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La cosecha de miel en Asturias será un 20% inferior este año debido a la sequía

El elevado calor desde mediados de julio perjudicó la floración del brezo y mermó las abejas, que dejaron de criar por falta de comida

Colmenas en Caso. FERNANDO RODRIGUEZ

Todo en el campo asturiano se ha visto alterado este verano de temperaturas inusualmente elevadas y el trabajo de las abejas no iba a ser menos. Los apicultores del Principado prevén una cosecha en torno a un 20% inferior a la del año pasado debido a que la producción de las colmenas se ha visto afectada, sobre todo, a partir de mediados de julio, cuando se dispararon los termómetros de forma considerable.

Son los cálculos que hacen en el consejo regulador de la IGP (identificación geográfica protegida) Miel de Asturias, etiqueta de calidad que se estrenará coincidiendo con la salida al mercado de la nueva cosecha durante la segunda quincena de octubre. "Hay zonas que se han visto más afectadas que otras", explica Julio Fernández, presidente de la asociación para la promoción de la miel, Promiel, implicada en el desarrollo de la IGP. "Los brezales se vieron especialmente perjudicados desde mediados de julio y durante todo agosto, con apenas floración, y eso lógicamente influyó en el trabajo de las abejas".

Prácticamente todo el Occidente, tanto en la zona de la costa como en el interior, se ha visto afectado. "Fue una pena, porque se empezó bien el verano, con la floración del castaño en junio, que fue óptima, pero luego se torció", añade Fernández.

El alto calor mermó la floración y, por tanto, el alimento de las abejas, que optaron por tanto por reducir la cría. "Es una consecuencia lógica", explica el apicultor, quien también señala la varroa –un ácaro– que hubo en la zona de costa como otro elemento que ha influido en la reducción de miel, además de la omnipresente avispa asiática.

Con todo, habrá que esperar a los resultados finales para ver el impacto de la sequía en el sector mielero asturiano, ya que cada zona tiene su propia singularidad. No obstante, en líneas generales se espera recolectar un 20% menos en la región, una pérdida menor que en el conjunto total de España. El sindicato Coag ha estimado que la cosecha se reducirá en torno al 40 y 50%, con la Región de Murcia, Andalucía y Comunidad Valenciana como territorios más perjudicados.

Nuevas incorporaciones

En Asturias la merma se produce cuando, coyuntura meteorológica aparte, el sector apícola afronta uno de sus mejores momentos. No solo por estar a punto de estrenar el sello de calidad, sino porque cada vez son más las incorporaciones a la producción de miel y también hay tendencia a la profesionalización, tal y como destaca Julio Fernández.

Actualmente, son unos 90 profesionales, entre productores y envasadores, los adscritos a la IGP, sello bajo el que se espera comercializar en dos meses las que serán las primeras 200 toneladas etiquetadas. La idea del consejo regulador es duplicar la producción IGP con el paso del tiempo. "Es un sector que crece y, lo más importante, de forma profesionalizada. Hay recorrido para la miel en Asturias y lo que queremos es que la gente se sume al etiquetado, porque siempre es mejor trabajar con el apoyo del consejo regulador para hacer frente a los problemas que puedan surgir, como plagas u otras cosas", concluye Julio Fernández.

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