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Cifran en un millón de euros el quebranto de la red que trajo a decenas de menas

El alojamiento de cada menor cuesta 91 euros al día, a lo que hay que unir los gastos educativos

Cuatro de los acusados, con sus abogados, en Oviedo. | LNE

El Jefe de la Brigada de Extranjería de Asturias cifró en un millón de euros el quebranto económico a la Administración causado por la red que trajo a más de sesenta menores magrebíes a Asturias, en concreto al centro de Loriana, en Oviedo. Según indicó el inspector este miércoles en la sección tercera de la Audiencia, durante la segunda jornada del juicio a la red, cada mena costaba 91 euros al día. Sumando todos los menores traídos de forma fraudulenta, sale un coste de 700.000 euros, al que hay que sumar otros 300.000 euros por los gastos educativos.

El inspector indicó que "la investigación se inició en Oviedo ante el incremento anómalo de menas marroquíes, con un mismo perfil: de 16 años, bereberes de Tinghir y que no procedían de entornos desestructurados, sino al contrario, tenían educación".

Los agentes comprobaron que en un mes llegaron 10 menores y al siguiente otros 18. Al investigar, añadió el inspector, se descubrió que en el centro había una cocinera de la misma zona que los jóvenes. Uno de los hijos de Habiba A. había sido condenado por traer a un mena. Además, se supo que uno de los ahora acusados Said W. se había acercado al centro y un grupo de menas le había agradecido que los trajera a Asturias.

Con estos mimbres se iniciaron las escuchas y se comprobó que Habiba A. había entrado con un mena por Tarifa, al que albergó en su casa y que luego terminó en Loriana. Además, añadió el agente, "llamaba a menores que habían llegado de una manera un tanto irregular". Los agentes hablaron con ocho menas, de los cuales solo tres admitieron que sus padres habían pagado por traerlos a España. Este jueves declararán 32 de los 62 menores traídos por la red.

El anterior Jefe de la Brigada Central contra la Trata de Personas dio cuenta de una conversación de Said W. –defendido por Ramón Quirós, que pidió al principio del juicio la nulidad de las escuchas, al no verlas justificadas– "en la que le dicen que va a pasar una persona a España y debe estar atento". Cuando fue detenido, tenía fotos de un menor que había cruzado la frontera con Habiba A. Incluso llegó a hablar con un hombre no identificado, indicándole que le parecía demasiado dinero pagar 7.500 euros por hacer llegar a España a un menor. En su casa hallaron libretas con anotaciones de cantidades asociadas a personas, dos de ellos menores.

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