12 de junio de 2017
12.06.2017

El Principado, dispuesto a retrasar la jubilación de los médicos para paliar la escasez

El retiro obligatorio está fijado en 65 años, pero la Administración sanitaria se abre a una postura más flexible ante la inminente marcha por edad de cientos de facultativos

12.06.2017 | 13:48

La Consejería de Sanidad del Principado está dispuesta a negociar con los sindicatos un retraso en la edad obligatoria de jubilación de los médicos, actualmente fijada con carácter general en 65 años.

Así lo ha afirmado esta mañana Concepción Saavedra, directora general de Planificación Sanitaria, quien precisó que ésta es una de las medidas que la Administración sanitaria tiene previsto explorar como respuesta a la escasez de facultativos en la sanidad pública asturiana. Un déficit de profesionales que, según el Principado, adquirirá en los próximos años unos niveles "críticos" debido a "las jubilaciones de los primeros médicos formados en la Universidad de Oviedo".

Concepción Saavedra precisó que las citadas conversaciones con los sindicatos deben ser abordadas por el Servicio de Salud del Principado (Sespa). Lo que se pretende es "negociar la posibilidad de retrasar la edad de jubilación en algunos casos". El estudio de la Consejería de Sanidad publicado ayer domingo por este periódico abarcaba hasta 2025, y señalaba que hasta esa fecha está prevista la marcha por edad de unos 1.300 médicos, un tercio de la plantilla total de facultativos del Sespa. La futura escasez será, no obstante, desigual en unas especialidades y en otras.

En declaraciones que hoy publica LA NUEVA ESPAÑA, el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) subraya que "es imprescindible ampliar la jubilación uno o dos años más", de donde se deduce que su posición va a ser favorable al cambio.

Antes de diciembre de 2009, fecha de la entrada en vigor de la norma actual, impulsada por Ramón Quirós como consejero de Sanidad y, de forma especial, por el entonces Presidente del Principado Vicente Álvarez Areces, la mayor parte de los médicos optaban por posponer el retiro hasta los 70 años. El cambio fue acogido con una acusada actitud de rechazo por parte de la clase facultativa, muy crítica con lo que consideraba un despilfarro de talento. Entre otras razones, pesa el hecho de que la cuantía de la pensión de jubilación es muy inferior al salario de un médico veterano.

Otras medidas que negocia el Sespa son aumentar el número de estudiantes que empiezan la carrera de Medicina en la Universidad de Oviedo, y que el Ministerio de Sanidad autorice que los hospitales más pequeños de la región puedan volver a impartir formación MIR de medicina de familia.

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