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Salud espera un consenso para vacunar a los niños varones frente al papiloma

Cataluña se adelanta en ampliar la protección frente a un virus que, además de en el cáncer de cérvix, está presente en el origen de varios tipos de tumor

Una recreación del virus del papiloma humano. Shutterstock

El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas están debatiendo la opción de extender la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH) a los niños varones, después de los 15 años que lleva aplicándose solo a las niñas. En el marco de la Ponencia de Vacunas, la Consejería de Salud del Principado no se ha pronunciado de forma explícita. Las autoridades sanitarias de la región no quieren adoptar una medida unilateral como ya ha hecho Cataluña, que se ha adelantado al dictamen de los técnicos.

A juicio de la Asociación de Ginecología del Principado de Asturias (AGIPA), deberían vacunarse frente al virus del papiloma humano, de manera prioritaria, “los preadolescentes entre 9 y 14 años, mujeres y hombres”. Sin embargo, y dado que las personas están en riesgo de adquirir nuevas infecciones a lo largo de toda su vida, “estaría justificada la vacunación de mujeres y hombres de más edad”, indica la citada organización.

“No hay diferencias de género en una enfermedad de transmisión sexual: si quieres evitarla, independientemente del cáncer, y tienes una vacuna eficaz para ello, tienes que vacunar a hombres y mujeres, si no, no erradicas esta infección”, subrayó Valentín Pineda, miembro del Consejo Asesor de Vacunaciones en Cataluña y del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP).

“En el varón está justificada primero por un tema de equidad e igualdad, y segundo por un efecto directo positivo para que también puedan prevenir cánceres asociados al VPH”, añade el vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), Fernando Moraga-Llop, quien cita otro beneficio indirecto: proteger a mujeres no vacunadas y a hombres que mantienen sexo con otros hombres que tampoco lo están.

Alrededor del 80 por ciento de las personas con actividad sexual se infectan de papiloma, aunque la mayoría lo cursa de forma leve o asintomática. Sin embargo, en los que persiste, puede acabar desembocando en un tumor. La práctica totalidad de los de cérvix (cuello de útero), un 99 por ciento, están provocados por el VPH.

De ahí que se empezara vacunando solo a las niñas: “Cuando se comenzó hace 15 años, había una evidencia clara de la relación del VPH con este cáncer”, comenta el pediatra. Después, se fue comprobando su vínculo con los de vulva y vagina, pero también con otros no exclusivos de la mujer, como el de ano, pene y el orofaríngeo –boca, lengua, laringe y faringe–, del que se está viendo un incremento en hombres en los últimos años.

“Me recuerda un poco a lo que ocurrió con la rubeola en los ochenta, cuando se vacunaba solamente a las niñas para que previnieran la rubeola congénita cuando alcanzaran la edad fértil”. Entonces se constató que la “forma más lógica y eficaz” de limitar la transmisión era vacunando también a los chicos para evitar que fueran fuente de contagio.

Cataluña ha abierto el camino a la vacunación de niños y adolescentes frente al VPH en España, pero la mayoría de las comunidades prefieren aguardar el dictamen definitivo de la ponencia de vacunas. Es el caso de Asturias, que seguirá las indicaciones que marcan los técnicos; lo mismo trasladan la Comunidad Valenciana, que estará a lo que se acuerde en los órganos de decisión compartidos del Sistema Nacional de Salud (SNS), Extremadura, La Rioja o Aragón. Madrid aboga por seguir una única política en todo el país. Cantabria no tiene previsto vacunar a chicos este año, pero se estudiará para el que viene; de la misma forma, Castilla y León no se plantea por el momento vacunar a chicos.

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