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El Principado pide a Medicina y Enfermería que aumenten sus plazas en un 10%

l Un total de 535 médicos y enfermeras se jubilan entre 2023 y 2024 | Anestesia, familia, otorrino y urología, especialidades con más déficit

Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo. | Luisma Murias

El Gobierno de Asturias solicitará a la Universidad de Oviedo que aumente en un diez por ciento la oferta de plazas en el primer curso de los grados de Medicina y Enfermería. El objetivo de las autoridades sanitarias se centra en dar respuesta a la escasez de profesionales de ambas categorías que, desde hace años, padece el sistema sanitario, y que se prevé que vaya a más en los próximos tiempos.

Según ha podido saber este periódico, entre los años 2023 y 2024, en el Principado alcanzarán la edad de jubilación (sobre el papel, 65 años) 275 médicos y 260 enfermeras. El déficit de profesionales es más acuciante en el caso de los facultativos. Los datos que maneja la Consejería de Salud señalan que, entre las 47 especialidades médicas existentes, las mayores estrecheces se registran en cuatro: anestesiología, medicina de familia, otorrino y urología.

En el momento actual, el grado de Medicina de Oviedo oferta 150 plazas, que pasarían a ser 165. En cuanto a Enfermería, la facultad de Oviedo dispone de 100 plazas, que aumentarían hasta 110; y la de Gijón oferta 70, que se incrementarían hasta 77. Es bien conocido que, en estas titulaciones, tanto las cifras de aspirantes como las notas de corte que se exigen son muy elevadas.

Esta demanda del Gobierno autonómico a las facultades de Medicina y Enfermería no será exclusiva de Asturias, sino que afectará a todo el territorio nacional. Así lo acordó el pasado miércoles la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, en la que están representados el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas. La respuesta de las facultades aún no se conoce, pero ante este tipo de demandas la respuesta suele ser que la admisión de más alumnos debe ir acompañada de más recursos y que se corre el riesgo de que la calidad docente se vea mermada.

Durante la citada reunión, se llevó a cabo un análisis pormenorizado del estudio de la oferta y necesidades de especialistas médicos para el periodo 2021-2035. Por parte de Asturias, el director general de Política y Planificación Sanitarias, Sergio Valles, planteó la propuesta ya expresada: solicitar el aumento de las plazas de Medicina en las universidades públicas, “que son las que menor crecimiento han tenido en los últimos años”. Valles también pidió que se incrementen las plazas de Enfermería.

A lo largo de la pandemia de covid-19, en Asturias y en toda España hubo fases en las que la escasez de enfermeras alcanzó unos niveles preocupantes. En el momento actual, el déficit sigue estando ahí, si bien en las bolsas de demandantes de empleo suele haber algunas profesionales.

Otro aspecto que el Principado considera “clave”, y así lo expuso Sergio Valles durante la reunión del miércoles, es la formación sanitaria especializada. “Asturias ha planteado la necesidad de aumentar las plazas y actualizar los programas formativos y los requisitos de acreditación de las unidades docentes”, indicó el director general de Política y Planificación Sanitarias. El incremento de plazas de médico interno residente (MIR) solicitado por Asturias al Ministerio también es del diez por ciento. Asimismo, el representante asturiano puso de relieve la apuesta de la Consejería de Salud del Principado por “impulsar los equipos multidisciplinares mediante una actualización de los diferentes perfiles competenciales”.

En Asturias, la alerta por la escasez de médicos ya tiene una larga trayectoria. Durante años, estuvo vigente, sin apenas excepciones, la jubilación obligatoria de facultativos al cumplir 65 años, una medida duramente criticada por los médicos y por las organizaciones que los representan. El rechazo obedece, entre otras razones, a la merma de ingresos que para los médicos acarrea el pasar a la jubilación. Esta pérdida es muy inferior en el caso de los enfermeros.

Andando el tiempo, y a medida que el déficit de profesionales se hizo patente, la Consejería de Salud fue flexibilizando los requisitos para continuar en activo por encima de esa edad. En el momento actual, son 160 los médicos mayores de 65 años que siguen trabajando; entre las enfermeras, la cifra es mínima.

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