El agua es el elemento que da vida a la Tierra. Cubre el 70% de su superficie, una cantidad que no varía. Lo que sí cambia es su forma, composición y la calidad. Mantenerla limpia y libre de contaminación es una de las grandes responsabilidades del hombre. Para tratar de concienciar a la población mundial de la importancia de conservar los recursos hídricos del planeta, las Naciones Unidas declararon el 22 de marzo como el Día mundial del agua. Una de las empresas asturianas que más hace por tratar de preservar el líquido de la vida es Pumariega Gestión, empresa líder en el reciclado de aceites, uno de los residuos que, de no tratarse, acaban en el mar.

Sólo el 2,5% del agua que hay en la Tierra es dulce

Se calcula que aproximadamente el 2,5% del agua en la Tierra es dulce, pero sólo el 0,025% es apta para el consumo humano. Esto es, en parte, culpa del hombre. El uso de aceites, petróleos, fertilizantes y otros productos de gran importancia para los sectores industriales, acaba contaminando el agua. En España no existen graves problemas de acceso al agua potable. Eso sí, tal y como advierten los expertos, esta situación puede cambiar en un futuro no tan lejano si no se ponen en marcha medidas que protejan los recursos hídricos.

Esto es lo que pasaría si todo el aceite de cocina acabase en los mares B. Z. C.

El consumo responsable, clave para proteger los recursos hídricos

Preservar el agua no es misión exclusiva de gobierno o grandes industrias. Los ciudadanos de a pie también pueden aportar su granito de arena. La industria alimentaria consume aproximadamente el 70% del agua dulce, así que el consumo hídrico no sólo tiene que ver con grifos y lavadoras, también con lo que se compra y cómo se compra. El consumo responsable, comprando productos que se ajusten a las necesidades reales de la persona, que respeten el medio ambiente y los derechos humanos, es básico para lograr este objetivo. Un ejemplo: el hecho de tirar comida o comprar ropa compulsivamente implica haber desperdiciado toda el agua que se ha utilizado en los procesos de fabricación.

Reciclar el aceite doméstico, clave

Otro aspecto a vigilar es qué es lo que se va por los sumideros de casa. Reducir reutilizar y reciclar son hábitos clave para un consumo responsable y por lo tanto respetuoso con el medio ambiente. El aceite que se consume en los hogares es un residuo de un alto poder contaminante. Se estima que un litro de aceite contamina 1.000 litros de agua y puede permanecer en ella de 10 a 15 años. El aceite se expande por la superficie del agua impidiendo el intercambio de oxígeno y causando grandes daños para la fauna y flora. Además, también convierte ese líquido en no potable. Sólo con el gesto de reciclarlo ya se impide que vaya a parar a las reservas de agua naturales y se le dé otros usos.

Un tapón-embudo de los que Pumariega regala Pumariega

Pumariega evita la contaminación de agua suficiente para llenar 480 piscinas olímpicas

En Pumariega lo trasladan a una planta para su uso como biodiesel, un combustible de origen orgánico que no contiene azufre, por lo que no contribuye al efecto invernadero. La labor de Pumariega es fundamental. Tanto, que con su trabajo evitan la contaminación de agua suficiente para llenar 480 piscinas olímpicas. Por ello, desde la empresa insisten en que es fundamental reciclar el aceite.

Los contenedores naranjas de Pumariega, para reciclar aceite

No pueden ponerlo más fácil. Se puede depositar el aceite de cocina en sus inconfundibles contenedores naranjas. Basta con introducirlo en un recipiente de plástico en cualquiera de los contenedores que Pumariega tiene repartidos por toda la geografía asturiana. Así, además del aceite, también se reciclará el plástico, que desde la compañía envían directamente a Cogersa para su tratamiento. Para más facilidad, Pumariega regala a todo aquel que lo solicite un tapón–embudo adaptable a botellas para facilitar el almacenamiento de aceite en casa.

El aceite no se debe tirar por el fregadero, por muy poco que sea, ya que posee una alta capacidad contaminante y puede terminar en espacios naturales, donde causa grandes daños en la fauna y flora local. A nivel del hogar, puede obstruir tuberías y contribuye a la proliferación de bacterias potencialmente peligrosas y plagas. Debido a su consistencia y junto con otros residuos puede formar grandes tapones y problemas en la red de saneamiento público. Las consecuencias tanto económicas como medioambientales de estos vertidos, son importantes, por ello Pumariega promueve su campaña de concienciación #yotiroalnaranja para sensibilizar a la población sobre este tema.