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Nuevos fondos de la UE... pero para viejos proyectos: así destina el Estado las ayudas en Asturias

Trenes y carreteras absorben buena parte de las ayudas destinadas a Asturias, que se adjudican a las grandes empresas y no llegan a pymes

Los túneles del Padrún. FERNANDO GEIJO

El maná de Bruselas vuelve a llover sobre las infraestructuras. Contra lo que estaba previsto –la transformación de las economías para hacer frente a una realidad verde y digital– el dinero de los nuevos fondos europeos está volviendo a regar los viejos proyectos de infraestructuras, objetivo principal de otros mecanismos de financiación como los Fondos Feder. En Asturias, según los datos públicos del Portal de Contratación del Estado, las administraciones han licitado una veintena de actuaciones por casi 110 millones de euros (impuestos excluidos). De estos, más de 85 millones de euros se reparten entre las deudas del Gobierno central con las vías de tren y las carreteras asturianas, que absorben más del 75% de la inversión licitada hasta ahora en la región. Y, a grandes proyectos, grandes empresas, y los fondos no terminan de llegar al pequeño empresario, uno de los objetivos iniciales del Plan de Transformación y Resiliencia. Acciona, Ferrovial, Alumbrados Viarios (Aluvisa) y Enyse son algunos de los nombres que reciben el grueso de los fondos de Europa que se gastan en Asturias.

La mayor parte de la inversión la gestiona el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), que ha licitado más de 76 millones de euros. Solo las actuaciones del proyecto del tramo ferroviario Gijón-Laviana concentran casi 62 millones. Esta actuación, es una de las principales inversiones del plan de cercanías de 2017 y lleva reclamándose desde mucho antes. El túnel de Langreo y el soterramiento de las vías en la misma localidad, que ya se negociaban en los 90 del pasado siglo suman otros 14,9 millones. Esta inversión ya contaba con dinero de los fondos mineros de principios de siglo y, ahora, los Next Generation parecen destinarse a deberes pendientes. Por su parte, la dirección general de Carreteras del Estado ha licitado siete millones de euros que se han ido a adecuar túneles a las exigencias de una directiva europea de 2004 y más de tres millones a actuaciones contra el ruido en la autovía AL-81.

El Estado está destinando los nuevos fondos europeos a las infraestructuras y, las pocas licitaciones en Asturias que sí que responden al espíritu del plan se han tropezado con problemas. La Autoridad Portuaria de Gijón licitó un contrato para hacerse con vehículos eléctricos que resultó desierto después de que ninguna empresa optase al concurso. Lo mismo ha ocurrido con un sistema de tratamiento de gases para una planta piloto del Incar; tampoco concurrieron licitadores. Por su parte, la empresa pública Tragsa está invirtiendo casi 21 millones en la restauración de las minas de Tormaleo, Cerredo y Buseiro.

La dificultad de seguirle la pista a los fondos europeos motivó al investigador de EsadeEcPol Manuel Hidalgo a crear un algoritmo para recopilar todas las convocatorias de licitaciones publicadas y controlar el uso de estos recursos y su destino. Esta herramienta ha sido utilizada para elaborar esta información.

Al margen quedan los fondos asignados al Gobierno de Asturias, que se reparten mayoritariamente vía subvención o ejecución directa. Según el algoritmo, el Principado no ha licitado nada con cargo a los nuevos fondos. El Principado refiere haber sacado convocatorias de subvenciones o licitado hasta 137 millones de los 350 que ha recibido de Bruselas. De estos, no hay ningún plan en el que el dinero esté totalmente invertido. Desde el Gobierno aportan datos de los planes iniciados: Presidencia (800.000 euros), Hacienda (100.000), Industria (39,6 millones), Educación (2,6 millones), Derechos Sociales (41,8 millones), o Cultura (400.000 euros).

Asturias, única autonomía que no convocó aún las ayudas a la inversión en el campo

Juan A. Ardura

“La situación que se vive en Asturias cada vez que hay que mover un papel en la Administración para pedir alguna subvención o ayuda mete miedo. Estamos en la peor situación de toda España”. Ramón Artime, presidente de ASAJA en Asturias, pone voz al “profundo malestar” que hay en el campo asturiano porque el Principado lleva sin sacar la convocatoria de ayudas a la inversión y a la modernización desde la anterior legislatura, en 2019. También Mercedes Cruzado, de COAG, se hizo eco de la indignación existente en las explotaciones por una tardanza “vergonzosa”, de la que “ya hay que pedir responsabilidades”.

Asturias es la única autonomía que aún no ha publicado la convocatoria de unas ayudas que se encuentran en distintas fases de su tramitación en otras comunidades: En la vecina Cantabria se abrió el plazo el 31 de marzo; en Castilla y León el 30 de abril. Otras comunidades las han publicado en la primera semana de mayo, como Valencia o el País Vasco entre otras, mientras que Extremadura y La Rioja tienen ya próximo el cierre de peticiones en un plazo máximo de una semana. Asturias, que en una primera fase cuenta con una partida de 1,8 millones de euros para estas ayudas a la inversión, todavía no ha sacado esa convocatoria. “Llevamos esperando toda esta legislatura y ya han pasado tres años”, expone Mercedes Cruzado. “Tanta burocracia en esta región es insoportable”, abunda Ramón Artime. “Hablan mucho de ayudas contra la despoblación pero a los que ya están y quieren renovar sus explotaciones para fijar actividad solo se les ponen trabas”, lamentan los responsables de ASAJA y COAG.

La directora general de Ganadería, Rocío Huerta, asumía ese retraso en una entrevista publicada este lunes en LA NUEVA ESPAÑA, en la que daba como plazo previsible para esta convocatoria esta próxima semana.

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