Aumentan los contagios de coronavirus, aumentan los hospitalizados pero, por el momento, parece estar contenido el aumento de pacientes en las unidades de cuidados intensivos (UCI). Este es el panorama general de la pandemia en Asturias, en el que se hace difícil eludir el tópico, “calma tensa”, para definir la situación de los hospitales. Y es que puede decirse que las cosas no están ni bien ni mal. Hay tensión, porque la tercera ola pandémica continúa subiendo y está obligando a habilitar más plantas para enfermos de covid. Pero, en paralelo, en las áreas de pacientes críticos la ocupación aumenta de forma mínima o incluso sufre altibajos.

Debido a esa indefinición, y también a que el sufrimiento en la segunda ola fue muy intenso, nadie quiere realizar predicciones taxativas. “Lo que podemos decir es que esperamos un aumento de pacientes, que estamos preparados para ello, pero que por el momento la situación es asumible”, explicó a este periódico Dolores Escudero, jefa de la UCI del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

En el momento en el que la doctora Escudero realiza estas declaraciones, en su servicio hay 22 enfermos de covid, una cifra alejadísima de las que llegaron a registrarse el pasado mes de noviembre. Además, el flujo de ingresos en las jornadas anteriores ha sido muy llevadero –”cero, uno, dos diarios”– y hay enfermos que salen, pues son aún infectados de la segunda ola que llevan mucho tiempo ingresados en el área de críticos.

La doctora Escudero se muestra “optimista” en cuanto a que el complejo sanitario ovetense tiene disponibles todas las infraestructuras de UCI que se pusieron en marcha en la primera y la segunda fase, y el riesgo de colapso parece muy remoto. Otro factor que alimenta un optimismo moderado es que ya está en marcha la vacunación de los mayores de las residencias y de los profesionales sanitarios de la primera línea. Y tercero: “Lo normal es que las medidas restrictivas que se están aplicando favorezcan que haya menos ingresos”, indica la jefa de la UCI del HUCA.

En comunidades vecinas, como Galicia, las celebraciones navideñas han tenido un severo impacto en la hospitalización. En Asturias, por el momento, no. El pasado día de Nochebuena había 66 enfermos en las unidades de críticos de Asturias. Anteayer, había 61. Es decir, que no puede decirse que por el momento la primera gran cita haya pasado factura. Después vino la Nochevieja, que a juicio de los médicos debería traducirse en casos graves –las ya famosas neumonías bilaterales– dos o tres semanas después. Por el momento, ese temido aluvión parece estar haciendo mella en las plantas, que así y todo están muy alejadas de los grandes episodios de estrés del otoño. Pero no en la UCI, donde reina una deseable serenidad que, sin embargo, no lleva a bajar la guardia.