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El Rector abrirá aulas inteligentes en todos los campus: “Tenemos que reinventarnos”

La Universidad inicia una “revolución” pedagógica con el estreno de una “clase del futuro” en Educación, provista de realidad aumentada

La Universidad homenajea a los docentes por su labor durante la pandemia y abre una nueva aula del futuro Elena Vélez

La Universidad de Oviedo emprendió ayer una “revolución” pedagógica con la inauguración en la Facultad de Formación del Profesorado y Educación de un “aula del futuro”. Un espacio inteligente, dotado de las últimas tecnologías, que el Rector, Ignacio Villaverde, pretende extender al resto de centros a lo largo de esta legislatura. “Esto es una prueba piloto; a partir de aquí, y en la medida que presupuestariamente podamos, iremos extendiendo estas aulas a todas las facultades y escuelas, con el propósito de modernizar y mejorar nuestros equipamientos docentes, que en buena medida la pandemia nos ha demostrado que están muy obsoletos”, aseguró.

El decano Celestino Rodríguez; el rector, Ignacio Villaverde, y la consejera Carmen Suárez, tras descubrir la placa en homenaje a la labor de los docentes durante la pandemia, a la entrada de la nueva aula. | M. G. S.

De este modo, el Rectorado se fija como objetivo “ir sustituyendo poco a poco los bancos corridos” que hay instalados en la mayoría de aulas universitarias por un “mobiliario dinámico” que contribuya a romper con la enseñanza tradicional. “Este es un primer paso para construir las aulas del futuro que nos demandan los alumnos. No tengamos miedo. ¡Reinventémonos! Y eso solo se consigue si somos revolucionarios en la forma de transmitir los conocimientos. Tenemos que atrevernos”, manifestó Villaverde durante el acto, que fue retransmitido también por internet. La Consejera de Educación, Carmen Suárez, que participó en la presentación, coincidió en las palabras del Rector: “Hay que apostar por la innovación y pelear por esta vía, que es el futuro”.

La nueva clase de la Facultad de Formación del Profesorado, denominada “Espacio dinámico educativo”, entrará en funcionamiento el curso que viene y estará abierta no solo a estudiantes y profesores del propio centro universitario, sino también a alumnos y maestros de los colegios. “La idea es hacer proyectos conjuntos, dar cursos de formación, que los propios escolares vengan aquí... Que pueda ser usado por todos”, explicó el decano, Celestino Rodríguez, quien avanzó que la iniciativa ya ha recibido “mucha demanda por parte de los profesores”. El espacio está dividido en varias zonas y dispone de dos pizarras inteligentes, 30 ordenadores portátiles y ocho equipos de realidad virtual. Pronto contará también con una pequeña zona para la grabación de vídeos educativos. “Queremos impulsar las nuevas metodologías, el trabajo colaborativo de los alumnos y, en definitiva, mejorar la formación de futuros maestros”, resumió.

Con esta espacio futurista, la Universidad de Oviedo sigue los pasos de otras instituciones académicas, como la Complutense de Madrid, que creó la primera “hiperaula” del país en 2019. El proyecto asturiano surgió durante la pandemia y, por eso, el decanato de la Facultad de Educación pensó en dedicar este rincón tan “especial” a los docentes, que fueron capaces de “sobreponerse” a la crisis sanitaria, en palabras de Celestino Rodríguez. Así, el propio decano, el Rector y la Consejera descubrieron ayer una placa que ya luce en la entrada del “Espacio dinámico educativo” y que reconoce a “quienes hicieron posible una educación de calidad en tiempos de pandemia”.

Homenaje a los docentes

“La sociedad asturiana debe estar orgullosa de sus docentes”, reivindicó Rodríguez. Porque lo vivido este curso, apostilló Alejandro Rodríguez, director del departamento de Ciencias de la Educación, fue un “milagro educativo no muy extendido fuera de nuestra fronteras: hemos mantenido los centros abiertos en pandemia”. La labor docente en este contexto ha sido “espectacular”, según la Consejera, que opinó que “la sociedad tendría que dar más valor a sus profesores”. “Su labor no siempre está bien reconocida”, apostilló la directora general de Universidad, Cristina González.

El homenaje no se quedó solo en una placa, sino que también se ovacionó a siete profesores de la Facultad recién jubilados: Jesús Albá, Dora Bermúdez, Roser Calaf, María del Carmen Diego, Carmen González, Antonio José Meilán y María Rosa Piquín. “No olvidéis que esta será siempre vuestra casa”, les dijo el Rector. Algunos vivieron el acto con mucha emoción. “Llevo 46 años aquí y seguiría”, confesó Jesús Albá, profesor de Didáctica de Ciencias Naturales de 70 años. “Estoy fastidiado. Respecto mucho esta profesión y creo que fui afortunado. Pero la ley manda y tengo que jubilarme”, lamentó. Albá jamás imaginó que su último año en la Universidad fuese a transcurrir online. “La adaptación tecnológica a estas edades es muy difícil, pero lo conseguí”, señaló.

Por su parte, la catedrática Roser Calaf, de Didáctica de la Ciencias Sociales, opinó que la educación pasa hoy “por lo presencial y lo digital”. “La pandemia ha servido para darnos cuenta de que la educación tiene que cambiar, y tenemos la oportunidad de hacerlo. Pero no sirve de nada cambiar solo los medios; hay que cambiar los contenidos”, remató la profesora, con 35 años de trayectoria en la Universidad.

La institución cierra el curso “con muy buena nota” pese al covid


La Universidad, inmersa aún en los exámenes extraordinarios, cerrará el curso de la pandemia “con muy buena nota”, según afirmó ayer el Rector. Pese a las clases online, “el resultado es satisfactorio”, gracias al “trabajo ímprobo de los centros”. Por su parte, los colegios e institutos ya acabaron las clases y la Consejería está inmersa en la planificación del próximo año escolar con el compromiso de acabar con la semipresencialidad. Su titular, Carmen Suárez dijo que se mantendrán los refuerzos docentes que sean “necesarios” aunque sin dar cifras aún.

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