28 de enero de 2019
28.01.2019

Hunosa y el Principado garantizan el futuro de la Brigada, aunque los pozos mineros cierren

Los brigadistas, que reivindican la continuidad del grupo, forman a equipos de Emergencias para rescates en espacios confinados

28.01.2019 | 01:15
Hunosa y el Principado garantizan el futuro de la Brigada, aunque los pozos mineros cierren

El futuro de la Brigada Central de Salvamento Minero de Hunosa está asegurado. Así lo garantizaron ayer el presidente de la empresa pública hullera, Gregorio Rabanal, y posteriormente el Gobierno regional. La cuestión se planteó teniendo en cuenta que sólo se mantiene activo el pozo San Nicolás para abastecer de carbón a la térmica de La Pereda, ambos en Mieres. Los últimos en cerrar fueron Carrio (Laviana) y Santiago (Aller), el 31 de diciembre.

La Brigada Central de Salvamento Minero es el órgano interventor, o brazo ejecutor, de la Asociación de Salvamento en las Minas, organización integrada por el Principado y las empresas Hunosa, Carbonar, MPS Fluorspar Slu (Minersa Group) y Kinbauri España. Y es la empresa pública española, Hunosa, la que aporta el personal y las instalaciones. Es, por tanto, la que sostiene financieramente a la Brigada. El Principado ha realizado aportaciones económicas de manera esporádica para la adquisición de material y de equipamientos.

Fuentes del Gobierno regional sostuvieron ayer, en línea con las declaraciones del presidente de Hunosa, que "en ningún caso la continuidad de la Brigada está en cuestión".

Sergio Tuñón, director técnico de la Brigada Central de Salvamento Minero, explicó que sus integrantes se sienten "orgullosos de su nombre, que nos encasilla en un sector. Pero la brigada es poliédrica, tiene multitud de caras, y son muchos los frentes desconocidos en los que está", señaló después de reivindicar la continuidad de la misma.

El Principado y la Brigada mantienen desde el año 2004 un acuerdo de colaboración con el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA). Y es a través de él que los brigadistas transfieren sus conocimientos en los rescates en espacios confinados a todos los cuerpos de Emergencias que deben operar en ellos. La formación se centra fundamentalmente en las técnicas de rescate con los medios habituales utilizados en la minería y, sobre todo, el uso y entrenamiento del equipo de respiración autónoma en circuito cerrado. Los integrantes son un jefe de brigada, dos jefes de relevo, tres conductores, veinte brigadistas y un médico. Todos se encuentran permanentemente en la Estación de Salvamento del pozo Fondón, en tres turnos de ocho horas. Se dividen en dos retenes de diez efectivos cada uno, de manera que cada retén alterna un mes en la Brigada y otro en la mina.

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