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Asturias lidera el consumo de psicofármacos, con un fuerte incremento entre los jóvenes

Cuatro de cada diez mujeres y dos de cada diez hombres toman antidepresivos, ansiolíticos y sedantes | Los pacientes en terapia aumentaron un 11% durante la pandemia | La tasa de tratamientos para la ansiedad triplica la de Madrid o Navarra

Cuatro de cada diez asturianas consumen psicofármacos, y lo mismo hacen dos de cada diez hombres. Un exhaustivo estudio llevado a cabo por investigadores de la región pone de relieve que el Principado es la comunidad española en la que más se recurre a medicamentos antipsicóticos, ansiolíticos, hipnosedantes y antidepresivos. Los niveles de consumo se han incrementado de manera notable –un 11 por ciento, tanto en hombres como en mujeres– durante la pandemia de covid, con un particular aumento en la franja de 15 a 29 años.

Las mayores tasas de uso de psicofármacos se registran en las cuencas mineras del Caudal y del Nalón. Las más bajas, en Oviedo y el centro de la región. Entre las mujeres, los fármacos más empleados son los antidepresivos, consumidos por el 18,2 por ciento de la población femenina. Entre los hombres, figuran casi empatados antidepresivos y ansiolíticos, con aproximadamente un 8 por ciento de consumidores.

Según datos del Ministerio de Sanidad, Asturias se sitúa a la cabeza de España en el consumo de ansiolíticos, con niveles que triplican los de Madrid o Navarra. Asimismo, ocupa el segundo puesto en el uso de antipsicóticos y antidepresivos, con valores que casi duplican la media nacional.

Son bastante conocidas las indicaciones de los medicamentos antidepresivos y de los ansiolíticos. Entre tanto, los antipsicóticos se utilizan para tratar trastornos graves (como esquizofrenia o trastorno bipolar) y los hipnosedantes producen sedación y, a dosis más elevadas, provocan sueño.

Asturias, región muy consumidora de psicofármacos. Los investigadores justifican la necesidad de este estudio al poner de relieve que, "en los últimos años, se viene alertando de la tendencia creciente y sostenida del consumo de psicofármacos en España y otros países". Dentro de las naciones de la OCDE, España es uno de los mayores consumidores de psicofármacos. Y, dentro de España, Asturias figura primera o segunda en buena parte de los rankings.

Las mujeres duplican a los hombres. Estudios recientes reafirman un claro predominio femenino en el consumo de psicofármacos, que duplica al de los hombres. Esta tendencia global se reproduce en Asturias al pie de la letra. Una de las metas prioritarias del Plan de Salud del Principado 2019-2030 se centra en "disminuir el consumo de fármacos psicotrópicos [psicofármacos] en las mujeres".

El impacto de la pandemia de covid-19. Durante los dos años y medio de crisis sanitaria originada por el coronavirus, el uso de medicamentos psicotrópicos ha aumentado en Asturias tanto en hombres como en mujeres; y en todos los tramos de edad, excepto entre los mayores de 90 años. El mayor incremento se ha localizado entre los adolescentes y jóvenes, en el tramo de edad de 15 a 29 años; una franja en la que el aumento ha sido más intenso en las mujeres (40 por ciento) que en los hombres (25 por ciento).

Antidepresivos, los que más crecen. El tipo de medicamentos cuyo uso más ha aumentado en el periodo 2018-2021 son los antidepresivos, con un incremento del 15 por ciento. "Las mujeres consumen dos veces y media más de antidepresivos que los hombres", indica el estudio. En 2021, los tomaron el 18,2 por ciento de las mujeres y el 7,6 por ciento de los hombres.

Principios activos. Los cinco principios activos con mayor consumo en 2021 son lorazepam, alprazolam, escitalopram, lormetazepam y sertralina.

Las cuencas mineras, nivel máximo; Oviedo y Gijón, nivel mínimo. Por áreas sanitarias, la utilización de psicofármacos en 2021 alcanza las tasas más elevadas en las áreas VII (Caudal) y VIII (Nalón). Los índices más bajos de consumo se registran en el área sanitaria de Oviedo (que comprende el municipio de Oviedo y otros 21 del centro de Asturias), seguida del área de Gijón (que aglutina Gijón, Carreño y Villaviciosa).

La recomendación de los autores: mejorar la coordinación. Los investigadores indican al final de su trabajo que la elevada utilización de psicofármacos "requiere la búsqueda de estrategias para disminuir su prescripción y la duración de los tratamientos". En esta línea, recomiendan "mejorar la coordinación entre profesionales de Atención Primaria y Unidades de Salud Mental". Acto seguido, concretan más: "Una ruta de trabajo podría ser la actualización de protocolos de actuación y derivación consensuados entre los diferentes profesionales implicados en el abordaje de los problemas de salud mental".

Siete investigadores de tres organismos. El estudio ha sido desarrollado por tres organismos: la Consejería de Salud, el Instituto de Investigación Sanitaria del Principado (ISPA) y el Servicio de Salud del Principado (Sespa). Los autores son Marisa Nicieza García y Marta Martínez Alfonso, de la Dirección General de Política y Planificación Sanitarias; Paula Fernández Martínez, Eva Fernández Bretón y Patricio Suárez Gil, de la Plataforma de Bioestadística y Epidemiología del ISPA; Constanza Gómez de Oña, del servicio de Farmacia de Atención Primaria del área sanitaria V; y Evaristo Bayón Castaño, de la Subdirección de Infraestructuras y Servicios Técnicos del Sespa.

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