Solo un 0,02% de los emigrantes asturianos ve en la oferta laboral un atractivo para volver

Los expatriados piden "orientación en la búsqueda de empleo" como incentivo para el retorno, según una encuesta de Compromiso XXI

Solo un 0,02% de los emigrantes asturianos ve en la oferta laboral un atractivo para volver

Solo un 0,02% de los emigrantes asturianos ve en la oferta laboral un atractivo para volver

De los 1.556 emigrantes asturianos a los que la asociación Compromiso Asturias XXI ha querido conocer mejor, 1.234 contestan que sí a la pregunta de si les gustaría volver a la región. Son un contundente ochenta por ciento de la muestra de una encuesta que pretende saber más. A la repregunta del encuestador, ¿por qué?, la primera opción es la voluntad de recuperar el contacto con la familia y los amigos. Le siguen, casi a la par, la calidad de vida que podrían encontrar en Asturias y la pulsión del "regreso a los orígenes". Luego están también, por este orden, la naturaleza, el clima, la seguridad ciudadana, la oferta cultural… Abajo del todo, la última opción, la menos elegida es algo tan crucial como las "oportunidades laborales". Sólo la abrazan como incentivo para la vuelta 32 de los 1.556 consultados, un escasísimo 0,02 por ciento.

La radiografía estadística de la diáspora, que la plataforma de profesionales asturianos residentes fuera de la región ha acometido dentro de un proyecto para dibujar de forma precisa los contornos del colectivo y articular un embrión de "observatorio de la emigración", llega a esa conclusión y a otras concordantes cuando quiere saber por qué los asturianos expatriados no vuelven si tienen tanto interés, o qué necesitan para llevar a la realidad su impulso mayoritario de emprender ese camino del retorno. De acuerdo con los resultados de la encuesta, en una abrumadora mayoría es la ausencia de una "oportunidad laboral competitiva" el obstáculo principal para el regreso. Eso dicen siete de cada diez encuestados, 1.106, y teniendo presente que cada uno podía dar más de una respuesta es considerable la distancia a la que se sitúa el resto de las razones: el transporte y las infraestructuras (320) y una significativa mención en tercer lugar a la carga fiscal (266).

También tiene sentido que a la cuestión sobre el tipo de apoyo que necesitarían para la vuelta, la primera respuesta, de 579 encuestados, sea "orientación y acompañamiento en la búsqueda de empleo" y la segunda opción, con 425, "incentivos fiscales". De nuevo hay una abrumadora mayoría de 1.066 contestaciones que en la sección motivos de la partida indica como primera opción la búsqueda de "estabilidad y oportunidades de futuro" y a continuación, con 409 y 335 respaldos, respectivamente, las "razones económicas" y los estudios.

El sondeo, que Compromiso Asturias XXI acometió en 2022 al habla con emigrantes en 58 países de los cinco continentes, cobra interés ahora que los partidos se lanzan a la búsqueda de un voto emigrante de peso creciente en las inminentes elecciones autonómicas y tiene además su propia casuística nacional. El perfil del encuestado arroja una mayoría apreciable de titulados universitarios que trabajan por cuenta ajena y se ubican en una franja de edades donde domina la de los dieciocho a los cincuenta y sus respuestas tienen algunas variaciones en función de su lugar de residencia. La asociación se ha enfrascado en la explotación estadística de los datos recibidos desde las quince naciones con mayor participación y ha sabido así, por ejemplo, que Chile tiene la tasa más alta de interés en el retorno a Asturias, con un sí del 92,3 por ciento de los consultados y que también es éste, tiene lógica, el país en el que los asturianos interrogados están menos satisfechos con las condiciones laborales y la oferta educativa de su país de acogida.

En el lado contrario, los expatriados en Alemania serían los más conformes con las oportunidades de empleo que reciben en su nación de destino y los residentes en Dinamarca, los que mejor puntúan el sistema educativo. Los "trámites burocráticos" tienen una evaluación particularmente positiva en Irlanda y encuentran en China la peor nota y las "costumbres del país", que dan facilidades para el traslado a Italia, son consideradas un obstáculo en Noruega. Arriba y abajo, el clima ayuda en Australia y desincentiva en Dinamarca y las "oportunidades para la familia" se valoran en Australia y dan problemas en Italia.

La búsqueda de "estabilidad y oportunidades de futuro" es la razón más señalada como motivación de su salida entre los que se han ido a Suiza, que además es el destino desde el que más emigrantes ven los impuestos como el mayor impedimento para el retorno. La "conciliación entre la vida profesional y la familiar" se cita más como impulso entre los emigrantes a Noruega, las "razones económicas" mandan en Luxemburgo y mientras los estudios son el motivo principal de los encuestados en Dinamarca, el "traslado propuesto por la empresa" prima en Australia. Es en México donde los asturianos expatriados encuentran más apoyo para su integración en las asociaciones de emigrantes y Estados Unidos, la nación en la que dicen haber encontrado más ayuda en la embajada o el consulado.

Al valorar los obstáculos para el retorno, China es el país con menor tasa de interés por volver, Irlanda el destino en el que se escoge en un porcentaje más alto la "calidad de vida" como impuso de retorno y los expatriados en Suiza y Francia, los que más intensamente querrían volver, respectivamente, para reencontrarse con la familia o regresar a los orígenes.