27 de agosto de 2010
27.08.2010

Ceceda despide a Luis Fernández-Vega

Los vecinos de la localidad naveta arropan a la familia del oftalmólogo en un funeral oficiado en su memoria en la que era su segunda casa

27.08.2010 | 02:00
La viuda (en el centro), flanqueada por sus hijos, su yerno y su nuera, durante el funeral celebrado en Ceceda.

Ceceda (Nava),


Mariola MENÉNDEZ


«Gústame todo esto y lo que desde aquí contemplo». Así acostumbraba a expresar el reputado oftalmólogo Luis Fernández-Vega, fallecido el domingo, cuando se deleitaba con la tranquilidad y el paisaje que le brindaba su residencia de descanso ubicada en Campuloto, en la localidad naveta de Ceceda. De este modo recordaba ayer el párroco, Diego Riesco, a un hombre muy querido en el pueblo durante la celebración del funeral con el que la parroquia de San Miguel quiso despedir a uno de sus vecinos ocasionales más célebres. «Pienso que don Luis hoy está con nosotros y dirá «gústame esta asamblea de familiares y amigos en Ceceda, parroquia con la que siempre colaboró intensamente», agregó el sacerdote.


Los escabecheros no escatimaron en muestras de afecto con la familia, a quien quisieron acompañar en estos momentos de duelo tras la muerte de un ser querido. Ceceda sintió la pérdida de una gran persona a la que recuerda por su calidad humana y trato afable.


A la ceremonia asistieron su viuda, Teresa Sanz, «escoltada» por sus hijos, Luis y Maite, su nuera y su yerno, Victoria Cueto-Felgueroso y Felipe Fernández. Muchos vecinos de Ceceda les recibieron con condolencias a su llegada al campo de la iglesia, antes del acto religioso. Faltaban pocos minutos para las seis de la tarde cuando también llegaron los hermanos del difunto, Manuel y Álvaro Fernández-Vega, y otros miembros de la familia.


El alcalde, Claudio Escobio, no dudó en destacar la faceta personal y profesionalidad intachable de Luis Fernández-Vega. El cronista oficial de Nava y originario de Ceceda, Leocadio Redondo Espina, resaltó «el gran vínculo afectivo» que unía al oftalmólogo con la localidad «siguiendo la tradición familiar». Andrés Cueto reconoce la buena disponibilidad del difunto con aquellas obras o fiestas en las que se requería su colaboración.

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