06 de abril de 2017
06.04.2017

La red de fraude con carne de caballo inyectó sustancias prohibidas a los equinos

La normalidad vuelve al matadero de Coaña Investigan a los detenidos por delitos contra la salud pública, blanqueo, falsedad y pertenencia a grupo criminal

06.04.2017 | 01:41
La red de fraude con carne de caballo inyectó sustancias prohibidas a los equinos

La unidad central operativa medioambiental del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil prosiguió ayer en Asturias con la operación contra una red fraudulenta de carne de caballo, que se ha saldado al menos con dos detenidos, una directiva del matadero de Jarrio, en Coaña, y un ganadero del Oriente de la región. Anteayer martes, los agentes irrumpieron en el macelo, y también llevaron a cabo registros en una sala de despiece privada del concejo de Tapia de Casariego, así como explotaciones de Arriondas (Parres) y Ribadesella. A los dos detenidos, como a los otros arrestados en esta operación que abarca diez provincias, se les imputan delitos contra la salud pública, blanqueo de capitales, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal. Aunque el hermetismo es absoluto, sí ha trascendido que el objeto de la investigación es el sacrificio de caballos para el consumo humano de manera ilegal, tras suministrarse a los animales medicamentos prohibidos.

No obstante, fuentes del sector señalaron que están convencidos de que el problema que se ha generado tiene carácter administrativo y no sanitario. En los últimos tiempos ha salido mucho ganado caballar de Asturias con destino a regiones del Levante, donde son engordados antes de ser sacrificados. Durante esta operación, que estaría a punto de terminar, se han registrado, entre otras instalaciones, los mataderos de Toreno y Astorga, en León, así como instalaciones en las localidades de Villarramiel (Palencia) y Palencia capital. En estas instalaciones se sacrifica caballos para la elaboración de las apreciadas cecinas que luego se comercializan por todo el país.

En el matadero del polígono de Río Pinto, en Jarrio, donde los agentes del UCOMA, apoyados por guardias de los puestos del Occidente asturiano, se incautaron anteayer martes de abundante documentación -presumiblemente relacionada con el sacrificio de caballos que no deberían haberse destinado al consumo humano-, la jornada de ayer fue de absoluta normalidad, aunque no fue posible localizar a ningún miembro de la dirección. Fuentes del Ayuntamiento de Coaña, propietario de la instalación, aunque la gestión fue adjudicada en 2011 a una empresa radicada en Lugo, indicaron que desconocen el motivo de la aparatosa operación de la Guardia Civil, de la que no tienen constancia oficial, solo a través de los medios de comunicación. Fuentes cercanas al UCOMA indicaron que la investigación está bajo secreto, aunque hoy podrían conocerse algunos detalles de la operación, si así lo considera el juez instructor.

En los últimos años han menudeado los escándalos en torno a la carne de caballo. El de mayor impacto fue la revelación de que se estaban comercializando hamburguesas hechas con carne de caballo haciendo creer que eran de ternera. También se descubrió que se estaba introduciendo en el mercado, mediante la falsificación de la documentación, carne de caballos que habían sido medicados con sustancias que les inhabilitaban para consumo humano.

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