18 de mayo de 2018
18.05.2018

La trama societaria tras el escándalo, con conexiones en firmas pantalla de Panamá

Los vínculos de directivos que dieron en 1993 soporte a Lauze en su empresa irlandesa llegan hoy hasta las actuales compañías offshore

18.05.2018 | 02:09

Maurice Jean Lauze aparece en los papeles del "Petromocho" como presidente de la sociedad Kintyre Sales Limited, una empresa inscrita en el registro de Dublín y en cuyo consejo hay ramificaciones que llegan hasta firmas pantalla de Panamá, más de veinte años después. Las personas que sucesivamente desempeñaron cargos directivos en la empresa de Lauze figuraban en el registro de compañías irlandesas con cargos en múltiples sociedades. El informe elaborado por el Gobierno asturiano apenas dos semanas después de la dimisión de Juan Luis Rodríguez Vigil como presidente del Principado ya situaba a Lauze en una trama societaria entorno a la empresa Havelet Fiduciaire, "Una suministradora de sociedades en paraísos fiscales y que proporciona a sus potenciales clientes la posibilidad de satisfacer el deseo de convertirse en presidente de una empresa".

Rastreando los nombres de los directivos de la empresa irlandesa de Lauze, las ramificaciones llegan nada menos que hasta las sociedades pantalla que han venido operando en Panamá en los últimos años para ocultar dinero. Una de las directivas que firmó ante un notario en Neuchatel que el intermediario del "Petromocho" era el presidente de Kintyre Sales Limited, Carolinne Pomodoro, apareció simultáneamente hasta en otras 14 sociedades de aquella época y en una, Blue Holiday Marine Limited, compartía cargo directivo con Elisa Boillat y con la firma Havelet Fiduciaire, que asumía labores de secretaría. Boillat también ha desempeñado un puesto de dirección en la sociedad panameña Monti Management Inc., a la que está vinculada como "suscriptor" Adelina Mercedes Chavarria de Estribi, una habitual de las empresas pantalla gestionadas por despachos panameños, cuyo nombre ha salido en los papeles de Panamá.

Adelina Mercedes Chavarria está en el top 10 de los llamados "empresarios de papel": es directora de nada menos que de 27.250 compañías, la mayoría de las cuales sirven para ocultar dinero de gente poderosa. Es una "prestanombres" que permite mantener el anonimato a los verdaderos dueños, según ha puesto al descubierto la investigación sobre los Papeles de Panamá, la voluminosa documentación revelada por el periódico alemán, Süddeutsche Zitung y compartida con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). Una empresa de papel existe sólo en los registros. No fabrica, importa ni exporta, aunque diga que lo hace. Tampoco dispone de sede o de oficina propia. El único lugar en el que existe una compañía de papel es ahí precisamente, en los papeles. Como aquellos tres folios con los que Lauze engañó al Gobierno asturiano.

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