04 de enero de 2011
04.01.2011
40 Años
40 Años
 

Ni una broma con la «ley Pajín»

Unos jóvenes que se negaron a apagar sus cigarrillos, primeros sancionados tras ser denunciados por una camarera en Colloto l La asociación de consumidores Facua recibe unas 700 demandas, varias en Asturias

04.01.2011 | 01:00
La cafetería de Colloto en la que ocurrieron los hechos.

Colloto (Oviedo),

Franco TORRE

La entrada en vigor de la nueva ley antitabaco ya ha provocado las primeras denuncias en Asturias. Una céntrica cafetería de Colloto, en Oviedo, fue escenario de un incidente que ha terminado en denuncia ante la Policía contra dos jóvenes que se negaban a apagar sus cigarrillos. La asociación Facua recibió hasta ayer un total de 747 denuncias de consumidores, tanto contra establecimientos como contra personas que fumaban en lugares prohibidos, como a la puerta de hospitales. Varias de estas denuncias se presentaron en Asturias, según Facua.

La denuncia de la cafetería, situada en la calle Luis Suárez Ximielga, de Colloto, fue presentada por la propia camarera del local, que alertó al 112 de que unos clientes estaban fumando en el interior, sin atender a sus peticiones para que dejasen esa práctica prohibida por ley desde anteayer domingo.

La propia camarera relató que el suceso tuvo lugar a primera hora de la mañana de ayer. «Abrí el local a las siete de la mañana, y al poco aparecieron tres chicos y una chica, que debían de venir de fiesta», comentó. Además del grupo de jóvenes, que hacían gala de un comportamiento exaltado, había otro cliente en el local que se quejó por el ruido que los recién llegados estaban haciendo.

Los chicos habían pedido unos cafés, que decidieron acompañar con unos pitillos. «Les vi sacar unos cigarrillos, me dirigí a ellos y les dije que no podían fumar en el local. Pero uno de ellos sacó el cigarro y lo encendió de todos modos», indicó. A este desafío sucedió otro de carácter verbal, cuando el joven retó a la camarera a llamar a la Policía. «Me dijo que no tenía cojones a avisarles», aseguró.

«Entonces llamé al 112, que me puso con la Policía Local de Siero, y se personaron aquí enseguida», relató la camarera, quien apuntó que Emergencias pasó por error el aviso a Siero, aunque esa parte de Colloto pertenece al municipio de Oviedo. Pese a todo, la chica señaló que el comportamiento de los agentes fue muy cordial y extremadamente profesional en todo momento. «Cuando vieron entrar a la Policía se les cortó el vacilón. Comenzaron a inventarse excusas, diciendo primero que no conocían la ley, y después que yo les había permitido fumar», un extremo que la propia camarera se encargó de rechazar al instante. Los agentes explicaron a los jóvenes el funcionamiento de la ley y les tomaron los datos a fin de imponerles una sanción administrativa.

Tanto la camarera como el gerente de la cafetería lamentaron haber tenido que llegar a ese extremo, pero opinaron que los jóvenes, con su actitud provocadora, habían dejado a la camarera sin opciones. «Llega un punto, cuando no atienden a razones con educación y respeto, en el que no puedes hacer otra cosa», señaló la mujer.

Sucesos como éste han sido constantes en estas primeras horas de aplicación de la ley. Pese a que a la Policía y a la Guardia Civil no le constan denuncias en la región, la ONG Facua-Consumidores en Acción ha registrado en su página web, www.facua.org, un total de 747 denuncias en las primeras 24 horas de funcionamiento de la ley. Varias de ellas son relativas a incumplimientos de la ley ocurridos en locales y establecimientos de Asturias, según manifestó un portavoz de la organización no gubernamental. La asociación presentó, además, la primera denuncia formal contra un establecimiento, concretamente de Sevilla, que mantenía una máquina expendedora de tabaco en el exterior del local sin que hubiese control sobre la venta de cajetillas a menores de edad.

No constan denuncias ante la Policía en otras localidades asturianas. La Policía Local de Mieres, por ejemplo, hizo rondas por los diferentes establecimientos de la villa para comprobar que se estaba cumpliendo la normativa. La única incidencia fue una denuncia que llegó a través del teléfono, pero que finalmente no se pudo comprobar.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook