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Barbón, sobre la atención en los centros de salud: "Es intolerable que haya que llamar 30 veces para que te atiendan"

La vuelta a la normalidad tras la pandemia en sanidad y educación y el debate sobre la necesidad de la gestión autonómica centran el control de la oposición al Gobierno en la Junta

Entrada al centro de salud de Puerta de la Villa, en Gijón. | MARCOS LEÓN

Entrada al centro de salud de Puerta de la Villa, en Gijón. | MARCOS LEÓN

"Es intolerable que haya que llamar 30 veces a un centro de salud para que te atiendan", ha reconocido esta mañana el presidente del Principado, Adrián Barbón en la Junta General durante el primer turno de control de la oposición al Gobierno del nuevo curso político. La vuelta a la normalidad en los servicios básicos como la sanidad y la educación y el debate sobre la necesidad de la gestión autonómica y de la reforma del Estatuto han centrado el debate entre el Presidente y los seis grupos de la oposición.

La presidenta y portavoz del PP, Teresa Mallada, calificó de "sumamente preocupante" la situación de la sanidad pública", que atribuyó "a la gestión ineficaz" del Gobierno socialista del Principado. "Que te cojan el teléfono ya es una odisea", recalcó Mallada, quien denunció "la pérdida de muchos médicos" en los últimos años, una cuestión que atribuyó a medidas como "pagar las horas de guardia muy por debajo de la media nacional o mantener la exclusividad, que se ha traducido en una fuga de talentos a la medicina privada". La dirigente popular acusó al Ejecutivo autonómico de "echar culpas a la pandemia para ocultar su mala gestión" , tildó de "miserable, que haya puesto en la picota a los profesionales sanitarios" por la falta de atención presencial en los centros de atención primaria y puso las listas de espera como ejemplo de que "su joya de la corona hace aguas por todos los sitios y no se puede hablar de ideología cuando están en juego la salud y vidas".

De entrada Barbón lamentó "el tono bronco" en la exposición de la portavoz popular, a quien acabó diciendo que no le iba a "admitir lecciones sobre la sanidad pública". Admitió el Presidente del Principado que "la pandemia ha afectado a la gestión de Salud, sin que sea necesario atropellarse en los argumentos y recordó el plan de choque de 8.000 intervenciones anunciado para los próximos seis meses como respuesta inmediata a la lista de espera. Y echó en falta el reconocimiento de la líder de la oposición "al reconocimiento de datos positivos, como que tengamos las mejores cifras en vacunación y en menor incidencia de contagios de toda España". El presidente del Principado fue mucho más explícito en el reconocimiento de asignaturas pendientes a superar en la sanidad pública asturiana cuando el portavoz de Foro, Adrián Pumares, señaló la desconfianza que genera entre la población tener que llamar treinta veces para ser atendido en su centro de salud. "Ha deslizado que los médicos se negaban a la atención presencial pero el problema de acceso de la ciudadanía a los centros de salud no es culpa de los médicos", sostuvo el portavoz forista. La respuesta de Barbón fue directa: "Que haya que llamar 30 veces para que atiendan es inaceptable", reconoció entonces el presidente del Principado, quien indicó que se analizan "los centros donde hay problemas porque en algunos lugares nunca desapareció la atención presencial". Barbón indicó que desde enero pasado el SESPA ha contratado 98 médicos y 156 enfermeros más y que va a liberar a los médicos de Atención Primaria de realizar tareas burocráticas y señaló que el refuerzo de facultativos se notará a partir de 2023, cuando empiece a ser operativo el incremento de profesionales aprobado por Luisa Carcedo durante su etapa al frente del Ministerio de Sanidad,, "poniendo fin a los recortes del Gobierno anterior".

La portavoz de Ciudadanos, Susana Fernández, preguntó al presidente del Principado cuándo se van a traducir las mejores cifras de Asturias sobre la pandemia en el paso definitivo a la nueva normalidad. "Hay que ir camino de eliminar las restricciones", aseguró Barbón a la diputada del grupo naranja, quien reprobó el "afán represor" del Gobierno asturiano "pese a a que las tasas de incidencia y de ocupación hospitalaria son realmente esperanzadoras". Barbón contestó que las restricciones se eliminarán conforme “nos lo digan los epidemiólogos, yo no lo soy” y defendió que la situación actual ha dado la razón a la gestión de la pandemia realizada en Asturias: "No me hable de la excusa de la pandemia. Hubo una pandemia que espero que acabe muy pronto", declaró el presidente autonómico que puso la concertación social y el Presupuesto de 2022 como claves para la reactivación económica de Asturias.

Podemos dedicó su primer debate del curso con Barbón al nuevo curso escolar. "No han hecho los deberes para la vuelta a la presencialidad", cuestionó el portavoz del grupo morado, Daniel Ripa, quien criticó la tardía incorporación de interinos a los centros y reivindicó "un avance para reducir las ratios en las aulas" además de un plan de choque de infraestructuras para nuevos centros. El Presidente reconoció que "hay que solucionar el problema de la asignación de interinos", pero exigió realismo a Podemos. "Lo que usted pide serían 250 millones de euros. La diferencia política con usted es que soy socialdemócrata y usted habla de esperanza pero no la transforma en realidad. Asturias ya tenía antes de la pandemia una de las ratios de alumno por profesor más bajas de España. Caminar a la normalidad no es un suplemento de de gasto. ¿Cómo lo pagamos? ¿Hay que detraer inversión? Prefiero hablar claro".

Ángela Vallina, de IU, trasladó el problema de las familias de alumnos del Noroccidente asturiano, "que tienen que dejarse medio sueldo, 400 euros al mes, para que sus hijos acudan al centro de Bachillerato que han elegido". La portavoz de la coalición puso esa situación como ejemplo de los problemas que padece el alumnado de la zona rural asturiana y le sirvió de argumento para plantear que "a estas alturas de legislatura pocos logros en el haber para evitar la despoblación". Adrián Barbón aseguró que aunque no se trata de una enseñanza obligatoria, "la consejera de Educación y su equipo van a buscar una solución. Vamos a tener una especial consideración con este tema, al menos con una propuesta que sea más económica para las familias". El presidente autonómica subrayó el respaldo de su ejecutivo al concepto de "la educación como ascensor social".

Ignacio Blanco, de Vox, trajo al primer "cara a cara" del curso político con Barbón la reforma del Estatuto de Autonomía, que se ha empezado a negociar en la última semana. "Asturias con Estatuto o sin Estatuto no va a desaparecer", sostuvo Blanco, quien calificó de "proyecto letal" la cooficialidad "que va a condicionar a futuro" la vida de los asturianos y tiró de su formación de abogado para aseverar que la propuesta de reforma estatutaria "es en su forma una auténtica chapuza". Barbón tachó de "anticonstitucional el discurso del portavoz de Vox, "y por ser antiasturiano es también antiespañol". El presidente del Principado concluyó que "sin profundizar en el autogobierno hoy no tendríamos el HUCA ni los hospitales comarcales, ni las escuelas rurales con cuatro alumnos, porque cuando las decisiones se toman a distancias en un despacho de Madrid, se tienen en cuenta otras cosas".

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