07 de marzo de 2018
07.03.2018

Arias defiende el contrato-programa como modelo de eficacia financiera

El pago por objetivos se ha demostrado ejemplar en la Universidad, dice el síndico al ingresar en la Academia de Jurisprudencia

07.03.2018 | 01:56
Antonio Arias, durante su discurso de ingreso en la Real Academia Asturiana de Jurisprudencia, con el presidente de la institución, Leopoldo Tolivar, al fondo.

Para oficializar su ingreso en la Real Academia Asturiana de Jurisprudencia, el jurista economista Antonio Arias se detuvo ayer un rato en la disección y defensa del contrato-programa como herramienta idónea de planificación y financiación, o de financiación planificada de las instituciones públicas. Arias, síndico de cuentas con una fructífera carrera previa en la gestión universitaria, entró en la Academia documentando la idoneidad de este instrumento de importación francesa que se aplica en España desde los ochenta, que vincula la financiación a un pacto de consecución de objetivos y que ha demostrado su eficacia no sólo en la Universidad española, donde ha sido, expuso, un procedimiento financiero "modélico".

En un discurso de ingreso pegado a la actualidad por la reciente firma del contrato-programa que vincula al Principado con la Universidad de Oviedo, el jurista se extendió en el desmenuzado de las capacidades de esta fórmula en la que la Administración sufragadora vincula la financiación a la consecución de unos determinados fines acordados de antemano. Según su versión, sería un sistema que "planifica pensando en el futuro" frente a la mera transferencia nominativa -por ejemplo según el número de matrículas o de créditos en el caso universitario- y su reparto financiero "mirando al pasado".

"Si el buen gobierno persigue alcanzar cotas de transparencia, eficacia y estricto cumplimiento de la legalidad en la prestación de los servicios", enlazó el nuevo académico, "el contrato-programa es una buena idea". Presentado por el magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Asturias José Ramón Chaves, Antonio Arias acompañó la glosa y el desglose de la figura con un llamamiento dirigido al legislador autonómico, que a diferencia del estatal, reseñó, ha hecho persistir "enormes vacíos legales" en sus desarrollos normativos en este ámbito. Con similar énfasis terminó el conferenciante agradeciendo "la lucidez del Tribunal Supremo", que en varias de sus sentencias ha consagrado "la exigencia de cumplimiento de los convenios" que dan contenido a los contratos-programa.

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