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Villaverde tendrá nueve vicerrectorados, tres más que Granda, pero de 12 a 14 direcciones de área menos

Una de las nuevas divisiones, la de “Coordinación y relaciones institucionales”, llevará la estrategia de campus y la articulación de todo el equipo

Ignacio Villaverde, a la izquierda, y Santiago García Granda, ayer.

Ignacio Villaverde, a la izquierda, y Santiago García Granda, ayer.

El esqueleto orgánico de la nueva Universidad de Oviedo que pilotará Ignacio Villaverde está siendo diseñado finalmente con nueve vicerrectorados, tres más que la organización que deja Santiago García Granda, pero prevé incluir entre doce y catorce puestos menos en el escalón inferior, el de las direcciones de área. El armazón orgánico del nuevo rector pretende adelgazar por ahí el número total de cargos y operar una apreciable reorganización en el esquema básico de su órgano de gobierno.

Entre las innovaciones más significativas sobresale un vicerrectorado específico de “Sostenibilidad y medio ambiente” y la singularización, con departamentos propios de igual rango, del “Profesorado” y la “Internacionalización”, hasta ahora integrados respectivamente en “Organización académica” y “Extensión universitaria”. Estas dos áreas seguirán teniendo también su vicerrectorado propio, la primera bajo la denominación de “Gestión académica”.

Otra de las innovaciones descansará sobre un vicerrectorado de “Coordinación y relaciones institucionales”, un departamento de acción transversal del que dependerá la articulación del equipo y la estrategia de campus.

Para llegar hasta los nueve vicerrectorados que planea Villaverde –tres por debajo del número máximo que permiten los estatutos de la Universidad–, se mantendrán con divisiones específicas por debajo del rector “Investigación” y “Estudiantes”, y el de “Acción transversal y cooperación con la empresa” pasará a llamarse “Transferencia y relaciones con la empresa”.

El nuevo máximo responsable de la institución académica prevé además dos “delegados del rector” donde hasta ahora había uno. Es una figura que los estatutos reservan para tareas “específicas” y que por su importancia Villaverde considera dignas de diferenciación y transversales. Uno será para transformación digital y otro para la coordinación del área biosanitaria. Además de los relevos en la secretaría general y la gerencia, el rector electo tiene previsto nombrar una vicesecretaría general y tres vicegerencias –había una, de recursos humanos– y repartir por la estructura de sus nueve vicerrectorados entre 18 y 20 direcciones de área. Es aquí donde se concentra la rebaja, toda vez que la organización saliente contaba 32.

A la espera de la proclamación oficial del resultado de las elecciones, prevista para el jueves, Villaverde y García Granda mantuvieron ayer la primera reunión para organizar el traspaso de poderes. Los dos coincidieron en destacar la “cordialidad” del encuentro en el que pasaron revista el calendario y a los pormenores del cambio de ciclo. “Ha acabado la contienda electoral y ahora lo que nos importa es hacer una gestión del tránsito de los equipos que no pare nada de lo que está en marcha y que transmita ese espíritu de colaboración y cordialidad que siempre ha caracterizado a la Universidad”, afirmó el nuevo rector.

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