Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Investigación, divino tesoro | Derecho penal

Inspector de Policía y estudiante de doctorado

El gijonés Carlos Magadán, que se dedica a luchar contra el yihadismo, establece en su tesis que el castigo penal solo está justificado cuando hay movilización terrorista: “Intervenir antes, en la fase de radicalización, supone un adelantamiento excesivo”

Luis Roca y Carlos Magadán, en el edificio histórico de la Universidad de Oviedo. | Nazaret Quintas

Luis Roca y Carlos Magadán, en el edificio histórico de la Universidad de Oviedo. | Nazaret Quintas

Carlos Magadán Martínez es Inspector de Policía en los servicios centrales de Madrid. Y ha dedicado casi toda su carrera profesional a la lucha antiterrorista, con el foco puesto en el yihadismo global, que tanto terror ha sembrado en los últimos años. En España hay dos fechas teñidas de sangre que nadie olvida: el 11 de marzo de 2004 en Madrid, con 192 víctimas mortales y cerca de 2.000 heridos; y el 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils, con un balance de 16 muertos y más de un centenar de heridos.

En los últimos seis años, este gijonés ha trasladado su faceta profesional al ámbito académico. Está en la recta final de su doctorado en la Universidad de Oviedo, ultimando una tesis en la que define el papel que debe cumplir el Derecho penal en los procesos de adoctrinamiento terrorista. ¿Y cuál es ese papel? Que la intervención penal debería estar reservada solo para la fase de movilización terrorista. Es decir, cuando ya hay una voluntad de cometer un atentado. “Hacerlo antes, en la fase de radicalización ideológica, supone un adelantamiento excesivo que puede provocar una vulneración de derechos fundamentales como la libertad ideológica o de expresión, así como garantías constitucionales como la presunción de inocencia”, explica Magadán, de 34 años.

El problema es que la actual regulación permite al Derecho penal actuar en esas fases incipientes del proceso, por lo que el Inspector de Policía hace en su trabajo un “análisis crítico” del artículo 575 del Código Penal para llegar a su propia propuesta normativa. “Carlos afronta una cuestión trascendental en la regulación penal antiterrorista y que es muy difícil de determinar: ¿A partir de qué momento está justificado el castigo penal para aquellos que se adoctrinan en el yihadismo? ¿Cuándo se puede decir que quien ha asumido como propias unas ideas radicales violentas ha decidido pasar a la acción y está dispuesto a cometer un acto terrorista?”, abunda Luis Roca de Agapito, profesor titular de Derecho Penal y director de la tesis de Magadán.

Para dar respuesta a estos interrogantes, el policía gijonés ahondó en el “modelo complejo, gradual y dinámico” del proceso de adoctrinamiento yihadista en Occidente, que, dice, consta de varias etapas que van desde la radicalización ideológica o cognitiva hasta la movilización terrorista. Tal y como defiende Magadán, el modelo que se propone en la tesis permite delimitar los diferentes “ámbitos de intervención” desde un punto de vista penal.

Según destaca Luis Roca de Agapito, otro de los méritos del gijonés es que ofrece una tesis con “una perspectiva omnicomprensiva del adoctrinamiento yihadista”. Y se explica: “Muchas veces los juristas nos centramos únicamente en el estudio de la ley y nos olvidamos de otros aspectos del fenómeno delictivo. Sin embargo, Carlos ha estudiado el terrorismo yihadista desde todos los ángulos: el jurídico, sobre todo, pero también el criminólogo, el político, el policial, el procesal, el penitenciario...”. “Es un trabajo completísimo”, remata.

De hecho, Magadán dedicó el primer año y medio de su doctorado a “formarse mucho”, a recopilar información sobre los procesos de radicalización violenta. Así, por ejemplo, profundizó en los elementos y en la estructura del yihadismo global, en el funcionamiento de la propaganda a través de internet, en el perfil del terrorista yihadista... Sobre esto último, el Inspector de Policía detalla que, al menos en Occidente, el perfil “es muy diverso”, a diferencia de la homogeneidad observada en terroristas de ETA en el País Vasco. “El perfil de autor es muy variado, aunque –apunta– en los últimos años se observan patrones que se repiten con cierta asiduidad, con muchos sujetos pertenecientes a segundas y terceras generaciones de procedencia musulmana y, además, jóvenes con antecedentes penales”. “Si nos centramos en la vertiente operativa, son hombres, con las mujeres centradas hasta el momento en funciones de carácter logístico”, agrega.

Magadán, que estudió en su día Derecho en la Universidad de Oviedo, decidió volver a la Facultad para “hacer mejor” su trabajo. “Cuando hablamos de delitos tan complejos como estos es fundamental tener el conocimiento suficiente para poder trasladar la inteligencia jurídica a la investigación policial, de forma que ésta llegue a buen puerto no solo en la fase de instrucción, sino que los sujetos sean condenados y no se produzcan defectos a lo largo de las investigaciones”, comenta. También le motivó a hacer la tesis, asegura, el hecho de que España hubiese introducido en 2015 el delito de autoadoctrinamiento en el Código Penal. En este sentido, afirma que la regulación contra el terrorismo a nivel europeo está “muy homogeneizada”, pero la española es “una de las legislaciones más completas”, pues va más allá de las exigencias comunitarias al castigar conductas como la que él estudia. Por eso, indica, “es tan importante ser sumamente cuidadoso en su interpretación”.

“Carlos pertenece al Cuerpo Nacional de Policía y trabaja todos los días con casos reales de terrorismo yihadista. Por ello, creo que es de elogiar que jóvenes policías decidan confiar en la Universidad de Oviedo y que el conocimiento adquirido durante todos estos años de investigación al final vaya a repercutir en una mejor práctica profesional para todos”, valora Luis Roca de Agapito. Compaginar su trabajo como Inspector con la tesis no ha sido nada fácil para Carlos Magadán, que comenzó el doctorado en 2015 y que por el camino ha sido padre. “He disfrutado mucho de la tesis, pero también me ha supuesto un desgaste muy grande. Tienes que sacar tiempo de donde no lo hay y tener mucha fuerza de voluntad. El apoyo de mi familia y de mis compañeros de trabajo ha sido clave”, concluye.

Seis años de investigación


¿Qué investiga? A partir de qué momento está justificado el Derecho penal en el adoctrinamiento yihadista. Y la respuesta es que solo en la última fase, en la de movilización terrorista, es decir, cuando ya hay intención de cometer un atentado.  

¿Por qué es importante? Porque hasta ahora no se había definido la línea de acción del Derecho penal, el cual intervenía en fases incipientes del adoctrinamiento yihadista. 

¿Cómo se financia? Carlos Magadán compagina, desde hace seis años, su tesis doctoral con su trabajo como Inspector de Policía en los servicios centrales de Madrid. Decidió hacer el doctorado con el fin principal de mejorar en su trabajo. 

Compartir el artículo

stats