Barreiro: "En lo laboral, don Quijote es maestro en el oficio de caballero andante"

El catedrático describe a Cervantes como "combinación de literatura y derecho"

05.05.2016 | 04:22
Por la izquierda, Barreiro, Martos y González, en el acto de ayer.

Germán Barreiro González, catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad de León, repasó ayer los peculiares oficios de caballero andante y escudero, de don Quijote y Sancho Panza, respectivamente, durante su conferencia "El mundo del trabajo en la novela Don Quijote de la Mancha". Fue en un acto del Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA que puso el colofón a las II Jornadas Laboralistas organizadas por el Colegio Oficial de Graduados Sociales del Principado. Introdujeron la conferencia Francisco Antonio Martos Presa, presidente de dicho Colegio, y Antonio González Fernández, director general de Trabajo del Principado, que presentó al conferenciante como "iuslaboralista con un currículum de carácter extraordinario y enamorado del obra cervantina y de la picaresca española".

Barreiro comenzó por afirmar que el Quijote es "un muestrario extraordinario, intemporal, tipológico y de validez universal" acerca de diversas disciplinas, incluido el derecho. Múltiples ideas jurídicas se reparten en toda la obra de Cervantes, que "combinó literatura y derecho". Y, en efecto, en el Quijote hay "derecho de la persona, derecho de gentes, derecho de la monarquía, derecho penal, derecho mercantil, derecho de familia o derecho del trabajo", repasó Germán Barreiro, gallego de abuelo avilesino.

En suma, "este mundo del trabajo en el Quijote gira sobre dos polos: en primer lugar, la profesión de don Quijote, que es maestro en el oficio de caballero andante, sin oficiales ni aprendices a los que enseñar, y autodidacta leyendo libros de caballerías; y, por otro lado, la relación desde los primeros capítulos al último entre don Quijote y Sancho Panza". Por el medio de esos ejes circulan "los trabajos relacionados con la Iglesia, el funcionariado, los asalariados, el trabajo forzado o la actividad empresarial".

Barreiro enumeró varios de ellos, por orden alfabético: "Agujero, que hacen agujas; albañil, alcahueta, alguacil, aprendiz, arrendador alcabalero (o cobrador de alcabalas); astrólogo, barbero (o pseudomédico); caballero andante, cabrero, capataz, carretero, corredor de lonja, cautivos del concejo, corchetes, chilladores, criado de librea, mujer de edad (entre la servidumbre); escudero, galeote, herbolario, hostelero, jurisperito, labrador, leonero, maestro de gremio, mayoral, mayordomo, trujamán (o traductor); verdugo, zapatero, etcétera". Según el conferenciante, esto describe "cómo era el mundo del trabajo hace 400 años".

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