El lobo no será declarado especie cinegética en Asturias, pero seguirán los controles de población, anunció ayer el consejero de Desarrollo Rural, Agroganadería y Pesca, Alejandro Calvo, durante su comparecencia en la Junta General para informar sobre su programa de gobierno. Explicó que no existe en la actualidad un marco adecuado para que sea pieza cinegética, ni ayudaría a la conservación de la especie, ni a mejorar el pago de los daños al sector ganadero.

Calvo matizó que la gestión del lobo se basará en "criterios científicos", con el objetivo de garantizar la coexistencia de la especie y la actividad humana. Admitió que el actual marco jurídico sitúa al lobo en un limbo, pues ni es especie cinegética ni protegida, aunque en su opinión aporta valores ambientales "evidentes", por lo que, más que permitir su caza defiende la colaboración con el sector ganadero para "limitar el conflicto", salvaguardando la continuidad de la especie y compensando adecuadamente los daños.

El Consejero dejó la puerta abierta a un modelo de gestión "federal" en el parque nacional de Picos de Europa, que comparten Asturias, Cantabria y Castilla y León, una posibilidad a la que siempre se han opuesto los grupos ecologistas, al considerar que supondría el desmembramiento del espacio protegido. Calvo señaló que aunque la gestión fuera federal no debería acarrear asimetrías o competencia entre las tres comunidades, pues provocaría sensación de "discrecionalidad" y "muy mal efecto". Admitió que el actual modelo de gestión está provocando "algunos resultados negativos", por lo que estima "razonable" estudiar un marco de gestión "más amplio", a lo que solo pone una condición: que se acompañe "de recursos".

Anunció asimismo que peleará porque la Política Agraria Común (PAC) recoja las singularidades y necesidades del campo asturiano, y por un único sello de calidad, que unificará "Alimentos del paraíso" y "Asturias, paraíso natural". Ampliará el catálogo de "Alimentos del paraíso" con denominación de origen o denominación de origen protegida, entre los que cito la miel asturiana. En materia de prevención de incendios, apostó por el refuerzo de la guardería y el impulso de las infraestructuras.

"Queremos ser la consejería de los pueblos, de la gente que mantiene vivo el medio rural". Fue la premisa sobre la que Calvo basó su intervención, que resaltó que todas las políticas de su departamento tendrán como última meta "la lucha contra la despoblación", sobre la base de que el medio rural "no es un parque temático".

Apostó por "aunar fuerzas" y "generar consensos" para luchar contra la actual "situación de desigualdad" que vive el campo. "Tenemos que ir rompiendo la brecha entre los habitantes del medio rural y del medio urbano" con "políticas estructurales" y mediante el "consenso", indicó. "Romper barreras", "superar desequilibrios históricos", "asegurar relevo generacional" y "potenciar papel de la mujer", son objetivos de la Consejería.

"El reto demográfico es un desafió estructural" y para luchar contra él nada mejor que convertir el medio rural en un "lugar atractivo para vivir y para trabajar", mediante el "apoyo a su sector productivo", dijo Calvo. "Conformar un sector primario moderno y competitivo" es una meta el Consejero, quien anunció mayores ayudas el sector. Entre ellas se plantea incrementar un 40% el tique rural y aumentar la ayuda para la incorporación de los jóvenes al campo hasta un máximo de 75. 000 euros.