20 de abril de 2011
20.04.2011
La Nueva España

Asturias gasta cada año en sanidad 200 euros más por habitante que Cataluña

El Principado destina a la factura sanitaria más del 34 por ciento de su presupuesto anual pese a los ajustes realizados en los últimos dos años

20.04.2011 | 03:25
Asturias gasta cada año en sanidad 200 euros más por habitante que Cataluña

Asturias invierte 200 euros más al año por habitante en sanidad que Cataluña, según los datos de población del Instituto Nacional de Estadística. El Principado es la tercera autonomía con mayor gasto sanitario per cápita del país, sólo por detrás del País Vasco y Navarra, mientras que Cataluña figura en el puesto noveno de esa clasificación. La Generalitat catalana acaba de abrir la veda al «tijeretazo» sanitario al decidir un recorte de 1.000 millones de euros anuales sobre un presupuesto de 10.500 millones, un ajuste sin precedentes desde que el Gobierno central transfirió las competencias de ese servicio público.

El Gobierno asturiano ha consignado este año en los Presupuestos regionales una partida de 1.546 millones de euros para la sanidad pública, una cantidad que supuso un descenso del 4,5 por ciento respecto al ejercicio de 2010, cuando la factura sanitaria llegó a los 1.635 millones de euros. El Principado viene destinando en los últimos años en torno a 34 por ciento de sus presupuestos a la factura sanitaria, casi diez puntos más que la Generalitat catalana.

Este esfuerzo presupuestario se ve correspondido en los últimos años con el índice de satisfacción de los asturianos con su sanidad, a la que ponen una nota del 7,71, la más alta del país por delante de Aragón (7,20) y Navarra (7,06), una clasificación en la que Cataluña se encuentra por debajo de la media nacional, con un 6,45, para ser la cuarta comunidad con menos nota de todo el país. El Gobierno catalán, pese a no estar entre las autonomías que más dinero per cápita destinan a su sanidad pública ni contar con uno de los servicios más valorados, ha decidido poner en marcha un ajuste del 10 por ciento en su presupuesto anual, una medida que según las organizaciones profesionales y sindicales del sector se traducirá en la pérdida de camas de hospital, cierre de quirófanos en las jornadas de tarde y el despido de entre 7.000 y 10.000 profesionales. El consejero de Salud catalán, Boi Ruiz, justificó esos recortes en la delicada situación de las arcas públicas, con un más que elocuente «la Visa no da para más».

Las principales fuerzas políticas de Asturias se resisten a asumir que el «tijeretazo» catalán se extienda, cual «efecto dominó», por el resto de comunidades autónomas, mientras que expertos consultados por LA NUEVA ESPAÑA, como el asesor y consultor en gestión sanitaria, Francisco Javier Elola, o el ex viceconsejero de Salud en Andalucía y en la actualidad médico del Hospital San Agustín de Avilés, Enrique González, y el ex presidente del Principado y ex consejero de Salud, Juan Luis Rodríguez-Vigil, plantean que los ajustes serán «inevitables» para garantizar la sostenibilidad de la sanidad pública, más allá de las estrecheces económicas actuales derivadas de la crisis.

El médico Vicente Herranz, que irá en los puestos de salida de la candidatura regional del PSOE en las elecciones del 22-M, atribuyó la situación de la sanidad catalana a una «mala gestión, fruto de que los gobiernos de la derecha nacionalista nunca han creído en la sanidad pública», un discurso compartido también por el coordinador general de IU de Asturias, Jesús Iglesias, quien advierte de que tras el debate sobre la insostenibilidad de la sanidad pública se oculta la intención de privatizar la sanidad o someterla a importantes recortes «que irían en detrimento de su calidad». Los populares asturianos dicen estar en contra de fórmulas como el copago y plantean medidas alternativas de ajuste, entre las que se encontrarían motivar a los profesionales de la medicina.

Estudio del CES

Y en este escenario de crisis económica y debate sobre la sostenibilidad de la sanidad pública, un estudio encargado por el Consejo Económico y Social de Asturias, realizado por Elola, ya advertía de los riesgos que entrañaría el crecimiento de la factura sanitaria en el Principado. Según este estudio, de mantenerse la tendencia al alza en el gasto, registrada entre 2002 y 2009, la factura de la sanidad pública se llevaría el 53,2 de los Presupuestos regionales, una cantidad «probablemente no sostenible para la economía y los presupuestos públicos del Principado», que equivaldría al 8,7% del PIB regional.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído