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Descubierta una trama de cazadores furtivos que actúa en los montes de Quirós

Una cámara del FAPAS capta a ilegales con escopetas, silenciadores y pasamontañas en el Parque de las Ubiñas, zona de máxima protección

Descubierta una trama de cazadores furtivos que actúa en los montes de Quirós

El Fondo para la Protección de Animales Salvajes (FAPAS) ha descubierto una presunta trama de cazadores furtivos asturianos que actúa en los montes de Quirós. La entidad conservacionista ha captado, a través de las cámaras que utiliza para seguir la evolución del oso pardo cantábrico, a varias personas con escopetas, silenciadores, miras telescópicas en sus armas y pasamontañas en su rostro en la zona del Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa, un espacio de máxima protección, catalogado en 2012 por la Unesco como Reserva de la Biosfera. Las fotografías, que hoy hace públicas LA NUEVA ESPAÑA, ya están en poder del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA). "El furtivismo ha repuntado en Asturias con la crisis porque genera dinero", reflexiona Roberto Hartasánchez, presidente del FAPAS.

Las imágenes, que incorporan hora, fecha y temperatura, están grabadas todas con la misma cámara, instalada el verano pasado con el fin de identificar a un oso que, se pensaba entonces, estaba causando daños en el ganado de varios vecinos. En una de ellas, la que se adjunta en esta página en blanco y negro y con fecha de doce de julio de 2013, se observa a una persona que va en manga corta con la escopeta en la mano, camina delante de un perro y se cubre el rostro con un pasamontañas a pesar de que, como marca en la parte superior, la temperatura de ese día era de 17 grados y eran las 20:40 horas de la tarde. "Esta imagen se toma en la época en la que buscábamos a aquel oso. Creemos que este individuo está siguiendo su rastro para cazarlo", dice Hartasánchez. El furtivismo es un delito que está tipificado en el Código Penal y acarrea multas, inhabilitación para cazar y penas de cárcel que pueden llegar hasta los dos años.

Las sospechas de la existencia de esta presunta trama de furtivos las tiene el FAPAS desde el verano pasado, cuando empezaron a encontrarse con imágenes así. A partir de entonces, las cámaras han venido filmando a personas con las misas características durante los siguientes meses e incluso hay grabaciones similares de marzo de este mismo año. Ninguna de las personas captadas presentan los "mínimos requisitos" que exige el normal desarrollo de la actividad cinegética: no llevan chaleco, no van con un guarda ni con una batida de cazadores legalmente constituida. Además, hay varios casos que se dan fuera de la temporada legal de caza. "Un cazador furtivo no es el que tiene una escopeta sino el que participa en una cacería furtiva", recuerda Hartasánchez. "Podríamos estar hablando de furtivismo a escala local", añade. "Por ejemplo, gente que se dedique a cazar para suministrar carne a un establecimiento. Este tipo de caza furtiva es más preocupante si cabe porque, para vender la carne, necesita tener a un intermediario, que debe ser un veterinario, para que dé el visto bueno".

La trama de furtivos opera en Quirós, un concejo de difícil asentamiento osero. Hartasánchez, de hecho, es contundente en ese sentido: "Quirós es un freno claro a la expansión del oso pardo en Asturias", sentencia. " Que hay un gran problema de furtivismo del oso es fácil de saber. Basta con ver que en un espacio donde debería asentarse el animal n o lo está haciendo.", dice, y matiza: "Esto no sólo pasa en Quirós sino en muchas otras zonas, especialmente de Castilla y León. ¿Por qué no hay osos en la parte oriental de la Cordillera Cantábrica? Porque les matan", indica el presidente del FAPAS, que tiene por los montes de la Cordillera Cantábrica un total de 130 cámaras con las que siguen la evolución del oso pardo. Algunos de estos equipos tienen capacidad para fotografiar los 365 días del año y las 24 horas del día y pueden estar un año sin estar revisados.

La entidad conservacionista, que está cerca de implementar nuevos equipos capaces de distribuir información en tiempo real, procesa cada año 100.000 fotografías. De hecho, con una de estas cámaras, se localizó a Tomás R.V. , conocido como "Tomasín", actualmente en prisión por matar a su hermano en una cabaña de Tineo en septiembre de 2011.

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