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Un nuevo sistema de seguridad provocará más retrasos en las líneas de Feve desde mañana

El comité de empresa de Renfe exige aplazar la implantación del ASFA digital porque causará “un aumento significativo de los tiempos de viaje”

Un tren de Feve

Revuelta sindical en Renfe. El comité de empresa de la operadora en Asturias auguró ayer que los trenes de ancho métrico (antigua Feve) acumularán a partir de mañana aún más retrasos y “perjudicarán a los usuarios”, a causa de la implantación de un nuevo sistema de seguridad, el Anuncio de Señales y Frenado Automático (ASFA) digital, versión 4.1, “sin tener la infraestructura preparada para ello”. Por este motivo, instó a la presidencia de Renfe a que “de forma inmediata” paralice la implantación de este sistema de asistencia a la conducción, hasta que la infraestructura se adecue a la nueva versión, ya instalada en los trenes, y así no se vea afectada “la circulación comercial”, ni “la calidad del servicio”.

El ASFA digital requiere elementos tanto en los trenes (competencia de Renfe) como en la vía férrea (competencia de Adif) “Queda probado que este sistema (paradójicamente, el más avanzado que existe en Europa) impone restricciones de velocidad y que es incompatible con los obsoletos enclavamientos instalados en las líneas de ancho métrico. Va a incrementar la duración de los trayectos la duración de los viajes notablemente en todos los trayectos”, denuncia el comité de empresa, que no entiende la decisión de implantar esta versión de ASFA cuando “Renfe y Adif ya están trabajando en la nueva versión, 4.2, que evita la ralentización de los tiempos de marcha y mantiene los estándares de seguridad”.

Fuentes sindicales indicaron que esta “prisa” por implantar mañana el ASFA 4.1 podría ser consecuencia de que no haya suficientes trenes sin él útiles para circular, ya que hay varios averiados. “Falta material y quizá Renfe se ve obligada a sacar estos trenes, que ya tenían instalado este nuevo sistema de seguridad desde hace unos meses y que aguardaban desde entonces en los talleres”, señalaron estas fuentes.

El comité de empresa que sostiene que la solución pasa por compatibilizar los equipos de seguridad de los trenes y la infraestructura, con lo que se garantizaría “una circulación segura y eficaz, además de proporcionar un servicio de calidad al usuario”.

En Cantabria, el comité provincial de empresa de Renfe augura retrasos de hasta el 75 por ciento en los tiempos de viaje con la implantación del l ASFA 4.1.

Denuncian retrasos diarios entre Lena y Gijón: “Los trenes tienen que ir a 10 por hora”

Usuarios de la línea C1 de Renfe que une Puente los Fierros (Lena) y Gijón, han denunciado los perjuicios que les causan los retrasos que sufren a diario los trenes a causa del mal estado de la vía. Son, en concreto, usuarios de un tren (el 22007) que parte cada mañana de la localidad lenense a las 7.48 horas y que tiene su llegada a la villa gijonesa a las 9.23 horas y que al llegar a Lugones (Siero) y Lugo de Llanera, a eso de las 9.00 horas, acumula alrededor de quince minutos. Este retraso provoca que el convoy llegue a Gijón cuando ya no hay autobuses para acercarse al centro, lo que provoca que los pasajeros lleguen tarde a sus trabajos y a la Universidad (hay varios estudiantes que realizan a diario ese trayecto). El problema añadido es que tomar el tren anterior (22109) los obligaría a esperar en Gijón 45 minutos para entrar al trabajo y a las aulas. Una de las afectadas, Beatriz Rojo, ha denunciado esta situación a Renfe, y ha propuesto una solución, a la que la operadora ha hecho hasta ahora oídos sordos, que un semidirecto que circula por Lugones y Lugo de Llanera sobre las 8.45 horas, realice paradas de forma provisional en estas paradas hasta que se solucionen los retrasos. “Los retrasos se producen porque hay tramos de vía en los que los trenes están obligados a circular a 10 kilómetros por hora”, señaló esta vecina de Lugo. “Entiendo que si la vía esta mal haya que tomar precauciones, pero simplemente con que el tren semidirecto anterior parara, otras personas y yo llegaríamos a la hora al trabajo y los estudiantes a sus clases. Hoy (por ayer) el 22007 iba lleno”, mientras que el semidirecto “va casi siempre vacío”. Además, la misma solución que reclama ya la aplica Renfe con otro semidirecto”, añadió Rojo, que se queja de que la operadora “conoce perfectamente el problema”, pero no le hace “ni caso”. Su opinión telegráfica sobre Renfe: “Cero en puntualidad y exceso de dejadez”.

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