fueron nunca empresarios, que antes de ser arrendado en 1977 era un pequeño negocio familiar que no tenía trabajadores ajenos.

Oliva Menéndez fue condenada por los Juzgados de lo Social de Oviedo a abonar indemnizaciones a los trabajadores por importe de unos 300.000 euros, pero recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, y se produjo un vuelco judicial, ya que en otras ocho sentencias, la última con fecha del 11 de julio de 2017, ha absuelto a la propietaria del establecimiento y ha condenado únicamente a la sociedad Llagar El Quesu S.L. a abonar todas las indemnizaciones a sus trabajadores.

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