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El HUCA, pionero en el uso del "big data" para controlar la insuficiencia cardiaca

El hospital estudia una alianza con los centros de salud para vigilar la recuperación de pacientes complejos monitorizándolos en sus casas

Por la izquierda, José María Fernández, Álvaro González y Pedro Abad, ayer, en el recinto ferial gijonés. | Á. González

La sanidad asturiana abandera a nivel nacional el control de pacientes con insuficiencia cardiaca aguda. Capitaneados por el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), la región creó en 2019 una herramienta para medir las pautas médicas que se realizaban a este tipo de enfermos desde su ingreso y hasta su alta, una aplicación pionera por estar integrada en la historia clínica y que está ya implementada en el resto de hospitales de Asturias. Ahora, los médicos internistas al frente del proyecto han consolidado el plan con dos nuevas actuaciones: la revisión de ese formulario inicial que les ha servido de guía hasta ahora y la expansión de su aplicación hasta los centros de salud, que podrán cumplimentar estos mismos registros para ampliar el seguimiento de estos enfermos. También se ultima un curso formativo para internistas a lo largo del año que viene y se estudia, incluso, la posibilidad de monitorizar a pacientes en su casa durante las primeras semanas tras recibir el alta hospitalaria, el periodo de mayor riesgo en cuanto a reingresos. La iniciativa fue presentada ayer en el Congreso Nacional de Medicina Interna que se celebra hasta hoy en el recinto ferial gijonés, un plan capitaneado por Álvaro González, jefe de Medicina Interna del HUCA, y apoyado por Pedro Abad –su homólogo en el Hospital de Arriondas– y José María Fernández, presidente de la Sociedad Asturiana de Medicina Interna: "Es una herramienta única en el país".

La doctora María Neira, ponente de cierre en el Congreso Nacional de Medicina Interna

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La idea de la que partieron González y su equipo en 2019 es aprovechar las guías de recomendaciones consensuadas por el gremio llevándolas a la práctica. "Es una patología muy prevalente a partir de los 65 años, con cada vez más hospitalizaciones y una mortalidad muy elevada. El concepto de la insuficiencia cardiaca como patología benigna está ya superada", razonó ayer el experto. Su objetivo fue crear un formulario digital, integrado en la historia clínica, para que el facultativo pudiese marcar los indicadores, pautas y tratamientos realizados al paciente desde su ingreso, durante su fase aguda, su fase estable y su alta hospitalaria. La idea fue bien acogida en el HUCA, primero, y por el Sespa, después, y el formulario está ya implementado en todos los hospitales de Asturias. Sirve, en esencia, para dos cosas: tener un mejor control de los datos del pacientes y por "medir" las pautas que realizan los sanitarios. Esto último resulta especialmente interesante, aclaró González, a la hora de detectar "lagunas" o prácticas que se pueden mejorar.

Los datos recabados hasta ahora reflejan sobre papel lo que los internistas sanitarios ya sabían: el perfil mayoritario del paciente con insuficiencia cardiaca aguda es una mujer de edad avanzada (una media de 83 años) y con problemas asociados como hipertensión o anemia. Seis de cada diez pacientes presentan cierto grado de dependencia y el 40 por ciento sufren algún tipo de deterioro cognitivo, entre otros parámetros.

Esta herramienta asturiana, que ya ha causado el interés de otros hospitales del país, sigue ahora su curso con un paso más, un proyecto que se ha bautizado como "Digiccom" y que busca trasladar estas pautas al ámbito ambulatorio, a toda la red de atención primaria. Ya se han celebrado varias reuniones al respecto. El otro gran reto será un curso general sobre este proyecto a internistas de la región que se espera lanzar en 2023 y, mientras, según anunció ayer Abad, se estudia cómo monitorizar a estos enfermos en sus casas en las semanas posteriores a recibir el alta. "Lo estamos estudiando con la consejería, pero podría hacerse con un pulsiómetro o incluso vigilando el peso del enfermo", explicó.

El Congreso Nacional de Medicina Interna, con más de 2.300 inscritos, termina hoy con toda una jornada de charlas y talles y con la ponencia de clausura, a las 17.30 horas, a cargo de María Neira, responsable de Salud Pública y Medio Ambiente en la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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