Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Ni modernos, ni puristas: un estudio sobre el profesorado de Matemáticas detecta que su perfil docente es cada vez más combinado

La investigación la han liderado las universidades de Oviedo y Oxford

El equipo de matemáticas que llevó a cabo el estudio. Por la izquierda, Laura Muñiz Rodríguez, Luis J. Rodríguez Muñiz y Álvaro Aguilar González.

Las universidades de Oviedo y Oxford han colaborado en una investigación que supera clichés. Los que han pesado mucho tiempo sobre el profesorado de Matemáticas al que se encuadra, según su actitud docente, entre puristas o modernos. Los que adaptan sus enseñanzas a las metodologías más innovadoras y quienes no se salen de la metodología más clásica, ofreciendo así una realidad del colectivo muy polarizada. Esa polarización es la que ahora rompe el estudio que ha sido publicado en la revista Educational Studies in Mathematics. Confirma que el profesorado de Matemáticas combina tendencias tradicionales e innovadoras en la formación del alumnado.  

Los investigadores del Mathematics Education Research Group (MERG) de la Universidad de Oviedo, que han liderado el trabajo, han llegado a estas conclusiones tras analizar las concepciones que tienen sobre la enseñanza y el aprendizaje de la materia estudiantes de Matemáticas, Magisterio de Primaria y Psicología.

El trabajo, según manifiesta el profesor de la Universidad de Oviedo Luis J. Rodríguez Muñiz, respalda con evidencia empírica las diversas teorías que postulaban que las personas obedecen a diferentes tendencias educativas, combinando de distinta forma aspectos más tradicionales con otros más innovadores.  

El estudio, además, ha permitido diferenciar también cuatro grupos de estudiantes. “Hemos visto que los estudiantes para maestros de Primaria dan más peso a la innovación frente a los estudiantes del Grado de Matemáticas, que dan mayor importancia al formalismo. Sin embargo, hemos comprobado también que todos los perfiles combinan concepciones y creencias tradicionales e innovadoras”, manifiesta el investigador.

Así que las etiquetas demasiado rígidas no reflejan la realidad, ya que no hay dos grupos contrapuestos de profesores súper innovadores frente a otros súper tradicionales. “La investigación muestra que la realidad de los futuros docentes va más allá de ideas preconcebidas y clichés sobre que un tipo de formación de origen determine un estilo docente. La realidad es más compleja y las concepciones sobre la enseñanza de las matemáticas, que tienen una influencia enorme en el estilo docente, se caracterizan por combinaciones de tendencias que podrían parecer incluso contradictorias”, asegura Rodríguez Muñiz. “Esta complejidad debe ser entendida como un valor positivo, el estilo docente en Matemáticas debe adaptarse a muchas variables: el contexto social y la realidad individual del alumnado, el tema o contenido que se trate, los recursos disponibles…”, añade.

La investigación, según explican desde la Universidad de Oviedo, también muestra que, comparando con los pocos estudios previos sobre el tema, los estudiantes han evolucionado desde posturas más vinculadas a la autoridad del profesorado, a la instrucción directa y a esquemas docentes muy dirigidos por el libro de texto, a otros donde hay más espacio para el descubrimiento, la adaptación de la instrucción a las necesidades del alumnado y el uso de diferentes recursos materiales más allá del libro. “Este nuevo perfil obedece a los cambios introducidos en la educación matemática en los últimos 30 años en España, en la que se ha reducido el peso del formalismo y se ha ampliado el de la exploración y la indagación”, indica el profesor de la Universidad de Oviedo.

 Si bien el estudio no entra a valorar la calidad de la enseñanza de las Matemáticas, el profesor Rodríguez Muñiz subraya que es obvio que se ha producido un avance importante en los últimos años. “No estamos aún en las mejores condiciones, pero ha habido una evolución. El profesorado, quizá no el 100%, sí está aprovechando las nuevas herramientas de enseñanza y el alumnado percibe esta mejoría”, concluye. 

Compartir el artículo

stats