15 de junio de 2018
15.06.2018

"Si queremos llamar a todo violación, ¿por qué no?", dice una jueza del Supremo

La magistrada Villegas apunta, tras el caso de "la Manada", a una reforma como la sueca: un único delito sexual con diferentes agravamientos

15.06.2018 | 02:00
La magistrada María Ángeles Villegas y el letrado Sergio Herrero.

"Si queremos llamar a todo violación, ¿por qué no? Quizá sea el momento de abrir el debate sobre si las palabras 'abusos sexuales' puede ser objeto de reforma. Puede ser una forma de acercar el Código Penal a una realidad social o a un clamor que hay en la calle, de que la gente se sienta más protegida por la ley", aseguró ayer en el Colegio de Abogados de Oviedo la magistrada del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo María Ángeles Villegas, que analizó, junto al abogado penalista Sergio Herrero, decano del Colegio de Gijón, la polémica sentencia de "la Manada". Eso sí, la magistrada indicó que "no hay que debatir una reforma en la prensa, sino con artículos científicos que puedan servir al legislador". Herrero se mostró remiso a una posible reforma. "La escala de delitos y penas que hay ahora es razonable", opinó.

La magistrada Villegas insistió en despejar algunas ideas erróneas que, según cree, se han vertido durante la polémica por la sentencia. "En la legislación española, tanto la agresión sexual como los abusos sexuales castigan relaciones no consentidas. En el primer caso hay violencia e intimidación; en el segundo, prevalimiento o superioridad. El Supremo ha indicado que a veces no es fácil determinar cuándo hay intimidación o prevalimiento, que es aprovecharse de una situación de superioridad, obtener un consentimiento viciado", indicó.

La magistrada negó que el Código Penal exija " de la víctima una resistencia heroica para demostrar que ha habido una agresión sexual. Unas mujeres se defienden, pero otras quedan paralizadas". Además, "se ha extendido que solo con la declaración de la mujer no es suficiente para condenar, algo falso. La mayoría de las sentencias se amparan en la declaración de la víctima. No podemos argumentar que los jueces no creen a las víctimas", resaltó.

Villegas indicó que "algunos dice que tenemos que ir en el sentido de la reforma sueca, que a partir de julio aplicará un reforma que establece un tipo general de relaciones sexuales inconsentidas y a partir de ahí contempla agravamientos, en función de que haya habido violencia, intimidación, uso de armas". Por otro lado incluye el delito de "violación negligente, con un máximo de cuatro años de cárcel, cuando el agresor es consciente de que la otra persona no quiere mantener relaciones y aún así continúa".

La jueza se mostró favorable a introducir una perspectiva de género en la legislación y luchar con los prejuicios. "A la pregunta: 'Si una mujer invita a un hombre a su casa a tomar una copa, ¿quiere decir que quiere sexo?', el 60 por ciento respondió que no estaba en total desacuerdo, y un 40 por ciento de los hombres indicaron que las mujeres exageraban el problema de la violencia machista", resaltó.

Herrero hizo un análisis técnico de la sentencia. Se pedía una condena por agresión sexual, pero el tribunal condenó por abusos sexuales, al no haber existido intimidación, sí prevalimiento. Esta aparente vulneración del principio acusador se salva en virtud del principio de "homogeneidad descendente". "Aunque solo se ha formulado acusación por agresión sexual, cabe condenar por abuso sexual, porque es menos de lo mismo", o un grado inferior del mismo delito, que son las relaciones sexuales no consentidas. "El tribunal ha podido mezclar el papel de juzgador con el de acusador, al condenar por un delito no contemplado por las acusaciones. Será motivo de recurso ante el Supremo", dijo. Hay otros aspectos. La sentencia condena la apropiación del móvil de la víctima como hurto y no como robo, algo coherente con la apreciación del tribunal de que no hubo intimidación ni violencia. Tampoco juzga la grabación de la víctima por los agresores, un delito que no se contempló en la instrucción ni en el auto de procesamiento.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine