26 de diciembre de 2019
26.12.2019
La Nueva España

Muere una nonagenaria maliayesa acorralada por un incendio en su casa en Nochebuena

El fuego comenzó de madrugada en la zona de entrada de la vivienda, en Castiello de la Marina, y obligó a la hija de la fallecida y a su pareja a huir por una ventana

26.12.2019 | 00:52
La vivienda donde tuvo lugar el incendio. En el recuadro, estado en el que quedó el domicilio tras el fuego

Una mujer de 90 años de edad, Pilar Morís Álvarez, resultó la pasada madrugada fallecida a causa de un incendió que se desarrolló en la casa familiar, en la parroquia maliayesa de Castiello de la Marina, en el barrio de Piñares. Según las primeras informaciones del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias, el fuego se inició en el cuadro eléctrico del domicilio, junto a la entrada, imposibilitando la salida de la casa. En el momento de los hechos, junto a la fallecida se encontraba su hija y la pareja de esta, que tuvieron que escapar descolgándose desde una de las ventanas del inmueble. La avanzada edad y la falta de movilidad de la anciana impidieron que pudiera seguir sus pasos, pereciendo en el interior del domicilio.

El primer aviso de emergencias lo recibió el centro de coordinación a las 4.03 horas de la pasada madrugada, en Nochebuena. En la llamada se indicaba que se estaba quemando una casa y, a posteriori, se apuntó que en el interior de la vivienda había tres personas que no podían salir por el denso humo.

Ante la gravedad de lo explicado, se movilizó de inmediato al Jefe de Zona Oriental y a siete efectivos de bomberos de los parques de Villaviciosa, Llanes y Cangas de Onís, que se trasladaron con la autoescalera, dos vehículos primera salida y el furgón multisocorro. Finalmente no fue necesaria la intervención de los efectivos de Llanes y Cangas de Onís.

Una vez en la zona, los bomberos de Villaviciosa se encontraron con que dos de los residentes en la vivienda, un varón y una mujer -la hija de la fallecida y la pareja de esta-, habían podido salir de la misma descolgándose a través de una ventana de la fachada. En el interior de la casa permanecía una mujer, nonagenaria, que no podía salir.

El incendio afectaba a la puerta principal de la casa, Los bomberos, mediante una escalera, accedieron al interior del inmueble. Al mismo tiempo que iniciaban la búsqueda de la mujer, dificultada por el denso humo que anegaba la casa, se inició la extinción del fuego. Los bomberos localizaron a la mujer en una habitación y procedieron a su rescate. Según los datos facilitados por el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) la mujer resultó fallecida, mientras que se atendió al varón por inhalación de humo, que fue dado de alta en el lugar de los hechos. La hija de la víctima mortal, por su parte, tuvo que ser trasladada al Hospital de Cabueñes, herida leve.

El incendio, que rápidamente se propagó, calcinó la entrada de la vivienda y al mobiliario que había en la misma. Finalmente, los bomberos lo dieron por controlado a las 4.56 horas y, tras extinguir las llamas y ventilar el lugar, los efectivos del servicio de emergencias se retiraron de la zona a las 5.34 horas. La sala del 112 del SEPA informó del suceso a la Guardia Civil y al Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), que movilizó al médico y la ambulancia de Villaviciosa y la UVI-Móvil de Gijón.

Según ha podido saber este periódico, la familia -que no quiso hacer ningún tipo de declaración, muy afectada por lo sucedido- tenía su residencia habitual en esa vivienda desde hace alrededor de quince o veinte años, cuando la hija de la fallecida y su marido habían comprado el inmueble, una antigua cuadra abandonada, y procedieron a su arreglo y acomodo como primera vivienda. La víctima mortal, natural de Quintes y viuda desde hace años, no tenía, hasta hace poco tiempo, su residencia habitual en el lugar de los hechos. Sin embargo, en los últimos tiempos sí que cohabitaba con su hija, en parte por su avanzada edad.

Precisamente por ello, la fallecida no era excesivamente conocida en la parroquia de Castiello de la Marina. "No salía mucho de casa porque era muy mayor", aseguraba ayer, a la puerta de la iglesia parroquial, Olinto Villaverde, vecino del pueblo. "Tenía trato con la gente, pero no mucho. Lo típico: hola y adiós, y poco más", agregaba.

Su hija sí que es más conocida en el pueblo, por lo que ayer eran muchos los que lamentaban amargamente lo sucedido. Minutos antes de que diera comienzo la misa de una, frente a la iglesia se juntaron varios corrillos para tratar el tema.

"Vaya Nochebuena...", se lamentaban unas vecinas, "a esa familia ya se le estropeó la Navidad. Esta, y las que vengan", aseguraban cabizbajas, a lo que agregaban: "Es una pena inmensa, y más en estas fechas". Las informaciones que circulaban convergían todas en la misma idea: "Al ser mayor, no pudo escapar por la ventana como lo hicieron los otros dos".

Solo los vecinos más cercanos tuvieron conocimiento de lo sucedido ya de madrugada. "Del incendio no me enteré, pero luego sí que me di cuenta de que había pasado algo por todo el revuelo que se montó de sirenas y camiones de bomberos", barruntaba un vecino cercano.

El alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, trasladó públicamente su pesar por el luctuoso suceso: "Lamentamos el triste desenlace que ha supuesto el fallecimiento de esta vecina", mostrando también sus condolencias por "el sufrimiento de su familia ante la imposibilidad de salvarla"; a quienes quiso expresar su "pésame y el deseo de ánimo para superar esta tragedia". No obstante, deja constancia de que "los bomberos hicieron todo lo posible junto con la Guardia Civil y los servicios sanitarios movilizados por el 112".

La capilla ardiente por la fallecida está situada en la sala 10 del Tanatorio de Gijón-Cabueñes. Esta tarde, a las 19 horas, tendrá lugar una celebración de la palabra en la propia capilla del centro, tras lo que sus restos mortales serán incinerados.

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