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Asturias se acerca a la Navidad con un panorama de gripe y covid tranquilizador

La incidencia del coronavirus en la región es la más baja desde finales de 2021 | La curva de la gripe aún no sube pese a la llegada del frío

Si hace unos meses alguien vaticinara que Asturias estaría, en vísperas de la Navidad, con la situación de gripe y covid que se registra ahora mismo, seguramente sería tildado de excesivamente optimista. Sin embargo, esa es la realidad cuando ya han llegado los primeros días de frío y la gente ya transcurre más tiempo en espacios interiores y sin mascarilla. La ocupación de los hospitales es asumible, no se avizoran nuevas cepas preocupantes del coronavirus y los expertos ven a los diversos virus respiratorios otoñales disputándose el espacio sin que ninguno llegue a hacer un daño excesivo.

¿Qué está sucediendo con el covid-19? La respuesta se resume en una palabra: tranquilidad. Ciertamente, el virus de origen chino continúa cobrándose víctimas. En el mes de noviembre, 36. Entre enero y noviembre, 1.140, una cifra muy elevada, que ha ido aumentando a lo largo del año sin grandes muestras de preocupación política y social. Sin embargo, la mortalidad por covid se redujo de una manera muy clara a partir de septiembre. Entre tanto, la incidencia de la enfermedad comenzó a caer a mediados de octubre, en paralelo a la aplicación de la segunda vacuna de refuerzo frente al covid.

Casi 300.000 asturianos con la cuarta dosis. Desde el pasado 26 de septiembre, se han administrado en la región unos 290.000 pinchazos de la cuarta dosis (segunda de recuerdo). ¿A quiénes? Fundamentalmente, a la franja de población de 60 años en adelante, al personal sanitario y sociosanitario y a las personas con algún tipo de vulnerabilidad especial.

La mejor situación en un año. En el momento actual, la incidencia del covid en Asturias entre mayores de 60 años es la más baja desde el 24 de noviembre de 2021, cuando estaba a punto de llegar la cepa viral ómicron, que disparó todos los registros anteriores en cuanto al volumen de infecciones. Ahora, con una tasa de 119 casos por cada 100.000 habitantes en catorce días, el Principado es la sexta comunidad autónoma con mejores cifras de coronavirus.

Presión hospitalaria leve. Entre tanto, la ocupación de los hospitales de la región por enfermos de coronavirus lleva un mes y medio oscilando entre 75 y 100 pacientes, con una cifra baja de ingresados en cuidados intensivos (UCI). Se trata de números que no alteran de manera significativa el funcionamiento de los centros sanitarios.

¿Quiénes ingresan en los hospitales? Según los especialistas consultados por este periódico, el perfil preponderante del ingresado por covid es una persona mayor o con enfermedades previas o con tratamientos inmunodepresores. También se observan pacientes que no se han puesto las dosis de recuerdo indicadas por las autoridades sanitarias.

Cifras irreales. La impresión en el ámbito sanitario es que, con el actual sistema de control y seguimiento del covid, circunscrito a la población de 60 años en adelante, solo se está registrando una parte de los casos reales. Si oficialmente se han contabilizado en la región unos 263.000 infectados desde el inicio de la pandemia, la cifra real de contagios bien podría ser el doble; o sea, aproximadamente la mitad de los asturianos. En todo caso, se trata de hipótesis que han de ser verificadas mediante estudios rigurosos.

Lento aumento de la gripe. La curva de la gripe está subiendo lentamente en Asturias, sobre todo entre niños y adolescentes, pero todavía no entre adultos. El virus respiratorio sincitial, habitual telonero de la gripe, continúa en niveles elevados en los niños, pero parece haber llegado al pico en toda España, y ha empezado a bajar en algunas comunidades autónomas.

Reuniones numerosas. "El frío ya ha llegado, pero la gripe todavía no se acelera. Parece que falta el componente de las aglomeraciones de personas en sitios cerrados. A ver qué pasa con esta semana de puente y, sobre todo, con las fiestas de Navidad", explicó a este periódico un buen conocedor del panorama sanitario.

Pronósticos inciertos. Lo que están viendo los médicos y microbiólogos de la región es una mezcolanza de virus circulantes que no hace sencillo pronosticar qué puede suceder en las próximas semanas. Lo que sí parece claro es que los diferentes tipos de virus respiratorios están compitiendo entre ellos para encontrar su nicho. Una pugna habitual en esta época del año, pero que introduce la novedad, no pequeña, del SARS-CoV-2 buscando su encaje entre sus congéneres de toda la vida.

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